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BELL Bullitt, una joya en forma de casco para los más amantes de lo retro

BELL Bullitt, una joya en forma de casco para los más amantes de lo retro
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Cuando uno es seguidor de la estética retro, lo es hasta el más mínimo detalle. Eso es lo que debieron pensar los diseñadores de BELL a la hora de traer al mundo el Bullitt, una de sus creaciones más rompedoras con lo establecido. A partir de ahora, los clientes españoles de la marca estadounidense de cascos tendrán la posibilidad de dar ese toque extra a su look clásico.

Y es que ahora el mercado español podrá disfrutar del Bullitt, un casco que aunque se ha hecho esperar durante estos años, por fin los seguidores de lo retro podrán contar con la apuesta de la firma americana para mantener su seguridad intacta sin renunciar a ese aspecto tan al alza últimamente.

Seguridad y estética combinadas en un mismo producto

Bullit Triple Threat 2 2

Precisamente por eso, porque la seguridad sigue siendo la clave, debemos recordar que el Bullitt es un casco homologado en la Unión Europea (ECE) y en el mercado estadounidense (DOT). Como no podía ser de otra manera en un casco de este nivel, el cierre es de doble anilla para asegurar un ajuste perfecto. Así mismo, sus dos tipos de calota (de fibra de carbono o de fibra compuesta) han sido fabricados siguiendo los más estrictos estándares de seguridad.

Aunque sin duda, el aspecto más atractivo del BELL Bullitt, ya sea en las ediciones normales o en las ediciones especiales como la de Roland Sands, no es otro que ese corte antiguo que nos recuerda a los cascos que se utilizaban hace ya varias décadas. Con una mentonera minimalista y un perfil muy redondo, el Bullitt cumple con las expectativas creadas. Además, no debemos olvidarnos de que nos ofrecen la posibilidad de cambiar la pantalla para darle un plus a nuestra imagen. Podremos elegir entre pantallas de diferentes colores y de diferentes formas, ya sea plana o con burbuja.

Bell Bullitt Classic Stripes

Todo esto se consigue sin renunciar a la comodidad ni a la practicidad. Porque sí, reconozcámoslo, llevar un casco retro está muy bien pero poder desmontar todo su interior para lavarlo e incluso poder adaptarle un intercomunicador está todavía mejor. Esa es precisamente la clave del asunto, que tendremos un casco que parece antiguo pero con todas las comodidades y avances tecnológicos de un casco actual.

Eso sí, su precio es tan premium como su estética, partiendo de los 499,98 euros del modelo de fibra hasta los 699,99 euros del de carbono.

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