
Vespa se ha convertido en una referencia desde que en 1946 naciera su primer modelo. Ahora la marca italiana está de enhorabuena celebrando su 60 aniversario, y lo hace con un nuevo modelo, la Vespa 250 GTV, que mezcla rasgos clásicos como el faro redondo delantero o el manillar, con modernos avances.
Como era de esperar, la comodidad es una de sus características más reseñables, con un asiento dividido en dos, con suficiente espacio para el piloto y también para el acompañante que a la vez goza de dos pequeños apoyos para los pies.
Hay que tener en cuenta el reducido espacio debajo del asiento, en el que ni siquiera cabe un casco integral, aunque esta pequeña pega queda maquillada con la presencia de una guantera delante de las rodillas del conductor, además de una rejilla portaobjetos retráctil en la parte trasera. Señalar también el disponer de caballete y pata de cabra.
El cuadro de instrumentos goza de velocímetro, nivel de combustible, y testigos luminosos que nos informan del estado de la mecánica, además de un pequeño reloj digital que señala hora y fecha.
El motor no es nuevo ya que se trata del Quasar 250 de Piaggio. Sus prestaciones son elevadas ya que este monocilíndrico de 244 cc rinde una potencia máxima de 22’5 CV.
Por último, decir que su precio es de 5.150 euros.


Vía | Diario Motor (Gracias Bender)
Más información | El Mundo Motor



Comentarios
Para los nostalgicos o los romanticos. Aunque tambien es un poco carilla pa una scotter 250…
Estos quieren hacer lo mismo que Harley Davidson o BMW con el Mini.
Convertir un vehículo rebelde y económico (salvo H-D) en un producto para yuppies y gente bien.
no entiendo la desmesurada diferencia de precio respecto la 250 normal, cuando el mayor cambio es la posición del faro…
Mal que nos pese, el concepto de moto económica no casa con Vespa desde hace ya muchos años; recuerdo que un primo mio pagó 215000 (1300€) ptas por una 200 en el año 1987. El sueldo medio de un currante padre de familia estaba entre 400 y 500€ mensuales. Y desde luego se ha transformado en un producto para urbanitas nostálgicos; pagar más de 2000€ por una Vespa Primavera de segunda mano me parece un capricho fuera de toda lógica. Al menos para mí.