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BMW S 1000 RR, prueba (características y curiosiades)
Zona de Pruebas

BMW S 1000 RR, prueba (características y curiosiades)

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Hace ahora poco más de dos años que os trajimos a la Zona de Pruebas una de esas motos fascinantes, exclusivas y galácticas que nos hacen babear incluso con sólo verlas colgadas en un póster: la BMW HP4. En aquella auténtica pasada de moto envuelta en fibra de carbono con un corazón tecnológico espectacular es donde se mira hoy nuestra protagonista, la nueva BMW S 1000 RR que en 2015 se ha visto renovada para seguir en la cresta de la ola, surfeando entre las mejores superbikes del mercado.

Las señas de identidad siguen siendo las mismas, pero aunque en apariencia pensemos que es la misma moto no podemos fiarnos porque trae muchos cambios, aunque son sutiles y pueden pasar desapercibidos. Pero tranquilos, que ya estamos nosotros para desmenuzaros las novedades.

BMW S 1000 RR: pinceladas estética

Bmw S 1000 Rr 022

Si empezamos por analizar lo que salta a simple vista nos encontramos que mantiene su misma personalidad bipolar de estética asimétrica, aunque sus dos faros de formas distintas alternan su posición con respecto al modelo anterior y el faro redondo ocupa el lado izquierdo del frontal mientras que el alargado pasa al lado derecho.

Ambos tienen una nuevas formas más agresivas y dinámicas con rasgos enfurecidos, así como la enorme entrada de aire que se aloja entre ellos también se estira y afila hacia una cúpula también rediseñada.

Los laterales del carenado también se han estudiado y sus formas son distintas, aunque hay que hilar muy fino para darse cuenta, ya que los cambios son auténticas pinceladas para modernizar la estética. Por el lado izquierdo conservamos la salida de aire de generosas dimensiones mientras que en el lado derecho nos reencontramos con su triple branquia.

Bmw S 1000 Rr 010

Acabando por el colín también hay que estar muy atento y jugar a las diferencias para darse cuenta de que se abandonan las pequeñas rejillas laterales en favor de una mejor areodinámica. Lo que sí se mantiene es ese faro trasero tan peculiar y demoníaco de la BMW S 1000 RR con su terminación en dos pinchos iluminados con tecnología led.

Si nos trasladamos ahora al interior de la bestia lo primero que nos llama la atención es el generoso escape que ahora se asoma desvergonzado y preside el lateral derecho abandonando la salida baja del modelo anterior en una clara inspiración de la HP4 y que anuncia novedades en el propulsor.

La primera generación de las S 1000 RR ya se caracterizaba por ser un avión, pero como nunca es suficiente la BMW S 1000 RR 2015 incorpora nuevas piezas que hacen aumentar su potencia y par máximos, así como un comportamiento suave.

El nuevo propulsor pasa de los 193 caballos de potencia hasta los 199, un incremento de seis, mientras que el par motor también crece en hasta 5 Nm a partir de 4.500 rpm. Estas cifras se consiguen gracias al sistema de escape rediseñado, un nuevo mapeado, una nueva culata y geometría distina en los tubos de admisión.

Pero además otra de las evidencias que indican que los alemanes no se han limitado a realizar cambios menores es que no sólo es más potente sino que también es más ligera, concretamente cuatro kilos menos, parando la báscula en 175,5 kilos en seco o 204 kilos lista para rodar.

Bmw S 1000 Rr 020

La parte ciclo hereda la experiencia adquirida en la competición más pura y los ajustes no se ven, pero existen y son importantes. Es ocho milímetros más larga entre ejes, el eje del basculante se sitúa tres milímetros más bajo, el manillar es 5 milímetros más ancho por cada lado, el avance de la dirección se reduce 1,5 milímetros y el ángulo de dirección pasa de 66 grados a 66,5.

Todos estos cambios buscan aportar una mejor sensación sobre la rueda delantera al tiempo de hacerla más ágil y menos crítica al límite y ofrecer mayor tracción en la rueda trasera.

El cuadro de mandos también es de nueva factura y es la parte visible de todo el moderno sistema electrónico que encierra la BMW S 1000 RR. Está presidido por un gran tacómetro analógico en el lado izquierdo con una aguja que sube y baja como loca metidos en harina y una pantalla monocromática de alta resolución a la derecha con datos casi infinitos.

Entre la mucha y muy variada información que podemos encontrar tendremos disponible, además de los habituales odómetros, trips, temperaturas y demás, algunas cosas que yo no había visto nunca. Lo más llamativo es un indicador de grados de inclinación en tiempo real con sus correspondientes máximos (uno para inclinación a derechas y otro a izquierdas), un gráfico con el porcentaje de intrusión del control de tracción y un indicador de la fuerza de deceleración en metros por segundo.

Bmw S 1000 Rr 033

Si nos ponemos a navegar por los menús podemos echar toda una tarde entre modos de conducción elegidos, avisador de cambio de marcha, tiempo y distancia por vuelta, cambios de marcha por vuelta, configuración de las suspensiones electrónicas, launch control...

Y hablando de la tecnología no podemos olvidarnos de mencionar el sistema DDC de suspensión regulable electrónicamente heredado directamente de la HP4, el acelerador electrónico revisado o el race ABS. ¡Uf! Me falta tiempo para hablar de todas las peculiaridades que incorpora la BMW S 1000 RR así que creo que lo mejor es que nos metamos en faena y dejemos de liarnos con tanta teoría.

Siguiente parte | BMW S 1000 RR, prueba (conducción en ciudad y carretera)

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