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La primera vez de Alberticu con una supermotard

La primera vez de Alberticu con una supermotard
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A día de hoy es un pecado capital, lo sé, pero no llevo climatización en el coche. El caso es que ha caído la tarde y la temperatura es soportable pasando el túnel del Negrón viniendo desde Asturias a Valladolid. Los únicos calores que me vienen, aunque en verdad me estoy relamiendo, son de pensar que al día siguiente tengo pendiente una prueba con una supermotard en circuito. La escena es un poco de cómic; las niñas medio dormidas con mi chica y mi suegra de copiloto… os podéis imaginar. ¡Trata de arrancarlo Carlos!, el aire acondicionado, claro.

Bromas aparte, estoy conduciendo pero en mi mente voy carburando la jornada que me espera y es que gracias a nuestro compañero de redacción Albi, será la primera vez que pilote una supermotard pura en circuito cerrado. Y digo pura porque, valga la redundancia, para los puristas, las auténticas supermotard son las derivadas de modelos de cross o enduro como la que nos ocupa. Una KTM 450SX de cross con suspensiones preparadas para su nuevo cometido aparte de las modificaciones de rigor para la especialidad, neumáticos, frenos, escape de titanio, etc.

FK1-KTM-Supermotard

Al menos el ambiente de circuito no me pilla por sorpresa. Habiendo corrido dos temporadas una copa de scooter se aprende mucho. Sobre todo infinidad de trucos que puedes aplicar a otro tipo de disciplinas. Eso, sentido común (prohibido caerse, ni que decir tiene), y repasar mentalmente algunos consejos para novatos en circuito te ayudan a tener un orden y las cosas más claras.

La pista para mi debut en cuestión es el circuito internacional FK1 de Villaverde de Medina situado en una población Vallisoletana cercana a Medina del Campo. Una pista con tres trazados que puede llegar hasta casi tres kilómetros de longitud y entre doce y catorce metros de anchura. Ese día y por compartir tandas con coches se rueda en la pista completa. Un sitio peculiar, un karting no es, es mucho más grande. Un circuito mundialista tampoco pero había un tío con una R1 y no iba despacio precisamente. Para supermotard es perfecto y me ronda la cabeza la idea de meter mi Triumph Street Triple mientras veo a Albi, Mar y Gino, el amigo de ambos, dar las primeras tandas de calentamiento.

KTM-supermotard-Albi-FK1

Mientras ellos ruedan me voy vistiendo de romano, haciendo un par de estiramientos y fijándome en detalles como el trabajo de Miguel, el comisario de pista. Mención para el. Muy atento, pendiente de todo el mundo y saliendo inmediatamente a verificar la pista después de los turnos de coches. Buen trabajo, como debe ser. En esto pasa Albi por la recta gas a fondo... ufff… esto corre tío, pienso. Acto seguido y en un instante reduce dos o tres marchas, clava frenos y negocia la primera curva… ehhh….vale…ya veo de lo que es capaz el potro KTM.

Bien, entran a boxes y los coches con los que alternamos salen a pista. En la próxima tanda me toca “salir a bailar”. Dejo entrever si no es mejor que salga con la pitmotard de Mar para conocer el circuito, (juro que no es “acojone” puro), y me dicen que mejor con la grande. Me subo y como es lógico, es bastante alta de asiento pero se siente y es muy ligera. Espero un tacto tosco y rudo pero me equivoco de lleno y me parece hasta fina. No se si es por mis años de “tractorista” con las Ducati pero esta KTM es una delicia.

KTM-supermotard-FK1-curvaizquierdas

Las primeras vueltas me las tomo con bastante calma para conocer la pista y los primeros giros, aparte de calentar gomas, voy tomando el pulso a los mandos. Puedo ir en marchas intermedias a punta de gas en casi todo el circuito para ir incrementando el ritmo paulatinamente. En principio apenas freno, solo clavo al final de las dos rectas, la de meta y la trasera. El resto lo hago dejando la moto correr en curva no apurando demasiado. Entro a boxes y vuelvo a salir con la pitmotard para memorizar el terreno un poco mejor antes de la siguiente tanda.

Retomo la KTM, Albi sale con la moto de Gino a darme rueda para seguir la trazada buena y veo la luz. Parece que el circuito se me ha multiplicado por dos pero de diversión. Voy por el sitio y no tardo apenas tres vueltas en ir de piano a piano en varias de las curvas rápidas. Me estoy pegando un festival de disfrute de primera división, y eso que la zona lenta se me atraganta algo pero como decía el “Marciano” (Kenny Roberts), lo lento solo hay que quitárselo de encima y es en lo rápido dónde se saca el jugo.

KTM-Supermotard-FK1-finalrecta

Me llama mucho la atención lo amigable de la KTM para ser una moto de carreras. Cuando los neumáticos tienen temperatura adecuada, en unas tres o cuatro vueltas, y aprietas un poco más, el comportamiento de chasis y suspensiones no tiene tacha alguna. Muy precisa, no se inmuta en apoyos extremos y va exactamente allá dónde tu quieres sin ningún tipo de vicios. Nunca había tardado tan poco tiempo en adaptarme a una moto y menos en condiciones exigentes como en tandas.

Quedan cosas en el tintero como el derrapaje típico de esta práctica y entrar a la zona de tierra del circuito que dejo para cuando tenga en propiedad una supermotard en el garaje. Una mañana muy redonda, de esas que dejan buen sabor de boca pero sobre todo y por encima de todo por la compañía ya que fui un invitado de lujo y se ocuparon de mi en todo momento. A vosotros solo deciros que no dejéis pasar la oportunidad de probar una supermotard si realmente la estáis valorando como una alternativa para circuito porque os puede sorprender. ¡Y engancha mucho!

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