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Carta de César Rojo, apoyando a Isidre Esteve

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Vía Motociclismo hemos llegado a una maravillosa carta que el Director General de KTM España, César Rojo, le ha escrito al gran Isidre Esteve, que como todos sabéis se encuentra en un estado de salud muy delicado, por culpa de una caída sufrida el pasado sábado compitiendo en Almería. No obstante, su estado sigue mejorando. Ayer ya podía comer, y hoy por fin ha entrado en quirófano, después de que sus pulmones mejoraran. La operación ha salido bien, y los médicos han observado que la médula no estaba seccionada, por lo que se confía en que vaya recuperando movilidad.

Como ya hemos dicho, la carta de César no tiene desperdicio. Una carta de apoyo a Isidre, de convencimiento de que saldrá de esta, y de admiración a la moto, ya que a pesar de los sustos que muchas veces dan, se aman demasiado como para dejarlas.

En la extensión de la entrada, podéis disfrutar de ella.

Animo Isidre

"Desde que acepté la responsabilidad de dirigir KTM España me he sentido un privilegiado. Llevo más de 30 años dedicado en cuerpo y alma a las motos, pero especialmente a motos ligadas con las carreras.

En KTM, todo son carreras. Cada lunes, la primera conversación entre todos los que trabajamos en la marca es comentar lo que ha pasado en las competiciones del fin de semana. Cuando se echa encima el invierno, cuando se paran los calendarios, nos falta algo. Necesitamos las carreras como el aire para respirar.

Pero el lunes pasado fue un lunes negro y las conversaciones muy tristes. Si en las carreras no existiera un lado oscuro, si el toro jamás atropellara al torero con sus cuernos, cualquiera podría ser campeón del mundo y el toreo sería simplemente un ballet. Y las carreras de motos convocan sólo a hombres valientes e irrepetibles porque el suelo está duro, dramáticamente duro. Lo sabemos todos los que montamos en moto. Y, a pesar de ello, amamos las motos.

Personalmente aún arrastro desde hace años lesiones serias de un accidente en moto. Cada día, unas punzadas de dolor me hacen recordar que en el mundo de la moto sólo estamos los que las entendemos y las amamos. Siempre hay riesgo. Y si seguimos montando en moto, pese a que sabemos que el riesgo existe, es porque amamos la libertad, el aire en la cara, la adrenalina a borbotones.

Todo esto viene a cuento de lo que vivimos el fin de semana pasado, en el que un hombre bueno, un tipo con agallas y un corazón de oro sufrió un accidente grave mientras hacía lo que más le gustaba en su vida: correr en moto.

Me refiero, desde luego, a Isidre Esteve, que se cayó en la primera prueba del Campeonato de España de Raids y ahora yace en la cama de un hospital con una lesión grave de espalda. Siempre que hablamos de alguien que ha sufrido una desgracia parece que lo hacemos elogiándole más de la cuenta. Siempre parece que exageramos, tal vez para compensar el drama.

En el caso de Isidre, no exagero lo más mínimo si digo que es un piloto genial, pero que su enorme palmarés no revela lo mejor de él: su calidad personal. En los últimos meses me he hartado de comentar con mis íntimos que notaba a Isidre muy bien, mucho más maduro, centrado, positivo. En Matighoffen también me hicieron comentarios al respecto antes, durante y después del último Dakar, en el que Isidre se comportó con una gallardía y una profesionalidad fuera de lo corriente.

En el último Dakar, si Isidre hubiera ido de estrella y piloto oficial, hubiera abandonado la moto tras la avería que sufrió al caerse (¡el mismo fatídico día en que Marc perdió el liderato!). Con resignación digna del mayor de los profesionales, pese a que Isidre había perdido las opciones a podio y a victoria, se quedó esperando piezas y remedios para llegar a Dakar, aunque fuera trigésimo, aunque fuera último. Pero quería llegar, como siempre.

Isidre ha pasado largas noches en el desierto esperando al camión para reparar su moto. Se ha recuperado de accidentes gravísimos, como cuando hace poco más de un año le tuvieron que operar para quitarle el bazo en un hospital de Dakar. Se ha recuperado una y mil veces de la desgracia, con la mayor de las valentías y el mejor de los espíritus.

En pocas palabras, Isidre Esteve no se ha rendido nunca, en ninguna carrera, en ninguna ocasión, a pesar de los azotes de la mala suerte que se ha cebado con él de una forma superlativa.

Por eso sé que Isidre tampoco se rendirá ahora y se recuperará antes de los que digan los médicos más optimistas. En KTM España vamos a estar a su lado, todos los días, todas las horas. Se lo debemos. Por gratitud. Y, sobre todo, por admiración personal."

César Rojo Director General de KTM España Carta en KTM España

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