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Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer

Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer
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O eso dicen, porque yo nunca he sido mucho de ese tipo de frases hechas, pero tras la historia de Joan “Nani” Roma y su mujer, Rosa Romero, veo que a veces es bueno usarlas, y que por eso existen. El campeón del Dakar 2014 en la categoría de coches es uno de los afortunados que, de alguna manera, pudo disfrutar de su familia durante la dura prueba.

Rosa también participaba, en su caso en la categoría de motos con el Siscart Team, pero tuvo la mala suerte de que una avería la apartara de disfrutar del resto de la prueba en la quinta etapa. Pero ahí no terminó su aventura en el Dakar y, en vez de regresar a España, se quedó con su marido hasta el final.

La llegada al campamento el día de su avería en la moto no fue de los mejores para Rosa, la decepción de tener que abandonar la competición se juntó con el encontrar a Nani muy nervioso. Quizá eso fue lo que le hizo tomar la decisión de quedarse y acompañar al ahora campeón hasta el final y ayudarle así a manejar mejor la presión.

Nani Roma y Rosa Romero antes de comenzar el Dakar 2014

Quedándose allí Rosa también pudo vivir la experiencia de otra manera, acostumbrada a estar en competición, estar como “ayuda psicológica” de su marido también le habrá dado grandes pistas de cómo afrontar el reto el año que viene, cuando vuelva a disputar en Dakar en su categoría. Y, poniéndonos sentimentales, poder estar al lado de Nani cada día, ayudándole a afrontar el duro reto y, sobre todo, teniendo un hombro leal en el que apoyarse cada día, seguro que también les ha ayudado como pareja.

No voy a quitar ningún mérito a Nani Roma, sólo faltaba, pero en deportes tan duros, y más en casos como este el tema psicológico es fundamental, y no cabe duda de que Rosa le fue de gran ayuda. Y no lo digo yo, él mismo lo recuerda y se lo quiso agradecer a ella nada más cruzar la línea de meta, con un abrazo de esos que casi paran el mundo y nos paran a nosotros en casa. El Dakar es duro, incluso para esta gente que parece hecha de otra pasta.

Ojalá Nani, Rosa, el Dakar y todos estos deportes de motor que tanto nos gustan sigan dándonos historias como estas, de las que se sabe muy poco, que no son interesantes para los grandes medios pero que, sin duda, a los aficionados nos sirven para conocer un poquito más los entresijos de las competiciones. Y, como no, también para enseñarnos a valorar cada título, sea del piloto que nos gusta o no.

Fotos | Siscart Team

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