Probamos la Ducati Streetfighter V4 S: una desbordante moto naked de 208 CV que emociona en carretera y circuito
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Probamos la Ducati Streetfighter V4 S: una desbordante moto naked de 208 CV que emociona en carretera y circuito

Este año ha sido complicado por culpa de la pandemia. El coronavirus entre otras cosas nos dejó sin poder acudir a la puesta de largo de una de las motos más brutales de este 2020, pero ya ha llegado la hora. Hemos probado la Ducati Streetfighter V4, y no, no nos ha defraudado.

Esta naked no es un lobo con piel de cordero, es sencillamente un lobo desnudo. Toda una deportiva de pura raza despojada de su carenado y con unos cambios mínimos para hacerla algo menos habitable pero igual de extrema. Y lo sentimos por el spoiler, pero es que no hay otra manera de introducir a esta portentosa moto de manillar ancho.

Ducati Streetfighter V4: the fight formula

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 014

Si echamos la vista atrás y ponemos un poco de perspectiva, cuando una marca desnudaba a una deportiva y la ponía un manillar plano babeábamos ante una moto relativamente cómoda en carretera pero muy efectiva gracias a una parte ciclo y motor de R, o casi.

Ahora bien, solíamos estar ante motos que derivaban de deportivas no demasiado extremas. Se me ocurre por ejemplo el ejemplo de las Aprilia Tuono nacidas en 2002 derivadas de las RSV Mille, con unos 120 CV y, efectivamente, componentes, tacto y prestaciones de deportiva de primer nivel.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 024

La historia de las naked deportivas ha cambiado mucho desde entonces. Más que nada porque después de la crisis de las Superbike, las erre se han ido polarizando hacia un mercado ultraespecializado en el que las deportivas de litro sólo tienen cabida si se diseñan como motos que quieran optar a la victoria en el WSBK. Motos tan radicales que en su mayoría ya no cuentan con versiones naked directamente derivadas.

De la última hornada de superdeportivas apenas un puñado de marcas se ha atrevido a sacar opciones naked, y la de hoy es una de ellas. La Ducati Streetfighter V4 es heredera directa de la experiencia que Borgo Panigale ha cosechado con la Ducati Panigale V4. Una moto que ha demostrado de sobra su valía en el WSBK y se ha convertido en una de las deportivas más vendidas (y más caras).

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 005

La genética de Bolonia salta al primer vistazo en la Streetfighter V4 con una estética que no deja lugar a dudas: estamos ante una moto radical. Un diseño muy italiano, fluido y agresivo pero al mismo tiempo sobrio. No hay elementos artificiosos ni recargas innecesarias y todos los elementos tienen un propósito más allá del puro diseño. Una excusa perfecta para recuperar la denominación Streetfighter y relanzar a la que Ducati ha colocado el sobrenombre de "the fight formula".

Es difícil no mencionar sus cuatro alerones situados por parejas, dos a cada lado del radiador. ¿Son necesarios para una moto de carretera? Probablemente no, pero el alcance de esta Streetfighter V4 va mucho más allá de los límites de las vías abiertas al público. Estéticamente estos apéndices aerdinámicos unidos a lo afilado de su diseño y la luz de día otorgan a la Streetfighter V4 un carácter realmente intimidante. Se ve corta, ancha y extremadamente musculosa.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 003

La zona media y trasera es algo más convencional, dentro de lo que es convencional en la factoría italiana. Una zona central estrecha con un motor V4 sorprendentemente compacto a la vista, escape con salida doble en la quilla, asiento con un colín hueco y muy, muy afilado. La guinda del pastel la pone el masivo basculante monobrazo trasero de aluminio.

Sólo mejoraríamos del diseño el eterno portamatrículas trasero que, además, nos dio una sensación algo pobre al ir montado de manera poco sólida. Por lo demás destaca por unos acabados de muy alto nivel y dejando componentes a la vista de calidad, como la robusta tija inferior triple aligerada. Está bien hecha, bien montada y de ajustes sólidos en sus elementos plásticos.

El sentido de la electrónica

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 001

Ponerse a los mandos de una moto así intimida, incluso en parado. Apoyada sobre su esculpido caballete lateral la Streetfighter V4 nos espera en silencio, y al subirnos, oye, pues la verdad es que es una sensación bastante más cómoda de lo que esperábamos gracias a un asiento con un mullido más confortable de lo habitual.

Colocado a 845 mm de altura, el asiento nos permite llegar con los dos pies al mismo tiempo al suelo para una estatura de 170 cm. En parte esto está motivado por un arco de las piernas sorprendentemente estrecho. Diríamos incluso que la Streetfighter V4 tiene una anchura similar al de las Panigale equipadas con el motor bicilíndrico. En una deportiva no es algo tan fundamental, pero en una moto más enfocada a un uso en la calle sí.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 008

Pero nos pueden las ganas, así que le damos al botón y arrancamos el Desmosedici Stradale y... ¡wow! El rugido que emite el motor V4 de Ducati con el escape de serie es demoledor, excitante y realmente nos hace preguntarnos cómo es posible que Ducati haya conseguido homologar este motor bajo las restricciones de la normativa Euro5, especialmente severa en emisiones sonoras.

Después de un par de tonteos con el puño derecho para regalarnos el oído, bajamos las pulsaciones un poco y nos ponemos en marcha. El tacto de la Ducati Streetfighter V4 es el de una moto deportiva. Se siente inquieta rodando a baja velocidad, el embrague asistido es suave pero la fuerza disponible quiere mover a la moto rápidamente.

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Incluso en el modo Street, el más dócil, ya nos damos cuenta de que va a ser una moto de las que piden guerra. La electrónica ha avanzado mucho, pero incluso así si dejamos caer mucho el motor encontraremos alguna patada.

Hasta las 6.000 u 8.000 revoluciones el motor de cuatro cilindros en uve nos regala una entrega progresiva pero muy, muy llena, impropia para un cuatro cilindros y más de bicilíndrico. Es más, incluso el sonido es muy Ducati, de dos cilindros. Lo mejor de todo es que en un rápido vistazo nos damos cuenta de que la línea roja se sitúa a 14.500 rpm. ¡Ojo!

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La estirada incluso en el modo Street es... exagerada: 208 CV y 123 Nm de contundencia italiana para una moto que pesa 178 kg en seco y 199 kg en orden de marcha. Una auténtica burrada para utilizar en carretera y que pone los pelos de punta. Cualquier incorporación o adelantamiento se aniquilan bajo las demandas del puño derecho.

Da igual la velocidad engranada. En marchas largas hay muchísimo par disponible desde el sótano, y en marchas cortas girando arriba... en fin. Podría hacer llorar a muchas motos deportivas, porque la potencia máxima es la misma en todos los modos, pero cambia la entrega y las diferentes ayudas electrónicas (entrega del motor, control de tracción, ABS con asistencia en curva, antiwheelie, freno motor, quickshifter, grado de deslizamiento permitido para la rueda trasera y ajuste de las suspensiones).

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 018

Nos vamos a una zona más despejada a cambiar al modo Sport y las sensaciones se corroboran. La Ducati Streetfighter V4 está dotada con uno de los mejores motores del mercado en cuanto a prestaciones puras, lleno abajo y furioso arriba, y con una parte ciclo que acompaña muy bien al propulsor.

En este caso estamos ante la Ducati Streetfighter V4 S. A diferencia de la Streetfiter V4 a secas, la versión S equipa su chasis de aluminio de tipo monocasco Front Frame con una parte ciclo aún más exquisita. La Streetfighter V4 S monta de serie el conjunto de suspensiones Öhlins NIX30 delante y TTX36 detrás con regulación total y ajuste electrónico, en lugar de las suspensiones mecánicas Showa-Sachs. Además las llantas pasan a ser forjadas y firmadas por Marchesini, más ligeras. Con estos cambios la diferencia es de 2 kg menos para la Streetfighter V4 S pese al incremento de equipamiento.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 006

El conjunto trabaja de forma efectiva en todo momento con ese punto de información constante y progresividad típico de las suspensiones de la marca sueca. El tarado es siempre tirando a duro para conseguir la efectividad de un conjunto que mantiene un grado de estabilidad y agilidad sobresaliente, sin oscilaciones en curva y conteniendo bien las transferencias de peso tanto en fases de frenada como de aceleración.

Los ajustes que realizan estas suspensiones en función del modo nos pueden cambiar el carácter de manera notable. No es que sea una moto especialmente cómoda, pero podemos rodar por carreteras convencionales o autopista con dignidad. Además insistimos en que el asiento es más cómodo de lo habitual, pero eso sí, las estriberas están altas (algo menos que en las Panigale) y el manillar muy bajo. Es una postura muy agresiva con alguna concesión de cara a usar en carretera.

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Pero aquí no ha acabado nuestra prueba porque una moto así, con un enfoque tan radical a la que las carreteras se la quedan pequeñas teníamos que probarla en circuito, así que nos fuimos a rodar con ella al Circuito del Jarama.

De camino comprobamos que la protección aerodinámica no es su fuerte; ninguna sorpresa para una moto naked y el pecho y el casco se llevan todo el azote del aire. Por lo demás, en marcha las piernas quedan bien integradas con el conjunto. Las rodillas encajan bajo el depósito y quedan cubiertas del aire gracias a la anchura del radiador y sus tapas laterales.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 009

La ausencia de carenado permite al motor evacuar mejor el calor y no lo dirige hacia nuestras piernas como ocurre en la deportiva; en parado sí se nota una moto calurosa y al poner los pies en el suelo notamos es aliento del escape hacia los tobillos. Por otro lado, en el día a día, las vibraciones son contenidas, menores que en los antiguos propulsores V2 de la marca pero más perceptibles que en otras motos de cuatro cilindros.

Aún no lo hemos mencionado pero por delante del manillar nos encontramos con un interfaz conocido. El cuadro de mandos de la Streetfighter V4 es una pantalla TFT a color, compacta y de muy buena visibilidad, aunque en este caso con menús ligeramente diferentes a los que hemos visto en otros modelos de última hornada en la marca como en la Ducati Multistrada 1260 S, en la que hay tantas opciones que hasta se hace un tanto abrumador.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 011

Para esta ocasión la navegación se hace exclusivamente desde los mandos de la piña izquierda, y se ha simplificado. Hay tres modos de conducción (Street, Sport y Race) que se seleccionan desde el botón derecho.

Luego, sobre la marcha, cada ajustes de la electrónica se puede regular desde el botón derecho sin tener que entrar de nuevo al menú salvo que queramos personalizar cada modo. Algo que se agradece sobre todo rodando en carreteras con condiciones cambiantes o en circuito.

También hay que reconocer a Ducati el buen hacer con los retrovisores, bastante grandes y con buena visibilidad. Nada de aquello de verse sólo los codos.

"The fight formula" se desata en circuito

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 030

Salimos a pista con el modo Sport seleccionado para ir habituándonos a la mala leche de la Streetfighter V4 cuando la hacemos girar cerca de la línea roja y pese a que el cuadro de mandos y la experiencia nos dicen que las ayudas electrónicas están entrando en funcionamiento lo cierto es que no se perciben especialmente intrusivas.

Cuando la rueda delantera tiende a aligerarse o cuando damos más gas de la cuenta a la salida de una curva sí sabemos que algo está conteniendo los movimientos de la italiana, pero su motor sigue empujando con fuerza, sin cortes abruptos. Es hora de conectar el modo Race.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 050

Con el modo de conducción más permisivo seleccionado volvemos a salir a pista y la historia cambia, mucho. Cuando creíamos que había entrega de sobra descubrimos que el motor V4 tiene aún más con una patada más directa y fulminante. El Jarama se queda pequeño ciertamente para una moto de este calibre y a final de recta es fácil ver cómo se superan los 270 km/h.

A esta velocidad la pregunta es obligada: ¿los alerones funcionan? Pues sí, o no, según se mire. El tren delantero se siente aplomado rodando a velocidades elevadas, pero no sabríamos atribuirlo si está relacionado por el trabajo aerodinámico de Ducati o es culpa de una electrónica que trabaja muy bien y de manera poco perceptible.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 041

Si tuviera que decir si funcionan o no sin datos empíricos diría que sí funcionan, pues se siente más aplomada del tren delantero que otras motos similares, y sin la tendencia a aligerar la rueda anterior a la mínima. Sí es cierto que no deja de ser una moto naked ultrapotente y que puede rodar muy rápido, y que en alguna ocasión tuvimos que cortar un poco porque el manillar empezaba a oscilar pese a la asistencia del amortiguador de dirección, también de Öhlins.

En curvas es una moto que calzada con unos buenos neumáticos permite entrar muy fuerte, el ABS con asistencia en curva no es intrusivo y nos deja frenar muy tarde y con mucha fuerza. El equipo de frenos firmado por Brembo con pinzas monobloque Stylema M4.30 de cuatro pistones, discos de 330 mm y bomba radial tienen muchísima capacidad de frenado; su tacto es un poco seco en carretera pero en circuito cobran todo el sentido.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 019

La Ducati Streetfighter V4 es una moto ágil, pero no se percibe nerviosa. Entra bien en la primera parte de la trazada aunque su mayor problema es lo rápido que llegamos a la siguiente curva, la inercia que llevamos y lo fuerte que obliga a frenar. No es una moto para cualquiera; hay que tener manos, la cabeza muy fría y no perder de vista las referencias, especialmente en un trazado técnico como el Jarama que se antoja pequeño para 208 CV.

A la hora de abrir gas con ganas y dependiendo del grado de restricción de la electrónica, la moto irá sobre raíles o empezará a moverse. Cuando se mueve lo hace de manera controlada, permitiendo que la rueda trasera derrape pero sin dejar de empujar. Ahora, que hay que apuntar bien hacia dónde queremos ir antes de abrir el puño derecho.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 038

Con apenas segunda y tercera puedes hacer todo el Circuito del Jarama a muy buen ritmo. Mención aparte se merece el cambio semiautomático con un funcionamiento exquisito tanto para subir como para bajar de marcha, asociado al embrague antirrebote. Funciona bien en circuito rodando a fuego, pero también en la calle circulando a velocidad legal, bajas vueltas y poca carga del acelerador. Sólo hubo un par de falsos puntos muertos empalmando marchas en pista, pero los atribuyo más a fallos humanos en la inserción de las marchas.

La elasticidad del motor es exagerada pero a cambio es una moto que te pide estar muy fuerte y tener una buena técnica para llevarla. Es rígida, dura y exigente con quien se ponga a sus mandos y es quizá este su punto más crítico: es difícil encontrar pegas a la Streetfighter V4 más allá de que excede las posibilidades de la mayoría de los mortales.

La Ducati Streetfighter V4 S es pura pasión irracional

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 016

Si tuviéramos que definir con una palabra a la Ducati Streetfighter V4 podríamos catalogarla como desbordante. Es difícil justificar la compra de una moto de 208 CV para alguien que la vaya a usar principalmente en carretera, pero como cualquier otra moto, esta es una compra pasional. Y con más razón si cabe.

Para poner un poco en contexto, podríamos comparar a la Ducati Streetfighter V4 S con la KTM 1290 Super Duke R, dos motos naked muy potentes pero con planteamientos diferentes. La KTM tiene más de 30 CV menos pero su puesta a punto es menos refinada de manera voluntaria, es una moto visceral que se gana el apodo de "la bestia" a base de ese punto salvaje.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 043

En el otro lado del cuadrilátero la Streetfighter V4 S se muestra más dócil gracias a una electrónica muy elaborada que filtra el verdadero potencial de una moto que sin ayudas sería poco menos que inconducible para pilotos no experimentados. Bendita plataforma de medición inercial de seis ejes.

Es la Ducati Streetfighter V4 S es una naked muy avanzada y que se sale de las métricas de la racionalidad, está bien acabada y tiene tecnología y mecánica heredadas directamente de su departamento de carreras. Y eso se nota. No sólo en su carácter y sus capacidades dinámicas, sino también en el precio.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 025

La Ducati Streetfighter V4 parte de 22.190 euros para la versión normal y de 25.790 euros para la Streetfighter V4 S. La KTM 1290 Super Duke R arranca en 19.900 euros, una Aprilia Tuono V4 1100 hace lo propio en 16.999 y 15.199 dependiendo de la versión Factory o RR, ambas con 175 CV y la Ducati Panigale V4 se vende desde 26.490 euros.

En un plano más terrenal, la autonomía es razonable, aunque no brilla. El depósito es de seis litros y la autonomía después de convivir una semana con ella se quedó en 5,3 litros a los 100 km, incluyendo una jornada en circuito. No está mal, pero es sensible al tipo de conducción.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 032

Por prestaciones, equipamiento, acabados y dinámica, la Ducati Streetfighter V4 S está más cerca de las deportivas de pura raza de su marca que de la que debería ser su competencia. Un posicionamiento complicado porque es una moto a todas luces cara, pero que desde la marca nos han confirmado que se está vendiendo muy bien para el tipo de producto que es, con mejores ventas que las Panigale V4.

La Ducati Streetfighter V4 S no llega a abrumar en el día a día gracias a la electrónica y tiene un punto más de racionalidad para alguien que estuviera pensando en comprarse una Paningale V4, dentro de lo poco irracional y muy pasional que es la compra de una moto de 208 CV. Es una moto de emociones puras.

Ducati Streetfighter V4 2020 Prueba 047

Ducati Streetfighter V4 S 2020 - Valoración

7.7

Motor9
Vibraciones8
Cambio8
Estabilidad9
Agilidad8
Suspensión delantera8
Suspensión trasera6
Freno delantero8
Freno trasero6
Comodidad piloto7
Comodidad pasajeroN/A
Consumo6
Acabados8
Estética9

A favor

  • Diseño muy agresivo
  • Motor desorbitado
  • Electrónica efectiva
  • Rendimiento dinámico

En contra

  • Precio elevado
  • Muy extrema para carretera
  • Postura agresiva para hacer kilómetros
  • Consumo alto en conducción deportiva

Ducati Streetfighter V4 2020 - Ficha técnica

Motor
Tipo Desmosedici Stradale V4 a 90°, cigüeñal contrarrotante, 4 válvulas por cilindro accionadas Desmodrómicamente, refrigeración líquida
Cilindrada 1.103 cc
Diámetro x carrera 81 x 53,5 mm
Relación de compresión 14,0:1
Potencia 208 CV a 12.750 rpm
Par motor 123,0 Nm a 11.500 rpm
Inyección Sistema de inyección electrónica de combustible. Dos inyectores por cilindro. Cuerpos de mariposa elíptico completamente ride-by-wire. Sistema de admisión de longitud variable
Escape Sistema 4-2-1-2, con 2 convertidores catalíticos y 2 sondas lambda
Caja de cambios 6 velocidades con Ducati Quick Shift EVO
Embrague Multidisco en aceite, anti-rebote y auto-servo
Chasis
Tipo Aleación de aluminio "Front Frame"
Suspensión delantera Horquilla Öhlins NIX30 43 mm totalmente ajustable con tratamiento TiN. Ajuste de hidráulico electrónico
Llanta delantera Tres radios, aluminio forjado 3.50" x 17"
Suspensión trasera Monoamortiguador totalmente ajustable Ohlins TTX36. Ajuste electrónico del hidráulico
Llanta trasera Tres radios, aluminio forjado 6.00" x 17"
Recorrido rueda (delantera/trasera) 120 mm - 130 mm
Freno delantero 2 x 330 mm discos semiflotantes, pinzas radiales Brembo Monobloc Stylema® (M4.30) 4 pistones con Bosch Cornering ABS EVO
Freno trasero Disco 245 mm, pinza de 2 pistones con Bosch Cornering ABS EVO
Dimensiones y pesos
Peso en seco 178 kg
Peso en orden de marcha 199 kg
Altura del asiento 845 mm
Distancia entre ejes 1.488 mm
Ángulo de lanzamiento 24,5°
Avance de dirección 100 mm
Capacidad del depósito de gasolina 16 litros
Número de plazas Biplaza
Precio 25.790 euros
El equipamiento utilizado durante la prueba ha sido: Casco AGV Corsa R, mono Dainese Laguna Seca, botas Dainese Torque, guantes Dainese Full Metal.

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