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El trato injusto que recibimos por ir en moto

El trato injusto que recibimos por ir en moto
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Quizás sean imaginaciones mías, pero siento que cada vez hay una mayor falta de respeto a la moto y a los moteros. Muchas veces uno se siente discriminado o maltratado o menospreciado por el hecho de ir en una moto frente al resto de usuarios de las vías públicas. Es cierto que son mayoría los que usan el automóvil y que somos una minoría los que vamos en moto, pero creo que eso no da derecho al trato injusto que recibimos frecuentemente.

Al mismo tiempo, a veces tengo la sensación de que los usuarios de la moto estamos resignados a ese trato de segunda categoría. Como si fuera algo inevitable. De acuerdo que no nos podemos ir enfadando en todos sitios, pero sí que creo que a veces pecamos de conformistas y ayudamos a perpetuar ese trato discriminatorio. A continuación van algunos ejemplos concretos.

Los peajes. En gran parte de España pasa algo que prácticamente no he visto en ningún otro lugar: las motos pagan el mismo peaje que los coches. ¿Es lógico que un vehículo de 2 ruedas y 250 kgs. de peso pague lo mismo que otro de 4 ruedas y una tonelada (o más)? Desde luego, el desgaste que sufre la autopista es bien diferente. Y por ello las motos pagan menos en la práctica totalidad de autopistas del mundo (o directamente no pagan como es habitual en muchos países de Latinoamérica). En cambio, la concesionaria de la AP-2 y la AP-7 (o sea, las más habituales en la costa mediterránea) aplica tarifa única a coches y motos. Un trato claramente injusto.

El prepago de las gasolineras. En este caso, gran parte el problema parece compartido con el automóvil. Pero no es exactamente así: en los coches es muy habitual poner un importe exacto mientras que las motos usualmente llenamos el depósito. Y ahí es donde radica gran parte de los problemas. Cada vez hay más sitios que te cobran un importe “de garantía” superior a lo que cabe en el depósito para luego hacer el abono de la diferencia. O sea, doble cola y doble tiempo. Y sobretodo, tener que sentir el trato desconfiado de la gasolinera: “como no me fio de que no seas un ladrón te hago pagar antes”. Somos clientes, no ladrones. La solución a los problemas de las gasolineras no pasa por tratar a todos sus clientes como ladrones. Por lo pronto, ya tengo identificadas unas cuantas a las que no voy. Pero el prepago se va generalizando y nos va cercando.

El precio de los parkings (por horas o una noche). Cuando uno está de viaje y tiene la moto cargada muchas veces no se atreve a dejarla en la calle para evitar la visita de los amigos de lo ajeno sobre la carga, que habitualmente es vulnerable. Ahí empieza el problema: encontrar un parking en el que permitan aparcar a las motos, que no es todo lo frecuente que puede parecer. Una vez lo encuentras, normalmente vas a acabar pagando lo mismo que un coche por aparcar la moto en un rincón inservible o junto a alguna pared. Pero bueno, estás de viaje y tragas con todo: lo importante es dejar la moto guardada.

El pupilaje en los parkings (por meses). ¿Habéis calculado la proporción del precio del pupilaje mensual de las motos respecto al de los coches?. Desde luego, la proporción no guarda relación con la realidad del espacio que ocupan ambos vehículos. Por ejemplo, donde yo aparco, las motos pagan alrededor del 40% del precio de un coche (aunque he encontrado algunos casos en que llegan al 60%) cuando el promedio de las motos que caben en una plaza de coche está entre 4 y 5. Sin contar que normalmente para las motos reservan aquellos espacios incómodos en que los coches no caben o no pueden maniobrar con comodidad. Nos dan un servicio de segunda calidad con precio de primera, eso sí.

Esas son solo algunas experiencias, pero sin esforzarse demasiado se pueden mencionar otras: la prohibición de entrar con los cascos en la mano en muchos supermercados e hipermercados (se me olvidaba que todos los moteros somos ladrones en potencia…), los pocos aparcamientos de motocicletas en la calzada (frente a los espacios destinados al automóvil), el trato en los talleres de neumáticos (les da mucha más pereza desmontar una rueda de moto), los caminos de tierra cerrados al paso de motos (en cambio, los 4×4 pueden entrar sin problemas), etcétera,...

Bueno, quizás me ha salido un post un poco quejica, pero es que ya hace tiempo que me da mucha rabia cada vez que lo veo. Creo que hemos de ser capaces de exigir un trato justo. No estoy pidiendo ventajas, sino solamente un trato justo.

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