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Honda Rickman CR 750 Café Racer

Honda Rickman CR 750 Café Racer
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En la feria Antic Auto celebrada en Alicante el pasado día 14 de abril, pude ver, entre otras, dos motos que no son habituales en la ferias. Mas que nada porque muchas de ellas desaparecieron en su día, victimas de su propio éxito, que las hacia ser las motos mas rápidas de su ámbito, pero que, al ser superadas por las motos de producción masiva, pasaron a la memoria de los moteros como preparaciones de renombre, pero que ya no eran necesarias. Una de ellas es esta Honda Rickman CR 750 Café Racer.

En 1969, Honda lanzó al mercado la primera Superbike del mundo, la Honda CB 750. Pero pronto se hizo una fama de moto complicada de conducir ya que contaba con un motor excepcional en un chasis y suspensiones muy por debajo. Pronto surgieron una serie de preparadores paralelos que partiendo de la base del motor original, mejoraban chasis, suspensiones y en algunos casos hasta preparaban un motor ya de por si muy bueno, pero poco apretado.

Los aficionados habían descubierto una nueva manera de usar sus motos, salían a rodar con ellas, y luego se tomaban cafés comentando la jugada, habían inventado el "Café Racer" A la sombra de estas preparaciones crecieron pequeñas fábricas como Bimota, Egli, Japauto, Dresda, Segale, Martin, Yosimura, Seeley. Pero por delante de todas destacaban los hermanos Rickman de Inglaterra. Algunos de los preparadores se centraban en preparar el motor, al que fácilmente se le podían sacar el doble de los caballos originales. Mientras el motor original daba 67 CV la preparación Japauto alcanzaba los 84 CV y Yosimura era capaz de llegar a los 100 CV.

Los Rickman se centraron en la parte ciclo y el chasis, cambiando el original por uno de acero Reynols 531 de doble cuna, la llanta delantera de 19 pulgadas fue cambiada por otra de 18, montaron unos frenos Lockheed con discos Girling, llanta Borrani y una horquilla Bettor de 41 mm (hecha en España) en lugar de la original de 37 mm, y por último un carenado y depósito de mucha calidad hechos en fibra de vidrio.

La moto se vendía como moto completa bajo la marca Rickman o en kits, que se podían montar en 6 horas y media por dos personas. Estas transformaciones se comercializaron en color naranja para la Honda CB 750 y en color verde pistacho para las Kawasaki Z 900.

Los datos y la historia los he sacado de la ficha que había en el stand junto a la moto. Disculpad la calidad de las fotos, pero al tener que quitar el flash para que no se saturasen la imagenes con brillos, han salido casi todas movidas. Tendré que hacerme con una camara mejor.

En Moto22 | Honda CB750, Fin de semana aprovechado al máximo, La página de los deseos

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