
Al final, y pese a que el tiempo no acompañó en la mañana del domingo, la Red Bull Don Quixote ha sido en su primer año de existencia un verdadero éxito. Todo, absolutamente todo estaba ambientado al estilo del siglo XVII: oficina de carrera, parque cerrado, miembros de la organización… hasta la etapa prólogo tuvo su encanto pues se disputó con los corredores a lomos de sendos caballos y burros, al más fiel estilo Quijotesco.
EL recorrido de cincuenta kilómetros y tres especiales debería ser completado dos veces. Xavi Galindo y Oriol Mena partía desde la primera posición y el abrir pista les favorecía, pues se encontraban el recorrido sin prácticamente ninguna rodera. Por detrás, Iván Cervantes y Lorenzo Santolino apretaban con dureza, aunque no conseguían alcanzar al dúo de cabeza.




