Espeluznante lo de la primera carrera de Superbikes en Monza este fin de semana. Se ve cómo la Kawasaki de Tamada cae por los suelos tras pisar lo verde y cómo Brendan Roberts se tira literalmente al suelo, en un lugar tan malo que acaba por hacer carambola con Max Neukirchner (líder en ese momento) y acaban los dos por los suelos, partiéndose el fémur el alemán.
Troy Corser se llevó un buen capón, eso si. Menudo susto y menudo golpe. La BMW en llamas tampoco tranquilizaba la verdad, y lo que pudo pasar nos lo confirma el propio Troy en sus declaraciones después de la carrera. Lo que podía haber pasado si no hubiese entrado en juego la suerte, madre mía, no quiero ni pensarlo…



