
Conocí un par de personas con una Yamaha X-Max y reconozco que siempre ha sido un scooter atractivo para mí, aunque hay un par de detalles que no me terminaron de convencer nunca. Estaba repasando ahora la actualidad y me he tropezado con esta, digamos, actualización de la ya veterana X-Max, una idea de Momo Design que la verdad queda resultona, pero que siempre que veo algo así (unión entre marca de motos y firma de diseño) me pregunto qué ventaja tiene para el usuario.
Por un lado un loco del diseño, o un entusiasta de la firma puede ver en esto la oportunidad de tener algo “exclusivo”. Porque vale, es una edición limitada, pero lo exclusivo está bastante devaluado últimamente. La “nueva” Yamaha X-Max Momo Design estará disponible en los colores Magnetic Blue, Lava Red, Midnight Black y Competition White (muy originales) y al adquirir una unidad se incluye un reloj X-Max Momo Design.
La noticia en sí es eso, una noticia sin más trascendencia. Más bien quería sacar el tema de las actualizaciones, las ediciones limitadas y la exclusividad que como decía antes, me parece que hay demasiada. Una revisión a fondo del modelo está bien; una personalización es lo mejor; una edición limitada, a día de hoy cuando lo que hay que hacer es vender más motos creo que es ponerle más puertas al campo, ¿vosotros cómo lo véis?
Vía | Oficina de prensa online

Leo asombrado y espantado esta noticia en Euromoto en la que nos avisan de que la Guarda di Finanza italiana ha intervenido 7000 cascos y 20000 etiquetas de homologación fraudulentas. Los cascos son de la marca Stoneline y Stone, con homologación E24 050006, que son copia estética de los conocidos cascos Momo Design (que no copia de sus materiales ni de su calidad) Esta marca de cascos utiliza el sello de homologación de Irlanda E24, pero parece que esta homologación es solo de etiqueta. En toda Italia se están recogiendo estos cascos y se recomienda a los posibles compradores que no los utilicen en ninguna circunstancia.

