Hay un tifón y quiero pizza, así que... que se joda el de la moto

Hay un tifón y quiero pizza, así que... que se joda el de la moto
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Una tarde cualquiera estás tirado en el sillón, se te echa la hora de cenar encima después de una extenuante jornada de no hacer absolutamente nada y tienes hambre. ¿Sales a cenar? No, hay un tifón en la calle. Mejor pedimos comida a domicilio, y que se joda el repartidor de la moto.

Más o menos esto es lo que ha ocurrido hace unos días en Japón, donde un repartidor de Domino's Pizza en Osaka tuvo que salir a hacer su trabajo mientras las calles eran asoladas por un viento huracanado y lluvias torrenciales. Un auténtico héroe.

Un mal día para ser repartidor de Domino's Pizza

Mientras que el huracán Florence ha azotado Estados Unidos, en Japón el tifón Jebi se ha cebado con buena parte de la región asiática. De hecho el tifón Jebi es el más poderoso que ha sacudido el país del sol naciente en los últimos 25 años con vientos que han alcanzado los 210 km/h y lluvias incesantes que han dejado por el momento 17 personas fallecidas.

Tan mal está la situación que la mayoría de los comercios han cerrado sus puertas hasta que pase la tormenta. Pero no, Domino's Pizza no se ha dejado amedrentar por cuatro gotas y un poco de aire. Domino's Pizza ha evitado que los japoneses pasen hambre mientras se quedan encerrados en sus casas.

Pero este repartidor no es un héroe cualquiera. Este trabajador es un héroe que puso en peligro su integridad física y laboral por satisfacer la necesidad más básica del ser humano: Comer una pizza caliente recién hecha sin el marrón de salir de casa.

Fuera de bromas, la situación es tan complicada que el repartidor hizo lo indecible por mantenerse sobre su moto, empujado por el aire con virulencia hasta que finalmente acaba cayendo al suelo. En lugar de desistir, este abnegado trabajador vuelve a por su moto e intenta levantarla. Quizá no sea el mismo repartidor, pero en este otro vídeo podemos ver a otro trabajador de Domino's Pizza al que literalmente el viento le roba su moto y se la lleva.

Las dos caras de los servicios de delivery

Repartidor Moto 2

Los servicios de comida a domicilio como Just Eat, Deliveroo, Glovo, Uber Eats... están viviendo un repunte que parece no tener fin. El 55% de los habitantes de grandes ciudades reconoce que pide comida a domicilio bien sea directamente a los restaurantes que cuentan con servicio a domicilio o, principalemente a través de alguna de estas apps que ya acumulan un 67% del total de pedidos.

Si bien la facilidad de acceso a los servicios de reparto a casa se ha democratizado a golpe de pulgar con los smartphone, los millennials son en buena parte los culpables de que comida a domicilio y tecnología vayan de la mano: Un 30% de los pedidos a domicilio los realizan jóvenes de hasta 35 años.

Repartidor Moto

A medida que el uso de la tecnología para ordenar comida se va extendiendo a toda la sociedad, unas pocas empresas acaparan buena parte del pastel. Just Eat se ha convertido en un monstruo capaz de facturar en 2016 nada menos que 18 millones de euros con un crecimiento del 143% respecto a 2015.

A rebufo va Glovo con 17 millones en 2017 y una estimación de entre 90 y 100 millones para 2018 multiplicando su volumen de negocio ¡por 5,5 en solo un año!.

Claro que el crecimiento de este tipo de servicios tiene una cara diametralmente opuesta. Los incipientes negocios de las start up tienen en los repartidores la cara de la moneda. La nueva economía se asienta sobre unos cimientos de trabajadores autónomos o en el mejor de los casos precarios (o ambas cosas al mismo tiempo) que cada vez tiene más detractores.

Repartidor Moto 3

Deliveroo y Glovo ya cuentan con sentencias firmes en contra de sus estructuras productivas y son frecuentes las iniciativas de huelga. Las condiciones laborales abusivas, las amenazas, las rebajas en las retribuciones o las medidas contra las acciones con un mínimo olor a sindicalismo están asfixiando a los trabajadores.

Aunque el miedo a quedarse sin trabajo suele aplacar las ansias reivindicativas de los riders, la organización está consiguiendo casos como la reciente huelga de repartidores de Glovo en Zaragoza.

Repartidor Moto 1

Los repartidores eligen en qué franjas horarias trabajan, y algunas de esas franjas cuentan con ciertos bonus económicos. La supresión de estos bonus hartó a los repartidores y consiguieron tumbar la aplicación de 20:30 a 23:00 horas del pasado lunes 10 de septiembre al coordinarse más de medio centenar de repartidores para no elegir esas horas de trabajo.

Poco a poco parece que los repartidores van organizándose, pero las autoridades deben crear los medios necesarios para que la economía colaborativa no se convierta en una suerte de explotación digital. Ya veremos si las start up pasan por el aro.

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