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La línea de garajes y los marshal del circuito

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Hoy no voy a hablar ni de cómo acabó la rueda trasera de Jorge Lorenzo, ni de la mala suerte que tuvo Marc Márquez, ni entrar en debates sobre si Valentino Rossi debió ser más prudente a la hora de adelantar a Casey Stoner o lo fantástico que estuvo Nico Terol. Lo que hoy me apetece es expresar mi opinión sobre el absurdo en el que se pueden llegar a convertir las retransmisiones de nuestro querido deporte, por parte de algún comentarista de televisión.

Y es que como alguno de vosotros habéis comentado, parece que el Sr. Ernest Riveras no daba una en el Gran Premio de casa. Al principio de su llegada a MotoGP me hacía gracia, e incluso agradecía el ímpetu que le ponía a las retrasmisiones aburrido de tanta monotonía y desgana de alguno de sus antecesores. Pero estimado Ernest lo de este fin de semana ha terminado de inclinar la balanza en su contra. Cambiado mi opinión por completo sobre su manera de contarnos las carreras y tras tener que acudir al dentista este lunes por el continuo rechinar de dientes que arrastro desde este último Gran Premio.

Jerez11 Stoner en cabeza

Son muchas las ocasiones en las que viendo y sobre todo oyendo las retransmisiones de las carreras de la mano de Ernest Riveras mis pulsaciones han comenzado a subir de una forma alarmante, pero bueno todos nos equivocamos y yo el primero. No solo por expresiones poco afortunadas sino por despistes o errores de bulto. Pero este fin de semana ha sido especialmente conflictivo en este aspecto y es que ya llevamos desde el anterior Gran Premio tratando de utilizar el menor número de anglicismos posibles, cosa que por otro lado es de agradecer, pero los extremos nunca son buenos.

Y al igual que intentar traducir Pit line queda un poco ridículo, también quedaría ridículo traducir el nombre del programa Paddock GP por: el lugar donde se instalan los participantes de una carrera de motor, separados del público en los Grandes Premios. Pero eso si, enseguida nos traiciona el subconsciente y nos despachamos en el telediario nacional mencionando la mala actuación de los Marshal del circuito. Ernest, para eso si hay palabra en Castellano y además muy sencilla, comisarios.

Todo esto, aunque absurdo, se puede llegar a entender, ignorar, hacer de tripas corazón y perdonarlo si no fuera porque este fin de semana ha estado plagado de sutilezas como cambiar unas cuantas curvas de sitio o no distinguir a los pilotos en sus caídas como cuando cae Ben Spies y su corazón se encoje creyendo que es su ojito derecho Jorge Lorenzo, sin ni siquiera fijarse en el casco.

Ahora, no hay problema en lanzar una arenga contra todo mal intencionado Italiano que abuchea a los pilotos patrios, pero no es capaz de ver ni comentar como los comisarios, que no Marshal, de Jerez no prestan la ayuda suficiente que requiere Casey Stoner en su caída con Valentino.

Supongo que alguno de vosotros podéis pensar: “Pues si no te gusta para qué lo ves, si no quieres oírlo puedes poner cualquier otra cadena o quitarle el sonido”. ¡Pues no!, me gusta la retransmisión de Televisión Española y estoy temblando con la amenaza de Telecinco. Me gusta escuchar al monstruo de Dennis Noyes, me gusta ver como Marc Martín cada día que pasa lo hace mejor y observar que sus paseos por el Paddock le están dando unos conocimientos con los que empieza a dejar en vergüenza a más de uno. Echo de menos a Ainhoa Arbizu aunque Izaskun Ruiz tampoco lo hace nada mal. En definitiva, que yo tengo derecho a elegir seguir las carreras por TVE pero igualmente tengo derecho a decir que no me gustan ciertas cosas.

Espero, o más que esperar deseo, que lo de este fin de semana solo haya sido eso, un mal fin de semana.

Fotos | Repsol Media.

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