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14 curvas y 11 frenadas para ver adelantamientos infinitos, así es el Autódromo de Brno

14 curvas y 11 frenadas para ver adelantamientos infinitos, así es el Autódromo de Brno
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Llegamos a la undécima equis en el calendario del Campeonato del Mundo de MotoGP 2016. Hasta hace prácticamente nada, Brno no sólo significaba la vuelta al trabajo para pilotos y equipos, sino que también suponía el pistoletazo de salida para el juego de los asientos del año siguiente.

Brno lleva acogiendo carreras de distintos campeonatos del mundo desde 1965, pero medio siglo después su pérdida de protagonismo mediático no ha visto diluida su importancia, y se sigue postulando como uno de los circuitos más bellos e interesantes en los que ver a las MotoGP luchar por la victoria, además de uno de los más complicados.

Si quieres ver carreras emocionantes, Brno es tu circuito

La pista de 5,4 kilómetros del Autódromo de Brno (también conocida como Masaryk Circuit) está repleta de curvas (14 en total) que impiden que haya una recta de más de 636 metros de longitud por lo que, al igual que en Austria, nos encontramos con una pista no especialmente rápida, pero con una elevada exigencia para los frenos.

Motogp Republica Checa 2016

En un nivel 4 sobre 5, los ingenieros de Brembo establecen la dificultad dura para los frenos. Los pilotos de MotoGP, además de pasarse un tercio de la carrera frenando, tendrán que enfrentarse a desniveles que llegan a los 7,52 grados en subida y 5 grados en bajada durante las fases de deceleración.

De las 14 curvas de Brno, 11 requieren el uso de los frenos, lo que significa un trabajo constante para los equipos que acumulan 13 minutos ininterrumpidos de uso. En total, la fuerza ejercida sobre las manetas derechas por los pilotos acumula más de 1.200 kg de presión, como si los dedos de los pilotos soportasen el peso de un coche pequeño.

La frenada más complicada es la de entrada a la curva número 3. Allí los chicos de MotoGP tienen que aplicar 6,1 kg sobre la maneta de freno para reducir de 291 a 109 km/h en 234 metros. Otro punto crítico será la primera curva (Frantisek Stansty), en la que se frena sobre una pendiente descendente. Durante 260 metros (11 pistas de tenis), los pilotos de MotoGP bajan de 310 a sólo 126 km/h en 4,6 segundos.

Todos estos números igual no te dicen nada, pero ¿te imaginas toda esta presión sobre tus brazos?

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