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¿Qué ha pasado con el segmento sport-turismo?

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Que si, que las deportivas actuales son la caña. Mucho más ligeras, potentes, con componentes y tecnologías heredadas de la alta competición. La diferencia entre una moto de serie y una Superbike es ínfima si la comparamos con la que hay entre un coche de serie y un fórmula uno.

Pero es que son pequeñas. E incomodas. Superespecializadas para el circuito, pero mejor no pensemos en ella si queremos transportar a un pasajero largas distancias. Y tampoco son de lo mejor para aguantar muchas horas la postura en autovía.

¿Qué ha pasado con las F? Hasta el año 2000 aproximadamente, todas las marcas relevantes con la posible excepción de yamaha tenían motos tremendamente versátiles, tanto en 600 como en 900 o 1000cc. La ultrapopular Honda CBR resultaba cómoda tanto para el circuitero como para el rutero ocasional o el aficionado a las curvitas de fin de semana, tanto en su versión de 600 como en la más voluminosa 900 "Fireblade". Y lo mismo podemos decir la las Kawasakis pre-636 o la Suzuki GSXR. Pero a partir de la aparición de las nuevas Yamaha R6 y R1 por la misma época y de su posterior éxito en ventas, parece que el concepto de la industria quedó redefinido: Más radicales, mas pequeñas, mas circuiteras. De hecho, la ZX6R del 98/01 (¡que gran moto!) se ha vendido hasta hace poco fuera de España como "ZZR", es decir, una moto que hasta el 2000 era super deportiva se considera ahora como una sport-turismo.

Me parece bien que las motos con la etiqueta de "deportivas" o "RR" se hayan radicalizado, pero es que está desapareciendo el segmento de la sport-turismo. ¿Qué nos ofrecen las marcas a los que queremos una moto más polivalente, a los que no queremos una "bicicleta" de 140CV sino algo potente, manejable pero que al mismo tiempo cuente con unas dimensiones que nos "tapen" algo? Monstruos de 200 CV como la ZZR1400 o sus similares (Hayabusa, CBR1100XX, FJR1300), de dimensiones balísticas, pesos excesivos y comportamiento deportivo cuestionable, o motos de prestaciones mucho más reducidas (por debajo de los 120CV) y tampoco especialmente deportivas aunque se les pueda sacar bastante partido, donde incluiría, con todos mis respetos, a la VFR y a todas las Naked que se están poniendo tan de moda (GSR, Z750, FZ6...).

Entendedme: Todas estas motos que menciono son estupendas, y en manos de un buen piloto seguro que pueden pasarse por la piedra a una flamante RR empuñada por unas manos no tan expertas. Pero no son la versión F de las superdeportivas. Esas, lamentablemente, creo que han desaparecido sin pena ni gloria de los concesionarios.

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