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El contramanillar: la técnica de conducción que todos hacemos, aunque de forma inconsciente
Conducción

El contramanillar: la técnica de conducción que todos hacemos, aunque de forma inconsciente

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¿Quién no recuerda el momento en que aprendió a conducir una moto? Para pasar el examen del carné A2 pocos profesores y autoescuelas enseñan técnicas específicas para conducir mejor la moto. Todo se aprende a base de repeticiones y, en muchos casos, con caídas.

Pero en ese aprendizaje practicamos, sin quererlo, una técnica que hacíamos cuando afrontábamos con nuestra montura una curva o un cambio de dirección: el contramanillar. ¿Pero qué es exactamente y cómo se realiza?

Mejor practicarlo a más de 30 km/h

Contramanillar

Aunque no lo creas, o no lo sepas, durante toda tu vida de motero has hecho el contramanillar. Es una técnica de conducción con la que accionando de una determinada forma el manillar conseguimos tumbar la moto de forma sencilla para trazar una curva y sin casi esfuerzo.

Es un error creer que esta técnica de conducción solo es una práctica aplicada a la pista y a los circuitos. En ese escenario se aplica sobre todo en motos de alta cilindrada con un peso alto donde es normal utilizarla para meter la moto en la curva y más cuando vamos cruzados y derrapando. También se puede utilizar obviamente en motos de menos potencia.

No obstante, ésta es una aplicación distinta de la que hablamos en este artículo. El contramanillar que estamos explicando es inevitable hacerlo y es muy práctico cuando vamos en carretera o autopista.

Para explicarlo, lo mejor es poner un ejemplo. Imaginemos que estamos rodando en la recta de una carretera. A unos cuantos metros hay una curva hacia la derecha. Tendremos que hacer girar el manillar en sentido contrario a la curva para que la moto se incline hacia el lado de la curva, es decir, en este caso empujaremos el manillar con nuestra mano derecha para que gire a la izquierda (mejor empujar con la derecha que tirar con la izquierda) y así nuestra moto tumbará hacia la curva de derechas.

Del mismo modo, si vamos en una recta y tenemos una curva en frente que va hacia la izquierda, con el puño izquierdo tendremos que empujar el manillar hacia la derecha para que la moto se meta en la curva hacia el sentido señalado.

Esta técnica tiene más sentido cuando la moto ya va a cierta velocidad. Cuanto más rápido vayamos y cuanto más efecto giroscópico tenga la rueda trasera de la moto, ésta se mantendrá más equilibrada y costará más dirigirla hacia alguna dirección. Para entender esto tenemos que pensar en las carreras, cuando un piloto se cae de la moto pero ésta sigue adelante y en línea recta sin que el piloto vaya guiando su montura.

Triumph Speed Twin 2019 Prueba 007

Hemos dicho que el contramanillar tiene sentido cuando vamos a cierta velocidad, a partir de entre 30 km/h y 40 km/h. Con menor velocidad el efecto giroscópico no es muy grande y la moto responderá al giro normal del manillar que hagamos. No tendría tanto sentido el contramanillar en este caso.

Quien practique esta técnica de forma consciente se dará cuenta de lo sencillo que es meter la moto en curva. Y de hecho, es un paso necesario. Antes que sacar el cuerpo para afrontar una curva o pisar las estriberas en la dirección de la curva, lo más efectivo, sin duda, será el contramanillar. Así lo podemos ver en los ejemplos de vídeos que hemos puesto de Keith Code, autor de 'La Biblia de las curvas' y de Chicho Lorenzo, padre del piloto Jorge Lorenzo y fundador de la escuela Lorenzo Competición.

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