La precariedad llega a MotoGP: sobran pilotos, los sueldos se desploman y alguno advierte que "por ese dinero me quedo en mi casa"

La precariedad laboral ha llegado a MotoGP. El mundial de motos no se está librando, a su escala, de un mal que asola a toda la sociedad. En el pasado Gran Premio de Francia los pilotos de MotoGP asaltaron a Carmelo Ezpeleta durante la Comisión de Seguridad para exponerle un problema que les preocupa: los salarios se están desplomando en el mundial.

A final de 2022 acaban contrato casi todos los pilotos de MotoGP. Concretamente, 20 de los 24 corredores de la categoría reina del mundial ahora mismo están sin contrato para la próxima temporada. Y si los sueldos ya estaban a la baja, tras la marcha de Suzuki directamente se están desplomando. Algunos pilotos amenazan con dejarlo.

Aprilia le está regateando una propuesta muy baja a Espargaró mientras pelea el mundial

La cosa viene de lejos. La crisis derivada de la pandemia y la guerra de Ucrania han sido las excusas propiciatorias para que las marcas rebajen mucho las ofertas que le están haciendo a los pilotos, pero la salida de Suzuki del mundial ha sido la puntilla: ahora sobran corredores, así que se ofrecen sueldos mínimos a sabiendas de que muchos no tienen alternativa.

Pese a que Dorna está buscando una forma de sustituir al equipo de Suzuki para 2023, lo cierto es que ahora solo hay 22 motos confirmadas para la próxima temporada. No es que sobren dos de los 24 pilotos; sobran más. De Moto2 hay varios con opciones de subir, y hasta Toprak Razgatlioglu podría llegar de las Superbikes.

Por eso hay varios pilotos que están empezando a buscarse un destino alternativo, o al menos a preparar un plan B. Remy Gardner dijo en público que "si KTM no me quiere me iré a las Superbikes". No se refería solo al aspecto deportivo, sino también al monetario: Gardner cobra ahora mismo menos de 100.000 euros.

El manager del australiano, Paco Sánchez, también representa a otro piloto de la parrilla, Joan Mir, y no se cortó en explicar que "Joan no va a correr gratis o con un mal contrato como los que ofrecen Ducati o KTM a sus pilotos. También soy el representante de Remy, así que sé lo malos que son esos contratos".

Mir es uno de los pilotos que se ha quedado compuesto y sin novia tras la marcha de Suzuki. Pero no tener una fábrica con la que renovar no parece vaya a hacer que Mir rebaje sus condiciones. El propio Sánchez dijo que "Suzuki nos hizo una oferta muy a la baja antes de marcharse, y les dije que por ese dinero Joan se queda en su casa".

El de Mir no es el único caso de un piloto de alto nivel que esté teniendo problemas para encontrar una oferta a su altura. La renovación de Aleix Espargaró con Aprilia también se está complicando mucho por motivos económicos, como el propio piloto español explicó después de ganar en Argentina.

Pese a que Espargaró le ha dado a Aprilia su primera victoria en MotoGP y está luchando por el mundial, la marca de Noale le quiere rebajar el sueldo. Las informaciones que llegan desde Italia apuntan a que Espargaró estaría pidiendo menos de 500.000 euros anuales, y ni siquiera eso le quiere ofrecer Aprilia.

"Aprilia cometerá la mayor estupidez de su historia si me deja ir", dice con rotundidad Espargaró, quien añade que no va a rebajar ni un céntimo de su petición porque "está por debajo de la de un piloto top". Lo cierto es que Espargaró es uno de los pilotos de la actual parrilla que está en riesgo de desaparecer de MotoGP.

Que sepamos Joan Mir no es el único piloto que ha amenazado con dejar de correr. También Rául Fernández ha jugado esa carta con KTM, pero en su caso no solo porque quiera un aumento de sueldo, sino porque le gustaría firmar por Yamaha, la marca con la que quiso subir en su día a MotoGP y no le dejaron.

"No puede ser que se estén ofreciendo salarios tan precarios. Cuando Fabio Quartararo subió a MotoGP tuvo que firmar por 80.000 euros, y esas cantidades son las que están pagando a algunos pilotos", decía algún participante en la reunión improvisada que tuvieron los pilotos con Ezpeleta en Le Mans. Alguno como Pol Espargaró pedía montar una asociación que viniese a ejercer como sindicato.

Dorna quiere menos españoles e italianos en la parrilla

Ahora mismo, ser un piloto veterano español o italiano en MotoGP es estar en peligro de extinción. Dorna quiere reducir el número de participantes de las dos nacionalidades predominante en el mundial, y sustituirlos por pilotos de países con menos tradición pero más potencial económico. Vamos, que lo de la rotación española no era solo para los circuitos.

Así, hay algunos pilotos consagrados en el mundial que tienen cierto riesgo de desaparecer de la parrilla. Emilio Alzamora, el agente de Álex Márquez, ya le ha estado buscando un hueco en las Superbikes, el de Álex Rins no tiene nada claro que le vaya a poder encontrar equipo a su pupilo y tanto los Espargaró como Maverick Viñales también están en la cuerda floja.

Fabio Di Giannantonio, italiano, tiene los días contados, y Andrea Dovizioso está prácticamente fuera del mundial de MotoGP al final de esta temporada. Con el cupo francés bien cubierto por Quartararo, Johann Zarco también podría poner pies en polvorosa, mientras que Ai Ogura le dará el recambio japonés a Takaaki Nakagami... salvo que haya seis Honda en pista.

Esta última opción sería una forma de hacerle hueco a Somkiat Chantra, tailandés, en MotoGP. Incluso con solo cuatro Honda, tiene sus opciones. Toprak Razgatlioglu podría a Turquía en el mundial, y Dorna está deseando que Jake Dixon y Joe Roberts o Cameron Beaubier lo hagan lo suficientemente bien para poner al Reino Unidos y Estados Unidos en la parrilla. Mientras tanto, Diogo Moreira, brasileño, se hornea en Moto3.

Marc Márquez pegó el pelotazo con su último contrato con Honda

Sin embargo hay alguien que ha salido muy bien parado de esta situación. A Marc Márquez no le está acompañando la fortuna en la pista, pero fuera de ella ha dado un pelotazo con el último contrato que firmó con Honda. Fue en febrero de 2020, más o menos un mes antes de que el mundo en general empezase a irse al carajo.

No solo es el momento, sino el qué. Márquez firmó con Honda por cuatro temporadas, cuando lo habitual en MotoGP es renovar solo por dos años. Y además firmó el contrato más caro de la historia del mundial que, visto lo visto, se tardará mucho tiempo en igualar, si es que alguna vez sucede: 80 millones de euros por cuatro años, más variables.

Desde que firmó ese contrato, Márquez solo ha ganado tres carreras y se ha perdido 19 Grandes Premios por lesión. Parece difícil que gane el mundial de 2022, por lo que no habrá ganado, ni estado cerca, en ninguno de los últimos tres. Y aún le quedan dos años de contrato, en los que tendrá que esforzarse para que Honda no se arrepienta del contrato que le firmó.

Además de Márquez, hay otros tres pilotos de la parrilla con contrato firmado para 2023. Pecco Bagnaia y Brad Binder tienen acuerdos hasta 2024 para ser los líderes respectivos de Ducati y KTM, mientras que el contrato de Franco Morbidelli con Yamaha abarca hasta 2023, pero dado su bajo rendimiento no sería de extrañar que lo finiquitasen antes.

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