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Honda VFR 750R (RC 30) la primera Súper Bike de verdad

Honda VFR 750R (RC 30) la primera Súper Bike de verdad
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En 1987 Honda Racing Corporation presentó esta moto para su homologación como Súper Bike y así asaltar el nuevo campeonato mundial que se presentaba para el año siguiente. Esta moto partía de la base del motor de la RC24 tetracilíndrico en uve a 90º con doble árbol de levas en cabeza. En su momento se produjeron cien unidades para conseguir la homologación, pero la producción llegó hasta 1994 cuando fue sustituida por la RVF750 RC45. Pero los dos primeros mundiales de Súper Bikes cayeron de manos de la casa Japonesa pilotando un tal Fred Merkel. Eso fue hasta que los italianos de Ducati se dieron cuenta y pusieron en la pista la 851, pero eso es parte de otra historia.

Con una potencia declarada de solo 86 CV su principal arma estaba en la configuración del encendido que repartía las pistonadas en 360º del cigüeñal y permitía aceleraciones fulgurantes y un tren alternativo fabricado en titanio que aligeraba el conjunto hasta extremos nunca vistos antes. Su extraordinaria manejabilidad la proporcionaba su chasis RC30 de doble viga de aluminio y el espectacular basculante monobrazo desarrollado junto con ELF. El bajo centro de gravedad lo conseguía con un centrado del combustible en el depósito y su compacto motor. Además de incluir un escape hecho a mano en acero inoxidable 4-2-1. En su momento la moto fue la única que se montaba en HRC una a una y con un control de calidad digno de su pata negra.

Las fibras de su carenado se volvieron toda una tendencia para las demás marcas que la imitaron hasta la saciedad. En la parte negativa estaba su altísimo precio, casi el equivalente a dos Suzuki GSX-R de la época y su limitadísima tirada que hacia desesperar a los compradores con sus listas de espera. De todas maneras esta es una moto de las que alcanzaron la leyenda a finales de los ochenta y aun hoy siguen en el imaginario de los aficionados. Yo todavía guardo el kit de Tamiya para montármela cuando me jubile.

A continuación podéis ver un vídeo publicitario de la época, y disfrutar durante casi ocho minutos con el montaje de esta joya japonesa.

Vía | Caradisiac Foto Vía | Wikimedia Commons

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