Fiebre streamliner 2.0: Cinco preparaciones que rompen cualquier récord estético

Si hace unos días te contábamos qué son, cómo se originaron y han evolucionado las motos streamliner hasta hoy, en este artículo abordamos algunas de las preparaciones más modernas que no pasan desapercibidas. No todas se han fabricado para batir récords de velocidad pero sí que ponen el listón estético muy alto.

Cinco máquinas streamliner de preparadores y garajes muy reconocidos que se atreven a lucir una estampa provocadora y a rodar por carretera, desiertos y salares o en las carreras de tipo sprint para aficionados.

MV Agusta Brutale 800 RR Ballistic Trident

La primera que nos llama la atención es la brutal creación de Rough Crafts, que usando como base la MV Agusta Brutale 800 RR de 2015 y sin ser propiamente una streamliner, sí que rinde homenaje a la rica historia de carreras de la firma italiana poniendo sobre todo su acento en los carenados envolventes de las antiguas motos de competición.

Ese carenado frontal en el tridente balístico que ya quisiera el demonio está fabricado en fibra de carbono y es como decíamos uno de los claros ejemplos para batir récords estéticos. No va mucho más allá de cumplir esa mera función.

Aún así, es fácilmente desmontable para que cuando apetezca se le pueda exprimir todo el jugo a la fantástica creación de este preparador. El trabajo de pintura es, a riesgo de ser repetitivo, simplemente brutal.

BMW Alpha, el gran tiburón blanco

Es sin lugar a dudas una de las creaciones más modernas y sujeta a la evolución de los modelos streamliner más puros. La BMW Alpha es tan baja y va tan pegada al suelo que el siguiente paso sería ir por debajo de él.

En la parte frontal de la BMW Alpha, especialmente aerodinámica y lisa, podemos ver hasta las branquias del tiburón

Este tiburón de tierra, que habita y caza donde corresponde: el salar de Bonneville (Utah), tiene por corazón un motor tricilíndrico de una BMW K75. Es un ejemplo de diseño purista. La historia de su creación y desarrollo no tiene desperdicio alguno.

Si no estuviésemos tan lejos y fuéramos parte de la iglesia de la velocidad de la Speed Week, tened por seguro que la haríamos claramente nuestro dios y le rezaríamos todos los santos días.

El culto a la velocidad llevado un paso más allá. Salta a la vista que imita la anatomía de los grandes tiburones blancos. En su parte frontal, especialmente aerodinámica y lisa, podemos ver hasta las branquias.

Indian Scout Spirit of Munro

La moderna streamliner Indian Scout fabricada por el equipo de ingenieros de la firma americana y preparada para la ocasión con motivo de celebrar el 50 aniversario del récord de velocidad en tierra en motos de menos de 1.000 cc que estableció Burt Munro en 1967. En esta ocasión pilotada por su sobrino-nieto Lee Munro, y que ha estado en el candelero los últimos meses con motivo de esa conmemoración.

Esta vez la Indian Scout Spirit of Munro participaba en la categoría de motores de hasta 1350 cc. Además de en la Speed Week también ha estado en la del desierto de The Mirage, donde registró 300,43 km/h gracias en parte a ese bonito y redondeado carenado con el que gana velocidad y estética.

Es una mítica y bella mirada a uno de los momentos del pasado más conocidos de la marca, gracias a la leyenda histórica del neozelandés, recogiendo además en una máquina moderna los últimos 50 años de técnica. Otra bestia mecánica endémica de Utah.

BMW Sprintbeemer, la que más ‘Rs’ tiene

El engendro streamliner del preparador galo Séb Lorentz de Lucky Cat Garage, participante del Sultans Of Sprint, una de las competiciones enmarcadas en el Glemseck 101, uno de tantos festivales de culto a la moto que se celebran en época estival y donde los aficionados a la velocidad y a las carreras en línea pueden competir por poca pasta.

La BMW Sprintbeemer del prepaparador (plantilla de BMW Motorrad Francia) se estrenó en la edición 2015 de dicha competición. Para la de 2016, su carenado streamliner adoptó entre otros cambios la clásica bandera a cuadros de competición, pero realizada con flechas.

Es un puzle formado con elementos procedentes de varias motos bávaras que van desde los años 50 hasta hoy. Chasis de R50, motor, cambio y basculante de R100, horquilla y frontal de R75, batería de S 1000 RR o una transmisión de R60 entre otros muchos componentes. Es el modelo perfecto para haberlo pensado mejor y llamarla Sprintbeemerrrrrrrrrrrrrrr.

Buell Cherry Salt, nacida para la competición

La streamliner ideada por los italianos de Plan B Motorcycles, inspirada en la BMW Sprintbeemer anterior y fabricada directamente para competir contra ella en la carrera de la Sultans Of Sprint de 2015. La Cherry Salt es otro claro ejemplo de que las transformaciones, preparaciones y homenajes, como el de la Benelli 512M, realizados por Christian Moretti no dejan indiferente a nadie. Los resultados de Plan B Motorcycles son simplemente de récord.

El carenado de la Buell Cherry Salt vuelve a inspirarse en el reino animal, en la cabeza de un perro de raza Bull Terrier

En su origen, la Cherry Salt era una Buell M2 Cyclone de 1999 con motor de 1.203 cc y 93 cv de potencia que no ha sido muy retocado y que ha ido adquiriendo múltiples elementos en aluminio de fabricación propia para rebajar mucho el peso. También otros procedentes de otras motos como una horquilla de una Suzuki GSX-R.

En su camino de mutación hacia el aerodinámico petardo steramliner que es ahora, su carenado fabricado en fibra de vidrio vuelve a inspirarse en el reino animal, en este caso en la cabeza de un perro de raza Bull Terrier. Solo hay que echar un vistazo rápido para darse cuenta que los colores elegidos en el magnífico trabajo de pintura es de nota muy alta.

Fotos | Sultans Of Sprints, BikeExif, Buell Cherry Salt: N_Drew

También te puede gustar

Portada de Motorpasion Moto

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com

VER 0 Comentario