Probamos la Silence S01: un scooter eléctrico que convence con más de 100 km de autonomía, por 6.250 euros

La movilidad urbana tiene un nuevo peso pesado en el mercado español. Silence ha llegado para quedarse, respaldada por grandes nombres y con una propuesta que viene avalada por el éxito en el canal de profesionales con un modelo previo.

La Silence S01 es una moto eléctrica que se puede conducir con el carnet de coche, bien acabada y con una propuesta que convence tanto por comportamiento dinámico como por cifras de autonomía.

Silence S01: el germen de la ecomovilidad

Silence es la materialización de un sueño de Carlos Sotelo, expiloto del Dakar y apasionado de las motos que hace años asumió que el futuro de las dos ruedas al menos en las ciudades es eléctrico. Tras una dilatada experiencia en el negocio de las motocicletas comenzó en las eléctricas de la mano de la australiana VMoto hasta que en 2011 consiguió hacer realidad Silence, anteriormente conocida como Scutum.

Esta ya-no-tan-pequeña empresa afincada en Molins de Rei (Barcelona) da trabajo directo a unas 120 personas repartidas en 100 para la planta principal y 20 más en el centro de I+D propio. Porque sí, son una marca de nombres con todas las letras, aglutinando todo el proceso de creación desde el diseño de las motos hasta su ensamblaje.

El ambiente que se respira en las instalaciones es distendido pero muy profesional. Alrededor de la cadena de producción principal se ubican las estaciones de montaje de subconjuntos y las piezas vienen de otra nave aledaña. Alrededor de los montadores está una cadena de producción propia de baterías y es que ellos mismos han diseñado tanto las baterías como los controladores que la gestionan. Se nota el buen respaldo financiero aportado por Repsol, La Caixa y CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial).

La mayoría de las piezas que se utilizan en la producción de las Silence además proceden de proveedores locales a excepción del motor eléctrico, para lo que han recurrido a un especialista asiático que les provee de un motor específicamente modificado bajo las directrices de la marca.

Pero si bien el primer producto de Silence fue la S01, esta moto no ha llegado al mercado mucho después de lo que esperábamos, y es que la estrategia comercial finalmente siguió otros derroteros. Primero lanzaron la S02 destinada a empresas y organismos públicos y seguro que ya has visto más de una, porque junto a Acciona han puesto en marcha un potente servicio de motosharing o se han aliado con Correos, policías locales o grandes empresas de mensajería.

Gracias a este movimiento Silence ha conseguido cerrar 2018 con la S02 como el vehículo eléctrico más vendido a nivel nacional, un rendimiento que también se ha repetido en el primer semestre de 2019 con 1.944 unidades vendidas por delante de gigantes como Tesla o Nissan. Es anecdótico pero teniendo en cuenta que el mercado de automóviles es mucho más profundo que el de las motos parece un dato significativo.

Ahora, en 2019, la Silence S01 para particulares llega al mercado con el respaldo de haberlo hecho bien en el canal de profesionales, y el hype despertado por la marca se ha hecho notar con 500 pre-reservas agotadas (600 euros cada una, pero sin ver la moto siquiera) y más de 50 unidades vendidas en poco más de un mes en la flagship que hace poco más de un mes ha abierto la marca en el centro de Barcelona. El arranque de la producción definitiva es inminente.

Un producto tecnológico que no da la espalda a las motos

Por fuera la Silence S01 es, innegablemente, un scooter. Se distingue por unas líneas modernas y un tanto futuristas reforzadas por la iluminación full LED y unos grupos ópticos llamativos: circular delante y horizontal detrás. Es una cuestión subjetiva pero a la vista resulta bastante agradable de mirar y sus proporciones son correctas, con un tamaño apto para dos personas sin apreturas.

Algunos elementos delatan que no estamos ante un scooter convencional sino eléctrico como la ausencia de escape, la llanta trasera lenticular o el voluminoso paquete de baterías que asoma por el lado derecho. Estas características junto a la ausencia de ruido hacen que resulta llamativo al resto de conductores, motoristas y peatones.

Nos subimos a sus mandos y hay que agradecer el gesto de Silence al recuperar el suelo plano para un scooter, un rasgo casi olvidado en el segmento pero que resulta extremadamente cómodo y funcional.

Sobre su asiento la postura es cómoda, con mucho espacio pero con una pega: para dejar hueco suficiente bajo el asiento para un casco integral y un jet (aunque la marca asegura que caben dos integrales) el mullido ha tenido que desplazarse hacia arriba y para alcanzar bien al suelo en los semáforos los que somos más bajitos tendremos que echarnos hacia delante o bien descolgarnos.

El característico no-sonido de la S01 es poderosamente llamativo y es que suena menos incluso que la Next NX1 que probamos hace unos días. Y eso que el motor es notablemente más potente: un motor sin escobillas alojado en el interior de la rueda trasera que ofrece 7 kW de potencia nominal con picos de 11 kW (15 CV), equivalente a una moto de 125 cc, por lo que puede conducirse con 3 años de carnet de coche.

La respuesta al puño derecho es extremadamente agradable porque parece que envuelta en un no-ruido muy intenso, la Silence S01 empuja con determinación hacia delante en cualquiera de los modos de conducción, y es porque el par motor disponible se encuentra desde 0 rpm: 240 Nm al eje, o unos 30 Nm a la rueda.

Este empuje constante y lineal se traduce en una aceleración de 3,8 segundos en el 0-50 km/h, pero que se mantiene hasta llegar al tope de velocidad máxima de cada modo. Los 100 km/h del modo Sport (el más vigoroso re los res disponibles) se alcanzan con bastante soltura y si no fuera por la limitación electrónica podría seguir empujando.

El alma de la Silence S01 reside justo en el centro de la moto, en una batería de iones de litio con más de 500 celdas Samsung que suman un total de 5,5 kWh y un peso aproximado de 30 kg. La concentración de tanto peso en una zona tan concreta se traduce en un centro de gravedad muy, muy bajo, y esto a su vez tiene dos repercusiones en el comportamiento de la Silence S01.

Por un lado, un centro de gravedad bajo favorece la neutralidad del conjunto, así la S01 se comporta de manera estable en cualquier circunstancia. Al someterla a los rigores de la ciudad con baches, surcos en el asfalto o resaltos es una montura que no se descompone lo más mínimo.

Por otro lado, cuando este centro de gravedad está demasiado bajo esa neutralidad anterior se convierte en cierta pereza a la hora de mover la moto en los cambios de dirección. Este comportamiento un tanto perezoso no es mayor problema salvo por el breve periodo de adaptación que necesita, pero sí que se acrecienta con un tanto de dirección algo duro, propio de la unidad preserie sin apenas rodaje que probamos.

La batería es extraíble, pero claro, un paquete de más de 30 kg no se puede llevar en una mano, así que desarrollaron una solución que, desplegando un asa verticalmente y sacando la batería hacia la izquierda, despliega una pareja de ruedas y se puede transportar con facilidad. Este sistema de extracción horizontal de baterías fue patentado por la firma en 2014, por lo que sólo pueden usarlo ellos.

Como curiosidad, la batería cuenta con un círculo de LED, logo de la empresa, que bien pulsándolo o bien desde la aplicación dedicada nos muestra su nivel de carga. En esta primera toma de contacto no pudimos comprobar consumos, pero la marca asegura que con una carga al 100%, la Silence S01 es capaz de superar una autonomía mínima de 100 km manteniendo el nivel de prestaciones, homologando hasta 138 km según ciclo WMTC. El tiempo de recarga para una recarga completa es de entre 5 y 6 horas.

En el apartado dinámico hay que reconocer el buen trabajo que han hecho también a nivel de gestión electrónica. La S01 incluye tres modos de conducción: Eco, City y Sport. En el primero se prima el consumo y la velocidad se limita a 50 km/h y se suprime la frenada regenerativa. En modo City la velocidad máxima se autolimita a 85 km/h y empieza a actuar la regeneración de energía y en modo Sport la velocidad máxima es de 100 km/h con mucho freno motor.

La diferencia entre los tres modos es más que palpable y si bien el modo Eco queda demasiado descafeinado para un uso urbano mínimamente alegre, en ciudad el modo City es perfecto, ofreciendo respuesta más que suficiente y un comportamiento de frenada más dosificable y acertado que en Sport, modo que resulta demasiado brusco y más apto para vías rápidas.

Porque en Silence no se han dedicado a hacer exclusivamente un producto tecnológico sin más, se nota que han cuidado el producto moto y nos encontramos un equipo de frenos con discos en ambos ejes, frenada combinada con latiguillos metálicos, neumáticos Michelin, manetas regulables, suspensiones solventes... han intentado aportar un plus en lugar de cumplir con los requisitos mínimos.

Más que una moto eléctrica

Pero en Silence no son una fábrica de motos al uso, son una empresa de ecomovilidad urbana, por lo que hay más que una moto. Tienen en proceso de desarrollo un árbol solar para que sus clientes puedan recargar de manera limpia la batería, una batería que a su vez también podrá equipar un inversor con el que abastecer cualquier consumible eléctrico en cualquier parte, desde los electrodomésticos de una segunda residencia hasta herramientas para una reparación en medio de la nada.

Aparte la Silence S01 también dispone de un aplicación dedicada en exclusiva a través de la cual y gracias a una tarjeta SIM incorporada en el vehículo podremos saber el estado de la moto, abrir el baúl remotamente, arrancarla, desbloquearla (próximamente) o facilitar un código a quien los propietarios deseen para que puedan utilizarla.

El precio de la Silence S01 ya sin promoción es de 6.250 euros, un precio elevado si lo ponemos en perspectiva del mercado de motos de 125 cc, pero razonable si lo tenemos en cuenta como un producto avanzado, tecnológico, bien acabado, fácil de mover (105 kg sin batería y con marcha atrás) y de fabricación nacional.

Sí es cierto que a nivel de acabados hay piezas que podrían estar mejor rematadas o tener un aspecto un poco más premium a cambio de ese dinero, pero la gran inversión de Silence se encuentra precisamente en todas esas piezas que no se ven y que sientan las bases de una movilidad sostenible.

Porque hay que reconocer una cosa: puede que actualmente la barrera de la autonomía suponga un gran pero para las motos eléctricas de gran tamaño, pero para un scooter rondar la cifra de los 100 km de autonomía es una cifra bastante razonable.

Silence S01 2019 - Valoración

7.2

Motor 8
Vibraciones 10
Cambio N/A
Estabilidad 7
Agilidad 6
Suspensión delantera 8
Suspensión trasera 6
Freno delantero 8
Freno trasero 7
Comodidad piloto 6
Comodidad pasajero N/D
Consumo N/D
Acabados 6
Estética 7

A favor

  • Buen balance autonomía/prestaciones
  • Frenos potentes
  • Estética bien resuelta
  • Espacio bajo el asiento

En contra

  • Pesada de dirección
  • Asiento alto y ancho
  • Más de 30 kg de batería
  • Precio elevado

Silence S01 2019 - Ficha técnica

Motor
Tipo Motor eléctrico sin escobillas
Potencia máxima 11 kW
Chasis
Suspensión Amortiguación hidráulica
Neumático delantero 120 / 70-15
Neumático trasero 140 / 70-14
Freno delantero Disco
Freno trasero Disco
Dimensiones y pesos
Distancia al suelo 177 mm
Longitud total 2.000 mm
Anchura total 705 mm
Altura total 1.313 mm
Distancia entre ejes 1.450 mm
Peso sin batería 105 kg (no especifican peso de la batería)
Cargador Integrado en el Battery Pack (600 W)
Precio 6.250 euros

Los gastos asociados a esta toma de contacto han sido asumidos por la marca. Para más información, consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

También te puede gustar

Portada de Motorpasion Moto

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com

VER 11 Comentarios