¡El renacido! El Maverick Viñales 2.0 pasó de excusas, cazó a las Ducati y va a por MotoGP 2021

La primera carrera del mundial de MotoGP siempre se presenta con muchas incógnitas por resolver, y si Marc Márquez no está en pista, como ha pasado en 2021, todavía hay más. Las Ducati parecían las grandes favoritas en Losail. No solo por su gran velocidad, sino porque en la otra máquina capaz, la Yamaha, se subían pilotos que dejaban dudas.

Maverick Viñales las ha despejado todas. Cuando de quien se esperaba un extra de agresividad era de Fabio Quartararo, por aquello de ser el chico nuevo, el piloto gerundense ha salido por la banda para marcar territorio a nivel interno y externo. El Viñales 2.0 de 2021 quiere pelear por el título. Se acabaron las excusas.

Viñales se sobrepuso a las mismas inclemencias que otros años le desquiciaban

Lo que vimos en Losail por parte de Maverick Viñales fue una exhibición sin paliativos. Quizá, la mejor carrera del piloto español desde que está en MotoGP. Y cuando nadie se lo esperaba, porque las condiciones eran idóneas para que el Viñales 1.0 hubiese naufragado. Pero en 2021 ha habido una actualización, y ésta parece que de momento funciona mucho mejor.

Las excusas habituales estaban ahí. Esteban García, el técnico de confianza de Viñales, se tuvo que ausentar del circuito durante los entrenamientos por un test de COVID-19 que había arrojado un resultado dudoso. Sin él, el trabajo del viernes fue mucho más difícil de entender y gestionar por parte del español.

Después estaban las Ducati, que volaban en recta. La diferencia de velocidad punta era insultante, no solo por el motor potentísimo de la casa de Borgo Panigale sino por las deficiencias en potencia que ofrece el cuatro en línea de Yamaha. En recta era imposible que Viñales pasase a las Ducati. Había que arriesgar.

Para colmo de males, la salida fue tal y como se esperaba. Es decir, pésima. A Viñales, y al resto de Yamaha, les pasaron todas las Ducati. El escenario estaba montado para que volviésemos a vivir una tarde de pesadilla para Viñales, pero la versión de 2021 es una bien diferente, más parecida a aquella que se quedó por el camino a principios de 2017.

Sin ponerse nervioso, sin precipitarse y sin destrozar las gomas, Viñales fue pasando uno a uno a sus rivales. Quartararo fue el más fácil, por aquello de que ambos comparten los problemas de la Yamaha, pero también el más significativo: mientras que el chico nuevo de la marca se iba para atrás, Viñales estaba dispuesto a dar la cara contra las Ducati.

Viñales arriesgó con temple. Sí, es contradictorio, pero es lo que hacen los grandes pilotos. Superar a Jack Miller primero, a Johann Zarco después y a Pecco Bagnaia en última instancia fueron maniobras rozando lo temerario en los rincones más enrevesados de Losail: pero en todo momento Viñales arriesgó con determinación y cabeza. Y ganó.

Sin caer en la hipérbole, su carrera tuvo toques de aquella mítica de Valentino Rossi con Casey Stoner en Laguna Seca. Luchar por una ganar una carrera que no tocaba ganar, no conformarse con ceder una victoria cuando estaría más justificado. Viñales arriesgó y se llevó el premio, y esto le catapulta en las cábalas a la hora de buscar a un campeón de MotoGP 2021.

La paciencia es la madre de todas las ciencias, y Viñales parece que ha empezado a comprender que tiene una moto con sus virtudes y sus defectos, como todas, y con ellos debe jugar. Ahora viene una repetición en Catar y después un calendario favorable, pero ya sin una eternidad de días para probar en ese circuito. Tocará trasladar el Viñales 2.0 a toda la temporada. Ese es el reto.

Joan Mir empieza a defender su título con mucho honor

Vítores también para Joan Mir, que acabó cuarto por querer ser segundo. El campeón ha empezado a defender su corona con mucho honor, e incluso atacó a Zarco en busca de esa segunda posición del cajón. Sin su aspiración, quedó a mercer de Bagnaia y perdió el podio, pero Mir volvió a demostrar que entiende esos neumáticos Michelin mejor que nadie en la parrilla.

En cuanto a Ducati, la nota positiva es que al menos Pecco Bagnaia está enchufado, y no en el modo deambulante en el que terminó 2020. Además, tienen una gran moto. La duda es si hay pilotos, porque Jack Miller fue la gran decepción del Gran Premio. Dos caídas en los libres terminaron con el favorito para las victorias.

Ojo a Enea Bastianini, porque ahí hay futuro. Su carrera ha sido brillante, tanto que ha acabado en el top diez siendo novato. Otro novato, Jorge Martín, tiene que aprender que correr mucho al principio no sirve de nada en una MotoGP tan igualada. Del primero al sexto ha habido solo 3,3 segundos de diferencia.

Buen debut de Pol Espargaró con Honda, haciendo exactamente lo que se esperaba de él. Era muy fácil caerse hoy, y de hecho dos que llevan su misma moto, Álex Márquez y Takaaki Nakagami, lo hicieron. Pero Espargaró aguantó para acabar octavo, justo detrás de su hermano y a solo seis segundos de Viñales en un circuito malo para Honda. Discreto, pero prometedor debut.

En Motorpasión Moto | Hablamos con Fabio Quartararo a dos días del inicio de MotoGP: "No me dejan decir si prefiero la moto de 2019 o la de 2021" | ¡Gas! Aquí está la guía de MotoGP 2021: El uno por uno de todos los pilotos y motos del mundial

También te puede gustar

Portada de Motorpasion Moto

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com

VER 5 Comentarios