La victoria de Marc Márquez: calma después de la tormenta

Toda la cola que está trayendo el incidente Pedrosa-Simoncelli, la decisión de la dirección de carrera y la clavícula rota de Dani Pedrosa nos está apartando de una de las buenas noticias del fin de semana. Marc Márquez consiguió en el GP de Francia su primera victoria en la categoría de Moto2. Una victoria que vino precedida de una grandiosa remontada y que dejó claro que Marc Márquez está a la altura de los más grandes.

Mucho se había criticado al piloto después de no puntuar en las tres primeras carreras del campeonato, culpándose él de los errores del GP Qatar y Estoril y sin poder hacer nada ante la embestida de Jules Cluzel en el GP de España. Pero de lejos sabíamos que el piloto del Team Catalunya-Caixa Repsol tenía talento de sobras para poder estar delante. Lo había demostrado en todos los tests de pretemporada en los que había participado, siempre con resultados y tiempos muy competitivos.

De hecho, todo el mundo se esperaba que en la primera carrera del año, en el circuito de Losail, Marc Márquez consiguiera estar entre los tres primeros. Y más saliendo desde la segunda posición por detrás de Stefan Bradl. Pero el exceso de ganas le pudieron al piloto de Cervera que salió disparado patas arriba a falta de 16 vueltas. Primera carrera con la nueva moto, con el nuevo equipo, las ganas de hacerlo bien…total, algo normal en casi todos los pilotos que suben da categoría, no le dimos importancia.

Pero llegó Jerez, GP de casa, y Marc Márquez termina por los suelos después de que Jules Cluzel se lleve por delante al piloto catalán, terminando con sus opciones de luchar por la victoria en una carrera en la que salía en cuarta posición. Allí el menudo piloto de 18 años parecía que había perdido la confianza. Él es un piloto ganador y acabar por los suelos sin que sea su culpa le dolió mucho. Además, segundo cero de la temporada y, en el fondo, por mucho que delante de las cámaras digan lo contrario, cuando un piloto se siente capaz de ganar carreras y de estar delante, el campeonato también es algo que se vuelve importante y quieres ir a por él.

Pero si encima llegas al GP de Estoril y vuelves a rodar por los suelos entonces eres más vulnerable al hundimiento. Y es que la caída de Estoril obligaba a Marc a repensarse su estrategia de carrera, a volver a valorar a qué debía aspirar en su primera temporada en Moto2. Yo creo que llegar a la nueva categoría y verse tan cerca de los primeros con tanta rapidez llegó a desconcertarle. Marc Márquez no se esperaba que fuese tan rápido y, lógicamente, es un piloto joven, con talento y con ganas, muchas ganas. Errores como el de Estoril pueden suceder, pero para el piloto del Team Catalunya-Caixa Repsol eso le dio que pensar puesto que no podía permitirse otro cero en el casillero en la cuarta cita de la temporada.

Y eligió ir a por el campeonato, estoy convencido.

Marc Márquez llegó a Le Mans convencido que si hacía una buena salida y mantenía un ritmo de carrera que no le hiciera ir a tope se podía ir del circuito con un buen puñado de puntos. Lo de la salida no le salió demasiado bien, pero SuperMarc remontó como nos tiene acostumbrados: del noveno puesto al primero en media carrera. El ritmo que imprimió fue más alto que el de sus rivales en todo momento pero reconoció a final de carrera que podía haber ido más rápido:

La experiencia de las tres primeras carreras, me permitió aprender mucho y saber que tengo conservar mi propio ritmo durante toda la carrera.

Sabía que quizás podía ir dos o tres décimas más rápido, pero era demasiado arriesgado y he visto que poco a poco los iba atrapando

Pero reconozco que me da miedo. Me da miedo que se haya crecido demasiado, que se haya visto con posibilidades otra vez de ser el mejor en una categoría tan disputada como Moto2 y en la que no puedes cometer fallos porque todo el mundo aprieta fuerte. Hay que tener calma. No quisiera ver como en la siguiente cita se cae otra vez, y en la siguiente vuelve a ganar y otra vez vuelve a caerse en la próxima, así que aplaudo esta reflexión. La regularidad es muy importante ya no solo para estar delante en Moto2 sino para que cuando llegue a MotoGP sea un piloto constante, que es lo más importante cuando el actual sistema de puntos premia esa regularidad y no la posición en carrera.

Vamos a ver de qué es capaz el piloto de Cervera y si consigue un ritmo cómodo que le evite caídas y contratiempos en un mundial que estoy seguro, puede luchar por él si no comete errores.

Fotos | Repsol Media Press

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