Probamos el Aprilia SR GT 400: ahora es un scooter menos deportivo y más crossover, y cuesta menos de 7.000 euros

Bienvenida seas de nuevo, Aprilia, al segmento de los scooter deportivos.

Jesus Martin

Coordinador

Ni deportivo, ni GT. Aprilia ha apostado por una decisión salomónica tirando por el camino de en medio para resucitar uno de sus grandes icónicos: el Aprilia SR GT 400.

Nos hemos ido a probarlo a un sitio idílico donde siempre hace buen tiempo. O bueno... casi siempre. Porque nos ha caído el diluvio universal y aún así la sensación que me traigo de esta prueba ha sido la de un scooter que me apetece volver a probar.

Aprilia SR GT 400: reconversión total

Oh... Acabo de tener un flashback muy bestia. Ha sido ponerme a pensar en Aprilia y me he teletransportado a la época de peinados con gomina estilo cenicero, casco en el codo, cadenotes de oro, esclavas con el nombre de la pareja de aquella época, pegatinas de Pont Aeri y camisas de manga corta dos tallas más pequeñas.

Si eres tan joven como yo es posible que fueras uno de esos chavales prototípicos, o seguro que te juntabas con alguno de ese estilo, o no. Lo que está claro es que en esa época tú y yo babeábamos con las Aprilia de 50 cc. Las míticas SR y, por supuestísimo, las RS.

Y es que las Aprilia SR fueron los primeros scooter modernos de corte deportivo, sentaron las bases de una nueva generación de quemados de las motos y a muchos nos metieron incluso el gusanillo de toquetear la parte mecánica. Yasuni, Polini, Tabi... Madre mía, pues no ha llovido desde entonces.

Y hablando de llover, en esta ocasión nos hemos mojado de verdad para probar la Aprilia SR GT 400 porque las idílicas costas al sur de Génova nos han recibido con un tremendo aguacero de los que hacen que las prendas impermeables dejen de ser tan impermeables. Me vas a perdonar que hoy salga disfrazado de bolsa de basura. Pero bueno, gajes del oficio. 

El caso es que así de entrada me parece que la Aprilia SR GT 400 es de largo la moto más bonita de su categoría. Por mucho que otras marcas de fuera tengan centros de diseño en Italia, lo cierto es que Aprilia lo ha bordado. Vale, que sí, que ya sé que no es un scooter deportivo como lo era antes, pero hay que reconocer un trabajo bien hecho.

La SR GT 400 toma la herencia original de los SR y se la lleva un paso más allá al maridarla, como pasa en el mundo de los coches, con un estilo más aventurero. Estos scooter crossover vienen a ser los SUV de las dos ruedas. Carrocerías más altas, recorridos largos, manillar ancho...

La parte buena es que en Noale se han inspirado en su gama de motos superdeportivas y así nos encontramos con un frontal dominado por el diseño de faro triple con líneas muy rasgadas, carrocería tremendamente angulosa y un colín muy estilizado al que se le resta carga visual al integrar el faro en los intermitentes traseros sobre el portamatrículas.

También tiene un rollo muy RSV el silenciador del escape, aunque en este caso parece proporcionalmente muy grande (cosas de normativa) y con una salida doble muy agresiva. Visualmente mola, pero estaría mejor que fuera algo menos gigantesco.

Luego tenemos un equipamiento de serie con pantalla regulable en cinco posiciones (regulación manual, no eléctrica), paramanos, arranque sin llave de los que funcionan correctamente sin pitar por todo y piñas retroiuluminadas.

El cuadro de mandos es una pantalla de 5 pulgadas con una visualización genial, posibilidad de configurar dos tipos de gráficos y mucha información en la que no echamos nada en falta. Los menús son sencillos e intuitivos aunque algunos gráficos son quizá demasiado pequeños. Puede equipar el sistema de conectividad Aprilia MIA.

Se llega mejor al suelo de lo que crees

Y debajo del asiento pues tenemos un hueco bastante generoso para el tamaño general del modelo, porque parece que la carrocería es contenida pero en el hueco cabe un casco integral y uno de tipo jet, con formas muy regulares y aprovechable. Nos falta un amortiguador o un muelle más fuerte que lo mantenga completamente abierto.

Aparte tenemos una guantera en el lado izquierdo del escudo con una toma de carga USB-C y unas formas irregulares en las que entra muy justo un móvil de largo. Por cierto, no tiene cerradura.

A todo esto, hablando del asiento, me ha pasado que desde fuera ves que la Aprilia SR GT 400 la ves como un scooter alto, de suspensiones largas y un túnel central elevado, pero cuando te subes pues resulta que he llegado mejor de lo que pensaba.

El asiento está colocado a 820 mm de altura y la sensación es la de que es un asiento muy estrecho que te permite llegar fácil al suelo. En mi caso midiendo 170 cm llego con las puntas de los dos pies y algo más, e inclinando de un lado a otro planto el pie por completo con facilidad. Algo que ayudará a que la gente se sienta segura a bordo.

Creo que es un asiento muy cómodo por su mullido pero también por sus formas, porque en mi caso me deja en una posición clavada, con el trasero apollado en la curva del asiento, la espalda recta y las manos apoyadas sobre un manillar ancho a la vista de tipo enduro

Compañeros más altos van más encajonados, quizá porque el espacio para los pies no es demasiado amplio. Las plataformas son grandecitas pero solo podemos poner los pies planos, no contra el escudo. Y si queremos hacerlo así, se nos quedará más de medio pie fuera. Las estriberas del pasajero son retráctiles.

Las terminaciones son muy buenas, dejan una percepción de calidad elevada que le ponen por encima de algunos de sus rivales asiáticos. Punto para Aprilia. 

Buen motor y comportamiento top

Para ponerlo en marcha, basta con pulsar el botón de arranque y girar el contacto. Ya podemos poner en marcha el motor y palante sin sacar la llave del bolsillo. La maravillosa sencillez de los scooters que algunos aborrecen y a otros nos parecen armas de movilidad masiva.

Al arrancar el motor tenemos sonando a un viejo conocido. El bloque HPE ya se estrenó en otros modelos del Grupo Piaggio pero en este caso ha tenido unos ajustes específicos. El propulsor es un monocilíndrico de cuatro tiempos, doble árbol de levas en cabeza, cuatro válvulas, inyección electrónica y refrigeración líquida. 

Con 399 centímetros cúbicos es capaz de ofrecer unos buenos 36 CV a 7.500 rpm y 37,7 Nm a 5.700 rpm, que son cifras que están en la media de la categoría pero con una diferencia: es más ligero. El SR GT 400 para la báscula en 186 kg en orden de marcha.

Teniendo en cuenta las condiciones de esta primera toma de contacto bajo una intensísima lluvia mediterránea no hemos podido aprovechar todo el potencial del motor, pero sí que nos ha parecido un bloque con una entrega muy dosificable y un tacto del acelerador de los mejores.

Este punto es algo sorprendente teniendo en cuenta que no lleva acelerador electrónico porque los ingenieros de Aprilia no lo han considerado necesario, y han acertado. Es cierto que hay algo de recorrido muerto en el acelerador, pero superado este punto nos deja una respuesta genial.

Los bajos son dosificables, en medios la entrega de esos 37 Nm brillan sin ser bruscos y a medida que buscamos la zona alta sigue empujando con ganas. Nos ha sido imposible llevarlo a alta velocidad así que no te puedo hablar de recuperaciones hasta que no podamos echarle mano en mejores condiciones.

Como te decía, no hay rastro de acelerador electrónico por lo que no hay posibilidad de equipar modos de conducción, pero lo que sí equipa de serie el SR GT 400 es un control de tracción de tres niveles: máximo, mínimo y desconectado

Lo he llevado en el mínimo rodando sobre mucho agua y no me ha parecido que haya sido intrusivo, y esto es porque la motricidad del propulsor es muy buena por un lado, y por otro porque los neumáticos Mitas Trail -ADV 2 que equipa de serie tienen mejor comportamiento sobre mojado del que parece en un primer momento. Desde luego que tienen muchísimo dibujo para evacuar agua.

Para el chasis, Aprilia ha seguido su propia receta, y eso es bien siempre. El bastidor de tubo de acero es muy convencional y tiene un comportamiento ágil, neutral y consistente, pero sobre todo la elección del conjunto de suspensiones me ha parecido acertada.

Delante tenemos una horquilla invertida de 41 mm que de hecho es la misma que utiliza la Aprilia RS457, y que va sujeta por una tija de doble pletina. Va bien agarrada y eso se nota en un tacto de dirección muy preciso; rápido de reacciones pero con una pisada que se siente firme. Detrás tenemos un doble amortiguador firmado por Kayaba con depósito de gas separado y regulación en precarga. 

Los dos trenes tienen un recorrido de 120 mm y dejan una altura libre al suelo de 190 mm para aquellos que quieran buscar algo de aventura superando obstáculos. Llámalo obstáculo o llámalo bordillo. 

Lo bueno de haberle dado un recorrido algo más largo a las suspensiones es que también le han metido una buena dosis de progresividad. Tenemos un primer tramo suave que digiere muy bien las irregularidades del terreno y que luego se endurece lo justo para ofrecer la firmeza exacta. 

El freno me ha parecido que tiene un tacto que roza la perfección. El conjunto está formado por un disco delantero de 300 mm con una pinza de cuatro pistones de anclaje radial que tiene un tacto suave, muy dosificable pero efectivo, con mucha progresividad y un buen feeling. 

Detrás tenemos un disco de 240 mm con una pinza única de doble pistón. Viene equipado con ABS de doble canal y no ha sido absolutamente intrusivo salvo cuando hemos buscado ver a partir de cuánta intensidad saltaba el ABS, y lo hace de forma poco brusca.

Sí es verdad que es un freno tirando a blando, igual cuando estemos rodando a ritmo alegre y busquemos más prestaciones puede que haya que hacer más fuerza de la cuenta sobre la maneta, pero en esta primera toma de contacto me ha parecido muy bueno.

Una apuesta muy Aprilia que roza lo premium

Con un depósito de 12 litros de combustible y un consumo que hace por quedarse por debajo de 4 litros cada 100 km, acercarse a una autonomía de 300 km parece que es algo relativamente sencillo.

Y llegamos al meollo: el precio. El Aprilia SR GT 400 cuesta 6.750 euros para la versión normal y 6.950 euros para la versión Rally Replica. La diferencia entre ambas es simplemente estética y porque la Rally Replica equipa de serie el sistema de conectividad Aprilia MIA.

Sinceramente, Aprilia ha optado por un lanzamiento con colores muy sobrios con un negro y dos grises que pueden resultar excesivamente serios para la marca. El más atractivo sin duda es el Rally Replica con la decoración inspirada en las carreras.

Hay cierto equipamiento de serie que sí echamos en falta como pueden ser los puños calefactables o la conectividad, pero para solucionarlo Aprilia ha puesto a disposición cinco paquetes de equipamiento opcional que pueden incluir protecciones de acero, plataformas metálicas o top case entre otras cosas.

Aún así con todo me parece que esta Aprilia tiene un precio correcto para lo que ofrece: un scooter polivalente que se acerca a los premium del segmento, con buenas prestaciones y un comportamiento equilibrado por menos de 7.000 euros.

Y es que su precio es casi calcado al del Honda ADV 350 que tiene un PVP de 10 euros menos (aunque ahora está en oferta). El mayor rival para este SR GT 400 se llama Zontes 368G, que se pone en la calle con un precio de menos de 5.000 euros con mucho equipamiento aunque con más peso y acabados menos trabajados.

Es un segmento atractivo para los usuarios del carnet A2 y donde echábamos de menos a Aprilia. Bienvenida sea de vuelta.

Aprilia SR GT 400 2026 - Valoración

7,2

Motor 7
Vibraciones 7
Estabilidad 7
Agilidad 8
Suspensión delantera 7
Suspensión trasera 6
Freno delantero 7
Freno trasero 7
Comodidad 8
Acabados 7
Estética 8

A favor

  • Estética muy aprilia
  • Bien equipada
  • Parte ciclo

En contra

  • Precio mejorable
  • Opcioanles que podrían ser de serie
  • Rally Replica siempre

Las SR han vuelto. ¡Oh! Qué tiempos aquellos en los que me peinaba con gomina para salir a cualquier sitio, daba igual si tuviera que ponerme el casco. Yo fui uno de aquellos chavales que babeaban con las Aprilia SR... y más aún con las RS.

Los de Noale están trayendo de vuelta aquel espíritu de scooters deportivos, pero adaptado a los gustos actuales en los que se ha perdido deportividad en favor de lo que ahora se llama aventura. Y aquí está este crossover.

Es práctico, es divertido y tiene un fuerte sabor a Aprilia, y ese seguramente sea su punto más fuerte de cara a un segmento que cada vez se está poniendo más y más complicado. 

Aprilia SR GT 400 2026 - Ficha técnica

motor




Tipo

Monocilíndrico de cuatro tiempos, cuatro válvulas por cilindro, refrigerado por agua


Cilindrada

399 cc


Potencia máxima

36 CV a 7.500 rpm


Par motor

37,7 a 5.700 rpm


Diámetro x carrera

84 x 72 mm


Inyección

Inyección de combustible electrónica


Transmisión

Automática de variador continuo


Transmisión final

Correa

CHASIS




Tipo

Tubo de acero


Suspensión delantera

Horquilla invertida de 41 mm, 120 mm de recorrido


Suspensión trasera

Doble amortiguador con depósito de gas separado, 120 mm de recorrido


Rueda delantera

120/70-16


Rueda trasera

150/70-14


Freno delantero

Disco de 300 mm con pinza radial de cuatro pistones, ABS


Freno trasero

Disco de 240 mm con pinza de doble pistón, ABS

DIMENSIONES Y PESOS




Peso en orden de marcha

186 kg


Longitud

2.165 mm


Anchura

855 mm


Altura

/ mm


Altura del asiento

820 mm


Distancia entre ejes

1.535 mm


Depósito

12  litros

PRECIO


Desde 6.750 euros

Los gastos asociados a esta toma de contacto han sido asumidos por la marca. Para más información, consulta nuestra guía de relaciones con empresas

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