Ducati Monster 1200, prueba (conducción en ciudad y carretera)

Hoy nos toca subirnos a la Ducati Monster 1200 y como a caminar se aprende andando iremos paso a paso de menos a más. La verdad es que he tenido la suerte de haber probado todos los motores que han salido últimamente de Borgo Panigale y cuando para la nueva Ducati Diavel prometieron que iba a se mucho más dócil a bajas revoluciones y especialmente en el modo Urban era un poco escéptico conociendo la afición que tienen por las toses éstos grandes bicilíndricos.

Pues resulta que en la Ducati Monster 1200 han aprovechado las novedades introducidas en el Testastretta 11º y lo han llevado un paso más allá. Ahora no es tan difícil de conducir ni hay que estar tan atento a cómo actúas sobre el puño derecho, siempre y cuando vayas en el modo más suave de los tres disponibles, claro...

Ducati Monster 1200: nuevo carácter

Lo primero es quitar el asiento con un sencillo giro de la cerradura en la parte baja del subchasis, la barra central de la parte delantera la ponemos en su posición inferior y quitamos las cuatro alzas de la parte inferior del asiento. Ahora sacamos una llave allen y desmontamos con cuatro tornillos las dos tapas laterales del subchasis y ya tenemos configurada la posición más baja del asiento (785mm de altura).

Al subirme a ella tuve la impresión de que hasta me quedaba pequeña, pero en realidad no. La postura me recuerda ligeramente a la que adoptas sobre la Ducati Diavel que probamos hace unos meses, los pies nos llegan de sobra al suelo y cuando los subimos a los estribos quedan ligeramente adelantados con la espalda recta y las manos casi a la altura del pecho.

Introducimos la llave en el contacto que queda recogido dentro de la parte delantera del depósito y al girarla el panel completamente digital nos saluda con un logo de Ducati a muy alta definición para lo que estamos acostumbrados. Lo primero de todo, antes siquiera de arrancar será seleccionar el modo Urban para ir conociéndonos mejor y no tener ninguna sorpresa mientras circulamos por el centro de Madrid.

El motor en ésta configuración limita su potencia máxima a 100 cv pero lo más destacable es la dulzura de la que hace gala circulando lentos a punta de gas. Las reacciones toscas de motores de dos cilindros tan gordos les daban un carácter áspero que la Ducati Monster 1200 ha desterrado por completo gracias a una nueva gestión electrónica del motor y un sistema de recirculación de gases revisado. No hay toses ni grandes momentos de inercia, además el freno motor también se regula para que todo sea más fluido.

El tacto agradable se reafirma gracias a un comportamiento genial de las suspensiones en un entorno de uso cotidiano. Se ha buscado un equilibrio excelente para cualquier uso que nos apetezca, pero si por lo que sea necesitamos un ajuste más preciso a nuestro gusto o peso podemos actuar sobre ambos trenes gracias a su completa posibilidad de regulación.

Los frenos sí que me dejaron un poco descolocado. No va precisamente descalza con el equipo delantero de Brembo con sus discos de 320 mm y pinzas radiales monobloque M4-32 (recordemos que la 1200 S va un paso más allá con discos de 330 mm y pinzas M50) y bomba también radial, pero me pareció que era necesario hacer más fuerza de la habitual. El freno trasero sí que sólo sirve como mero apoyo. Me gusta tirar del pedal derecho para descargar trabajo del delantero (y más en éste caso) y su funcionamiento era meramente testimonial.

A medida que pasan los metros tengo sensaciones encontradas. Por un lado me parece una moto compacta y juguetona, pero a momentos me da la impresión de ser un tanto tozuda. Quizá si probamos a jugar con la postura del cuerpo y devolvemos el asiento a su posición más alta las cosas cambien.

Ducati Monster 1200: vamos de curvas

Con 1.511 mm la Ducati Monster 1200 tiene una distancia entre ejes a medio camino entre la Ducati Diavel (1.580) y la Ducati Streetfighter 848 (1.475). Visualmente parece compacta y reducida, y se comporta como tal una vez hemos puesto el asiento en su posición más elevada (810 mm) y la postura del cuerpo es más racing. Ahora algunos de los 209 kg de peso con todos los llenos parecen haber desaparecido. Aun así llego de sobra al suelo, apoyo con los dos pies perfectamente. Es muy estrecha por el centro y el arco de las piernas se reduce al mínimo.

El encanto de los grandes dos cilindros es poder disfrutar de sus gloriosa gama de medias revoluciones donde esconde un par motor bestial de 118 Nm a 7250 rpm. He conocido muchos, MUCHOS, motores con cifras de potencia máxima similares o incluso superiores que no le llegan a éste ni a la altura del cárter. En Ducati han hecho un magnífico trabajo construyendo un motor con un apartado tecnológico a su alrededor que le hacen un perfecto multiusos.

Así que con vuestro permiso voy a saltarme el modo Touring y pasaré al Sport directamente para buscar el tramo de carretera despejado más próximo. Dejando caer el motor casi hasta el ralentí en primera velocidad abrimos el gas sin contemplaciones, el motor parece desgarrar el aire con su bramido mientras la fuerza que se transmite al asfalto nos pega el estómago a la espaldera, se aligera la dirección, subimos marcha y se vuelve a aligerar la dirección.

Uf... ¡qué estrés! cómo empuja éste MONSTRUO (nótese el sutil juego de palabras).

Y como buen monstruo que es, la Ducati Monster 1200 se muestra un poco bipolar. Si jugamos a ir por el sitio enlazando curvas el chasis es preciso e imperturbable, sólo podría necesitar un pelín más de dureza en las suspensiones pero no llega a ser molesto el tarado original. Ahora bien, haciendo fuerza como Dios manda sobre el ancho manillar y abriendo gas sin contemplaciones sí que echo de menos un amortiguador de dirección porque el tren trasero cede un poco y la dirección serpentea un poco. ¿Problem? ¡No!, es excitante.

Mientras que en ciudad los frenos me habían parecido un poco cortos me doy cuenta de que circulando al ataque en los tramos de curvas y usando todo el freno motor disponible no es necesario tener que llegar a usar dos dedos sobre la maneta derecha. Ahora que ya le he cogido el tacto los Brembos funcionan de modo dosificable, efectivo y, lo más importante, sin fatigas.

Ahora que digo sin fatigas... ya llevo un rato bastante largo dando vueltas con la Monster 1200 y estoy como una rosa. Pasa volando el tiempo como cuando tonteas con la típica chica que está como una chota. No sabes si te gusta de verdad, estás harto de sus salidas de tono pero es emocionante porque nunca sabes qué va a ser lo próximo.

Así que voy a darme la última vuelta, si no he vuelto en 24 horas llamad a la policía. Estad atentos por si acaso...

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