Probamos la BMW F 850 GS Adventure: una moto trail de larga distancia para el carnet A2 desde 13.200 euros

Nota de Motorpasion Moto

Después de haber probado la completamente renovada BMW F 850 GS y habernos sorprendido gratamente, la llegada de la nueva BMW F 850 GS Adventure 2019 era una de nuestras equis en el calendario, pues se trata de una de esas motos que no se meten en guerras infructuosas por la potencia y se centran en ser viajeras incansables.

Más equipada que nunca y aprovechando la nueva base mecánica con los mismos 95 CV que antes pero con un nivel de emisiones inferior y unas capacidades tecnológicas ampliadas, la BMW F 850 GS Adventure se quiere convertir en la referencia de las motos trail medias para largos desplazamientos.

BMW F 850 GS Adventure 2019: viajes de largo recorrido para el carnet A2

En un primer impacto visual, la Adventure no puede negar que procede de una F 850 GS, pero su equipamiento de serie añadido hacen de esta moto una montura con identidad propia, apta para aquellos motoristas que quieren una compañera para viajes eternos en los que no preocuparse demasiado por el tipo de terreno ni por lo lejos que quede la siguiente gasolinera.

La carrocería cambia y mucho. Con respecto a la GS a secas, la F 850 GS Adventure estrena una nueva mitad delantera, con el mismo faro y mismo guardabarros, pero con un nuevo y enorme depósito de 23 litros, mucho más voluminoso, cuyos laterales se extienden hacia el inferior de la moto para proteger las piernas del piloto. Incorpora unos deflectores laterales junto al faro y la pantalla en esta ocasión es regulable sin herramienta con dos posiciones.

Por lo demás y salvo las defensas que aparecen en la parte inferior, la Adventure es casi idéntica a su hermana salvo por una cuestión de altura, y es que las suspensiones varían considerablemente hasta los 230 y 215 mm de recorrido delante y detrás respectivamente (204 y 219 mm en la F 850 GS). Es una moto alta, con una envergadura considerable y más cuando va equipada con maletas y top case como es el caso.

Subirnos a esta moto es un reto para los que no llegamos a 170 cm de estatura, pero es posible. Echamos la pierna sobre ella y en seguida nos damos cuenta de que los 875 mm de altura del asiento no son para cualquiera si no afronta el reto con la confianza necesaria. Se llega mejor al suelo en una KTM 790 Adventure R siendo 5 mm más alta de asiento (880 mm) porque su zona central es más estrecha.

Haciendo el péndulo con cuidado nos ponemos a sus mandos y la arrancamos sirviéndonos del sistema de arranque sin llave que equipaba esta unidad. Pulsamos el botón del contacto y el cuadro de mandos digital común prácticamente ya a toda la gama de BMW Motorrad nos saluda con sus gráficos bien definidos, pero con el talón de Aquiles de este tipo de pantallas, y es que se arañan y se marcan con facilidad.

Después de ubicarnos a sus mandos pulsamos el botón de arranque y el bicilíndrico en paralelo totalmente remozado de esta generación cobra vida. Es exactamente el mismo motor que el empleado en la F 850 GS, un dos cilindros de 853 centímetros cúbicos con una potencia de 95 CV y 92 Nm de par motor que le hace perfectamente válido para el carnet A2.

Empezamos a rodar los primeros metros con cautela, y es que el suelo queda realmente lejos. Tan lejos como que recurrimos sólo a la punta de un pie para llegar al suelo sin comprometer la verticalidad. No te vamos a engañar, es tan alta que hay que concentrarse bien al llegar a la línea de detención en los semáforos porque además de grande, pesa: 244 kg en orden de marcha sin contar el equipamiento opcional.

Pero dejamos los semáforos atrás lo antes que podemos para irnos a buscar terrenos más despejados en los que sacar a relucir las bondades de este modelo cuyo propósito no es otro que devorar todos los kilómetros que sean posibles.

En carretera la BMW F 850 GS Adventure es una moto a la que le gusta rodar sin descanso. La postura de conducción es relajada, con la espalda bien vertical y las rodillas poco flexionadas mientras que las manos quedan a una altura idónea para conducir. Esta unidad con el acabado Rallye es, quizá, la menos indicada para transitar por asfalto.

Aparte de la estética, esta opción equipa un asiento específico, más offroad y con menos mullido, así como un parabrisas más corto, por lo que el resultado no es tan confortable como viene el modelo de serie. Aún así la protección es buena y la pantalla en su posición alta cubre justo hasta la altura donde empieza el casco. El pecho queda bien protegido por los deflectores laterales y sólo echamos en falta algo más de mullido en el asiento.

A la respuesta del puño derecho no podemos ponerle pegas. Los 95 CV que ofrece este propulsor son suficientes para cualquier tipo de viajero. Empuja desde abajo, de manera lineal y sólo se queda un poco corto en la zona alta donde por ejemplo la KTM 790 Adventure estira un poco más o la Triumph Tiger 800 hace brillar su cilindro extra, ambas con 95 CV y todas igual de válidas para el carnet A2.

De estas tres contendientes la BMW se luce con una curva más plana, más dulce. Su motor posiblemente es el más progresivo de las tres pero a cambio también es el que produce unas vibraciones superiores. No llegan a ser incómodas pero sí se perciben a través del manillar y son constantes a velocidad de crucero a ritmo normal.

En lo que atañe a la dinámica el tren delantero ha ganado un buen trecho de recorrido, la parte ciclo se mostró bien balanceada en carreteras de todo tipo. En autopista son confortables y facilitan el paso de los kilómetros y en carreteras de curvas contienen las transferencias de peso de forma bastante digna, con buenas sensaciones, ayudadas en el tren anterior con un amortiguador de dirección equipado de serie.

Se nota el incremento de peso y los cambios de dirección así como la mayor altura del conjunto y el centro de gravedad elevado nos hacen tener que insistir más sobre el manillar y ayudarnos de la presión sobre las estriberas para moverla de un lado a otro. Una vez en la trazada su comportamiento es preciso.

En el apartado de frenos nos encontramos con un doble disco delantero de 305 mm mordido por pinzas de freno de dos pistones y anclaje axial acompañados por un disco trasero de 265 mm. Su rendimiento es el justo para detener el conjunto, sin grandes alardes y menos yendo a dúo o con equipaje. El tacto es suave y dosificable, aunque sin llegar a ser esponjoso.

Tras recorrer un buen puñado de kilómetros por todo tipo de vías y de soportar intensas horas de lluvia durante la prueba con un comportamiento sin tacha, muy sólido y consistente, nos fuimos a secar buscando un poco de acción fuera del asfalto en una excursión por caminos en los que este tipo de motos no suelen hacer acto de presencia.

Para esta misión quisimos hacer la prueba sin desmontar ni siquiera las maletas para ver cómo se comportaba y el resultado fue el predecible. Si bien la BMW F 850 GS Adventure se comporta como una moto trail capaz de sortear caminos de dificultad baja o media, todo el equipamiento adicional pasa factura y su comportamiento es un tanto inferior al de la F 850 GS.

Todo el peso extra hace que el comportamiento de esta trail media donde el asfalto no llega sea más perezoso y algo más complejo. Cada kilogramo de peso extra es más inercia que controlar y eso, con neumáticos de tipo trail pero bastante asfálticos como son los Michelin Anakee 3 que llevaba montados esta unidad no nos dieran toda la confianza que sí nos dio la F 850 GS en conducción offroad, especialmente con ruedas de taco.

Las suspensiones cumplen con su cometido y contienen toda la envergadura de la moto sin hacer topes, bien en este aspecto aunque el rendimiento del amortiguador trasero se mostró un tanto seco e incómodo aunque equipaba el sistema electrónico Dynamic ESA.

En términos generales la BMW F 850 GS Adventure en su versión 2019 se vuelve a postular como una poderosa aliada para aquellos que quieran depósitos con los que recorrer más de 400 kilómetros de una sentada, aunque echamos en falta unas capacidades dinámicas algo mejores, no tan alejadas de la F 850 GS de la que deriva.

Mucho equipamiento dentro de los paquetes opcionales

El precio de partida de la BMW F 850 GS Adventure 2019 es de 13.200 euros, una cantidad relativamente accesible de entrada en relación a la media del mercado, teniendo en cuenta que hay pocas opciones que cuenten de serie con depósito tan grande, suspensiones largas y defensas, pero que se eleva a medida que le añadimos opciones de equipamiento.

De serie está únicamente disponible en un más que sobrio color gris hielo, pero la unidad que hemos podido probar es la que incorpora el acabado Rallye que por un precio de 330,96 euros recibe el acabado tricolor, llantas doradas, barras de horquilla doradas, asiento específico y una pantalla más baja. También equipaba todos los paquetes opcionales:

  • Paquete Confort (835,54 euros): arranque sin llave, caballete central, control de presión de neumáticos y puños calefactables.
  • Paquete Dinámico (792,14 euros): ABS Pro, cambio de marchas PRO, control de tracción DTC y modos de conducción Pro
  • Paquete Iluminación (661,92 euros): Intermitentes LED, antinieblas LED y faro LED con luz diurna
  • Paquete Touring (1.041,70 euros): Control de crucero, Dynamic ESA y soportes de maletas.

Además esta unidad también montaba el escape deportivo HP Opción 719, que con un precio de 754,16 euros más todo lo anterior sumaba un total de 17.616,42 euros, a lo que habría que añadir el precio de las maletas.

BMW F 850 GS Adventure 2019 - Valoración

6.9

Motor7
Vibraciones6
Cambio6
Estabilidad7
Agilidad7
Suspensión delantera8
Suspensión trasera7
Freno delantero6
Freno trasero6
Comodidad piloto8
Comodidad pasajero7
Consumo7
Acabados8
Estética7

A favor

  • Protección aerodinámica
  • Amplias posibilidades de equipamiento
  • Capacidad de viaje
  • Postura de conducción

En contra

  • Vibraciones a velocidad de crucero
  • Precio de los extras elevado
  • Cambio duro
  • Freno delantero justo

BMW F 850 GS Adventure 2019 - Ficha técnica

Motor
Tipo Dos cilindro en paralelo de cuatro tiempos DOHC
Cilindrada 853 cm3
Compresión 12,7:1
Arranque Eléctrico
Diámetro x carrera 84 mm x 77 mm
Potencia 70 kW (95 CV) a 8.250 r.p.m.
Par motor 92 Nm a 6.250 r.p.m.
Refrigeración Líquida
Encendido Electrónico
Alimentación BMS-M
Embrague Multidisco en baño de aceite con sistema, antirrebote
Caja de cambios Seis velocidades
Parte ciclo
Chasis Tipo monocasco de acero
Suspensión delantera Horquilla invertida de 43 mm de diámetro, 230 mm de recorrido
Suspensión trasera Monoamortiguador ajustable, 215 mm de recorrido
Freno delantero Doble disco 305 mm con pinzas de doble pistón
Freno trasero Disco de 265 mm con pinza de pistón simple, ABS desconectable
Rueda delantera De radios de acero, 2,15x21", 90/90-21"
Rueda trasera De radios de acero 4,25x17", 150/70-17"
Dimensiones y pesos
Distancia entre ejes 1.593 mm
Longitud 2.300 mm
Anchura 939 mm
Altura asiento 875 mm
Avance 124,6 mm
Peso en orden de marcha 244 kg
Depósito 23 litros
Precio 13.200 euros

El servicio de fotografía ha corrido a cargo de Two Sides. Para más información, consulta nuestra guía de relaciones con empresas. El equipamiento utilizado durante la prueba ha sido: Casco Icon Variant, casco X-Lite X-803R, conjunto Icon Varial, botas Icon El Bajo, botas Rev'It! Discovery Outdry, guantes Rev'It! Summit H2O, traje Rev'It! Offtrack

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