Faros antiniebla para la moto: el aliado silencioso que puede evitar accidentes

La llegada del otoño lleva aparejada una bajada de temperaturas que puede afectar al buen desempeño de nuestra moto en carretera, especialmente los días de lluvia o niebla. Por eso se hace de vital importancia emplear luces antiniebla que nos ayuden a ver, pero sobre todo a ser vistos.

Para lograrlo, los coches de carretera cuentan con ellas de serie. Sin embargo para las motos, este tipo de luces son un complemento ya que en la normativa 17.2. del Real Decreto 2822/1998 aparecen como un elemento de iluminación opcional. No obstante ¿puedes instalar este tipo de luces en tu moto aunque no vengan de serie? La respuesta es sí. Y encima nos pueden sacar de más de un peligro.

Aumenta la seguridad incluso en los días de lluvia

Pese a que la normativa no haga obligatorio su uso, las luces antiniebla suponen un complemento muy importante a la hora de circular en condiciones adversas. Y no nos referimos solo cuando hay niebla, sino con lluvia, con nieve e incluso cuando hay polvo.

Y es que este tipo de luz se ha creado para que nuestro vehículo sea visto por los demás más que para que nosotros veamos mejor. De hecho, las luces de cruce con faros de xenón o LED proyectan una luz superior a la que dan éstas. Sin embargo, con ellas conseguimos más visibilidad por parte del resto en la carretera.

No obstante, hasta ahora no había muchas motos que contasen con ellas de serie, sólo se habían visto en algunas Maxitrail. Sin embargo, si estas interesado en tenerlas, la ley permite instalarlas posteriormente siempre y cuando se cumplan una serie de criterios. El primero de ellos tiene que ver con su colocación ya que en el reglamento se indica que toda motocicleta puede llevar instalada una luz antiniebla en la parte delantera y otra en la trasera.

Seguidamente hay que tener en cuenta la coloración. Para la parte delantera el reglamento dice que se puede llevar una o dos luces de color blanco o amarillo selectivo (salvo si las luces antiniebla son para un sidecar, que en ese caso deberían ser siempre blancas). Para la parte trasera también se pueden colocar una o dos luces, pero en este caso siempre de color rojo. Además, las luces antiniebla siempre tienen que estar acompañadas de un interruptor independiente del resto de interruptores de la moto.

A la hora de colocarlas, el reglamento también nos explica en qué posición deberán ir. Éstas respetarán el faro original y deberán colocarse justo por debajo. Además, dependiendo del número de luces que se pongan también variará su posición. Por ejemplo si sólo se coloca una luz, ésta deberá situarse en el plano longitudinal medio de la moto; y si son dos luces, simétricas con respecto al plano longitudinal medio de la motocicleta.

Eso sí, siempre que realicemos un cambio en nuestra moto de este estilo deberá estar sujeto a las directrices marcadas en el Manual de Reformas de Vehículos. Así pues, tras realizar la reforma tendríamos que pasar una homologación para acreditar los cambios y asegurar que todo se ha hecho conforme a la ley. Para ello debemos iniciar un proceso administrativo.

Actualmente hay dos formas de hacerlo. A través de una empresa auxiliar que sirva de enlace entre la administración pública y el cliente, o nosotros mismos. Tanto si decidimos hacerlo por nuestra cuenta como con la empresa auxiliar, a la hora de homologar nuestra moto con los cambios necesitamos la siguiente documentación:

  • Una copia de la resolución de la autoridad de homologación.
  • Un informe de conformidad para verificar que la reforma efectuada cumple con las disposiciones legales vigentes.
  • El certificado del taller que ha efectuado la reforma, indicando en qué consiste la misma, cerciorando que cumple con la normativa vigente. Si el proceso lo hemos realizado nosotros mismos, unido a todo lo demás entregaremos una memoria con fotos asociadas de los cambios cumpliendo con la normativa vigente.
  • Posteriormente, se anotará la normalización de la reforma en la tarjeta ITV.

Una vez que tengamos recogida en nuestra tarjeta de ITV las reformas realizadas podremos usar las luces antiniebla sin problemas.

Su uso está restringido a ciertos casos

Una vez que tengamos instaladas las luces antiniebla en nuestra moto debemos asegurarnos de utilizarlas en los casos apropiados. Según recoge la normativa su uso está restringido no solo a los días con niebla, sino a los días de lluvia intensa, nevada o momentos en los que se generen nubes de humo o polvo.

Así mismo, las luces delanteras antiniebla podrán activarse siempre que circulemos de noche por una calzada estrecha con una anchura inferior a 6,50 metros o con muchas curvas y poca visibilidad. En cuanto a las traseras, sólo podrán activarse cuando las condiciones sean muy desfavorables como con niebla intensa, fuerte nevada o nubes muy densas de polvo y humo.

No obstante, si no se da ninguna de estas circunstancias, su uso está totalmente prohibido ya que su brillo podría deslumbrar a otros conductores de la carretera. De hecho, utilizar de manera incorrecta las luces antiniebla nos puede suponer una multa de 200 euros.

Aunque si las condiciones meteorológicas de la carretera son extremadamente peligrosas (no ves las rayas de la carretera o si la distancia de seguridad necesaria te impide ver las luces del vehículo que te precede) la DGT recomienda salirse de la calzada en la zona de descanso más cercana y esperar que se aclare, ya que la seguridad tiene que imperar ante todo.

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