Ni los Alpes ni el Stelvio. La carretera más alta de Europa está en España, y esconde la mayor paradoja jamás conocida

Portada Mop 1780997975914

Andalucía esconde la carretera asfaltada más alta de Europa y muy pocos han llegado a verla completa

John Fernández

Cuando se habla de las carreteras más espectaculares de Europa suelen aparecer nombres míticos como el Stelvio italiano, el Grossglockner austríaco o el Col de l'Iseran francés... Miles de motoristas viajan cada año hasta los Alpes para recorrer algunos de los puertos de montaña más famosos del planeta.

Pero muy pocos saben que la carretera asfaltada que alcanza mayor altitud de todo el continente no está en Italia, Francia ni Austria. Está en España, en pleno corazón de Sierra Nevada, y lleva décadas fuera del alcance de la inmensa mayoría de conductores; es una completa paradoja.

La carretera que convirtió Sierra Nevada en una rareza única en Europa

La carretera que asciende hacia el entorno del Pico Veleta supera los 3.300 metros de altitud y sigue siendo una auténtica rareza dentro de la red viaria europea. Para poner la cifra en contexto, los grandes puertos alpinos considerados referencias del motociclismo y el automovilismo se quedan más de 600 metros por debajo: Col de l'Iseran alcanza 2.764 metros, el Stelvio 2.757 y el Col Agnel 2.744. El Veleta juega directamente en otra liga.

Lo más sorprendente es que durante décadas aquella altura récord no era una curiosidad reservada a científicos o servicios de emergencia, pues cualquier conductor podía llegar hasta allí. De hecho, la carretera no terminaba en la cima, sino que continuaba descendiendo hacia la Alpujarra granadina, permitiendo atravesar Sierra Nevada de una vertiente a otra por encima de los 3.000 metros de altitud.

Aquella ruta era algo prácticamente único en Europa. Los viajeros podían salir desde Granada, ascender por una carretera que se adentraba en un paisaje cada vez más árido y lunar, superar cotas que la mayoría de puertos alpinos ni siquiera rozan y terminar descendiendo hacia los pueblos blancos de la Alpujarra. Todo ello con unas vistas que, en los días despejados, permitían contemplar a la vez Granada, el Mediterráneo e incluso las montañas del norte de África al otro lado del mar.

La carretera no fue concebida inicialmente como una atracción turística; su construcción respondió a necesidades de comunicación, mantenimiento de infraestructuras de alta montaña, trabajos forestales y acceso a distintas instalaciones científicas situadas en la zona.

Lo que pasa es que con el paso de los años se convirtió en uno de los recorridos más espectaculares que podía realizarse en automóvil o moto dentro de España.

Pero aquella situación terminó cambiando a finales de los años '90. La creación del Parque Nacional de Sierra Nevada marcó un antes y un después para la circulación en la zona. Las administraciones concluyeron que el tráfico rodado estaba generando un impacto incompatible con la conservación de uno de los espacios naturales más valiosos de la península, así que el acceso libre fue restringido progresivamente hasta quedar limitado a la zona de la Hoya de la Mora, situada a unos 2.500 metros de altitud.

Desde entonces, los kilómetros finales permanecen cerrados al tráfico general. La carretera sigue existiendo físicamente y continúa utilizándose para labores de gestión del parque, rescates, mantenimiento e investigación, pero ya no puede ser recorrida libremente por turistas, motoristas o automovilistas. Solo determinados vehículos autorizados tienen acceso a la parte que permitió a España presumir durante décadas de la carretera asfaltada más alta de Europa.

Precisamente esa restricción explica que mucha gente ni siquiera sepa que el récord sigue estando allí. La mayoría de visitantes que llegan a Sierra Nevada nunca alcanzan las cotas donde la carretera se convierte en algo extraordinario. Se quedan varios cientos de metros más abajo, sin llegar a contemplar el trazado que durante años fue considerado uno de los más extremos del continente.

Otro de los aspectos que más sorprende a quienes descubren esta carretera es el contraste climático. Aunque se encuentra en Andalucía, los inviernos transforman completamente el paisaje. Cada temporada las máquinas quitanieves deben abrir paso entre acumulaciones que en algunos puntos alcanzan varios metros de altura. Las imágenes recuerdan más a ciertas carreteras de Japón o de los Alpes que al sur de España.

Con el paso de los años, el Veleta ha encontrado una segunda vida como lugar de peregrinación para ciclistas y deportistas de montaña. Muchos consideran la ascensión asfaltada hacia sus cotas más elevadas como una de las más duras de Europa debido a la combinación de desnivel, longitud y altitud. A medida que se superan los 3.000 metros, la reducción de oxígeno empieza a hacerse evidente incluso para deportistas experimentados.

Quizá por eso la historia de esta carretera sigue resultando tan fascinante: no se trata únicamente de una cuestión de récords, sino que es el recuerdo de una época en la que cualquier conductor podía atravesar Sierra Nevada por una ruta que parecía más propia del Himalaya que del sur de España.

Imágenes | Climb Finder, Sierra Nevada

En Motorpasión Moto | El peor error de marketing de la historia: KTM rechazó regalar dos motos y BMW lo aprovechó para construir el imperio de las GS

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com

VER 0 Comentario