
Brembo y CFMOTO han firmado una alianza estratégica que refleja hasta qué punto ha cambiado la industria de la moto
Hasta hace no mucho, montar unas pinzas Brembo era casi un certificado de calidad para cualquier fabricante chino; no era solo una cuestión de prestaciones. También servía para convencer a un mercado que todavía asociaba las motos llegadas de China con productos baratos, copias de modelos japoneses y acabados mejorables.
Ese escenario está cambiando a gran velocidad. Y quizá la mejor prueba sea que Brembo ya no se limita a vender componentes a CFMOTO: ambas compañías han anunciado una colaboración estratégica para desarrollar tecnología y proyectos conjuntos, un movimiento que hace apenas unos años habría parecido difícil de imaginar.
Ya no se trata solo de fabricar barato
La alianza entre Brembo y CFMOTO llega apenas unos días después de que el consejero delegado de Ducati, Claudio Domenicali, reconociera que las marcas europeas no pueden dar por asegurado su éxito frente al crecimiento de los fabricantes chinos.
Las dos noticias, aunque independientes, apuntan hacia la misma dirección: la industria está cambiando mucho más rápido de lo que algunos esperaban.
Durante décadas el reparto parecía claro: Europa vendía exclusividad, Japón fiabilidad y China competía casi exclusivamente mediante el precio. Sin embargo, ese modelo ha empezado a romperse.
Hoy CFMOTO fabrica motores junto a KTM, ZXMoto y QJMotor compiten en campeonatos internacionales, Kove se ha ganado un nombre en el Dakar y marcas como Voge, Zontes o Benda ya comercializan motos que empiezan a ser valoradas por su producto y no únicamente por su tarifa.
La transformación resulta especialmente evidente en el Salón de Milán: hace apenas unos años, los fabricantes chinos ocupaban pabellones secundarios, lejos de los grandes nombres de la industria. En las últimas ediciones la situación ha cambiado completamente. Sus estands comparten espacio con Ducati, BMW, Honda o Yamaha y, en algunos casos, presentan gamas tan amplias como las de los fabricantes tradicionales.
Pero el cambio más importante quizá no sea el tamaño de sus exposiciones... Es que muchas de esas motos ya no buscan parecerse a un modelo europeo o japonés. Tienen plataformas propias, motores desarrollados por la propia marca y un nivel tecnológico que hace pocos años parecía reservado a fabricantes con mucha más experiencia.
¿Por qué Brembo mira ahora hacia China?
La colaboración con CFMOTO tiene una lectura evidente: Brembo suministra componentes a MotoGP, Fórmula 1 y algunas de las motos más exclusivas del mercado. Si una empresa de ese nivel decide invertir recursos en una alianza tecnológica con un fabricante chino es porque considera que ese socio tendrá un peso importante en la industria durante los próximos años.
Hace una década las marcas chinas buscaban prestigio recurriendo a proveedores europeos. Ahora son algunos de esos proveedores quienes consideran estratégico crecer junto a los fabricantes chinos.
La batalla ya no será solo por el precio. Eso no significa que Ducati, BMW o KTM hayan perdido su posición. La imagen de marca, la experiencia, la competición o la fidelidad de sus clientes siguen siendo enormes ventajas.
Sin embargo, el escenario empieza a recordar a lo ocurrido en la industria del automóvil, donde numerosos fabricantes europeos subestimaron el crecimiento de las compañías chinas hasta que comenzaron a competir de tú a tú tanto en tecnología como en precio.
En el mundo de la moto todavía queda camino por recorrer, pero cada vez resulta más evidente que el debate ya no gira alrededor de si las marcas chinas pueden fabricar buenas motos.
La cuestión empieza a ser otra muy distinta: si Europa será capaz de mantener la ventaja que ha disfrutado durante décadas mientras China sigue acelerando su desarrollo.
Imágenes | CFMoto
En Motorpasión Moto | Ducati lanza un aviso a Europa: competir con China en precios es "imposible", así que hay que potenciar otros valores
Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com
VER 0 Comentario