
El TSJA ha anulado parcialmente la ordenanza de la ZBE de Málaga al entender que perjudica a quienes no tienen el vehículo domiciliado en la ciudad
Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) llevan años protagonizando algunos de los debates más intensos entre conductores, administraciones y vecinos. Para unos son una herramienta necesaria para mejorar la calidad del aire; para otros, una fuente constante de dudas, restricciones y sanciones difíciles de entender.
Ahora, la Justicia acaba de poner patas arriba una de ellas, y no por cuestionar la existencia de las ZBE, sino por la forma en la que se estaban aplicando. La de Málaga acaba de caer.
El problema no era entrar: era de dónde venías
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha estimado parcialmente el recurso presentado contra la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones de Málaga y ha anulado el apartado relativo a las restricciones de circulación al considerar que introducía una diferencia de trato difícil de justificar.
La clave está en un detalle muy concreto: y es que hasta ahora, un conductor con un vehículo sin etiqueta medioambiental podía acceder sin ser sancionado si ese vehículo estaba domiciliado en Málaga capital antes de la entrada en vigor de la ordenanza. Sin embargo, otro conductor con exactamente el mismo coche, en idénticas condiciones, sí podía recibir una multa simplemente por proceder de fuera de la ciudad.
Y ahí es donde el TSJA aprecia el problema, pues según la sentencia, esa diferencia afecta a la libre circulación de personas y mercancías y puede vulnerar principios como la unidad de mercado o la libertad de empresa al no existir una justificación técnica y ambiental suficiente para ese trato desigual.
¿Qué pasa ahora con las multas? La pregunta es inevitable, y hasta obvia. La respuesta, de momento, es que no cambia nada de forma inmediata ya que la sentencia no es firme y el Ayuntamiento de Málaga dispone de 30 días para presentar recurso ante el Tribunal Supremo. Mientras tanto, la ZBE continúa funcionando exactamente igual que hasta ahora.
Es decir, las cámaras seguirán registrando los accesos y las sanciones podrán seguir tramitándose como hasta ahora. Otra cosa es lo que ocurra después... Porque si finalmente la resolución se confirma, el Consistorio tendrá que replantear completamente el modelo actual. Y eso abre varios escenarios: desde modificar la ordenanza para aplicar las mismas reglas a todos los conductores hasta revisar el régimen sancionador para evitar una avalancha de recursos.
La lectura: una decisión que puede ir mucho más allá de Málaga
Lo verdaderamente interesante de este caso es que podría convertirse en un precedente para otras ciudades españolas ya que el tribunal no cuestiona la existencia de las Zonas de Bajas Emisiones ni su finalidad medioambiental. Lo que pone en duda es que dos conductores en idéntica situación reciban un trato diferente dependiendo únicamente del lugar donde esté matriculado o domiciliado su vehículo.
Eso afecta directamente al diseño de futuras restricciones. De hecho, hasta el pasado mes de abril se habían tramitado más de 14.000 denuncias relacionadas con esta ZBE malagueña, una cifra que da una idea de la dimensión del asunto.
El debate continúa. Las ZBE nacieron impulsadas por la normativa europea con un objetivo claro: reducir emisiones, mejorar la calidad del aire y transformar la movilidad urbana, pero la realidad demuestra que aplicarlas no es tan sencillo como colocar unas cámaras y unas señales.
Y todo parece indicar que lo que se decida no solo afectará a Málaga.
Imágenes | Motorpasión Moto
En Motorpasión Moto | Honda se ha inventado un motor V3 tan radical que promete revolucionar las motos tal y como las conocemos
Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com
VER 1 Comentario