Honda Crossrunner: Camaleónica


Bien. Ya estamos aquí otra vez para contaros como ha ido finalmente la Honda Crossrunner en su ámbito más natural. Carreteras de curvas y un buen trozo de autopista me sirvieron para analizar a fondo que tal funciona este nuevo concepto.

Honda ha querido demostrar una vez más que es capaz de conseguir una moto fácil para todos, maniobrable y muy manejable. Lo consigue en casi todos sus modelos. Algunos más radicales y otros más tranquilos. Pero siempre todo el mundo coincide en que son motos que cualquiera puede llevar. En esta Honda Crossrunner la marca del ala dorada no pierde ese espíritu y le otorga un manejo, una precisión y una confianza que no dejará indiferente a nadie.

Empezamos con un buen tramo de autopista. En ese caso la moto se muestra muy estable y la protección aerodinámica es muy buena. El viento canaliza bien por los laterales y por encima del piloto, aunque en el apartado de accesorios podemos encontrar una cúpula fabricada especialmente para la Honda Crossrunner, que proteje aún más de la incidencia del viento. Eso permitirá a los usuarios que gusten de hacer viajes largos poderlos realizar con esta Honda sin ningún tipo de impedimento aerodinámico.

Mientras avanzamos al ritmo marcado por las señales de la autopista me dedico a probar los mandos del cuadro de instrumentación y de las piñas. Está todo bien ubicado e indicado, aunque se ven un poco pequeños algunos indicadores del cuadro de instrumentación que en parado era más fácil de vislumbrar. Los interruptores de luces, intermitentes, claxon y demás están en perfecta armonía con la ergonomía humana y son muy intuitivos, permitiendo al usuario una interacción total con la moto.

Poca cosa podía probar más detrás de un camión a 80 Km/h así que también me dediqué a intentar resguardarme del frío ya que, como podéis ver en las fotos, llevaba una chaqueta de verano en un día que parecía que sería soleado a las 09:00h de la mañana y que terminó a las 14:00h del mediodía a 12º…y yo con chaquetita de verano.

Así que llegamos al tramo revirado y allí empiezas a ver lo que llevas entre piernas. Enseguida nos damos cuenta que encima de ella no tenemos porque pensar por donde trazaremos…lo hace sola. No tenemos más que abrirnos para encarar la curva y en el momento que piensas “venga, entra” la moto obedece al instante. El paso por curva es bueno, dentro de lo que es una moto de 240Kg claro, las suspensiones absorben bien las irregularidades del asfalto y el chasis le da una estabilidad buenísima en toda la trazada de la curva.

El motor funciona a la perfección. La entrega de potencia es muy lineal y eso permite enroscar el gas sin problema a la salida de las curvas sin miedo a nada. Además, tiene un par motor buenísimo que permite tener tracción en casi toda su curva de potencia sin necesitar tirar de embrague en según qué momentos, aunque su mejor banda de utilización es a medio régimen. En fin, un motor Honda en toda regla, muy suave, que ha sido limitado a 200Km/h por razones de seguridad.

Vamos tomando las curvas, enlazadas una detrás de otra y la Honda Crossrunner no da señales de quedarse atrás, sino al contrario. A medida que le coges el pulso a pilotarla como una moto deportiva con manillar ancho te das cuenta que tiene muchas posibilidades. Además, el hecho del manillar ancho te permite no forzar la posición de conducción y eso te ayuda mucho a pilotar cómodo y seguro.

Como aspecto negativo, ya más personal, es el hecho de que cuando adoptas una posición de conducción para una zona revirada, los pies se reposan diferente en las estriberas apoyando más con la punta de la bota. El reposadero de los pies del pasajero no me permitía apoyar como quería el pié ya que no me dejaba tirarlo hacia atrás, me hacía de tope. Como digo, es más personal, ya que tampoco es que llevara las botas más adecuadas para este tipo de moto, pero seguramente habrá modelos de botas que tengan un problema parecido.

Tramo final de curvas y alegramos un poco el ritmo, para ver qué tal se lleva la Crossrunner con una conducción más deportiva. Apuramos un poco la frenada y nos damos cuenta de dos cositas. La primera es que los frenos funcionan bien, parando la moto cuando quieres y con un tacto muy suave que te ofrece el control de la máquina en todo momento, aunque no le vendrían mal unos latiguillos metálicos para no perder fuelle. Esto es algo que no me explico como las marcas no lo ponen en todos sus modelos ya que hasta en un scooter funciona mucho mejor. Por otro lado, la horquilla delantera parece un poco blanda, como si le faltara un reajuste de compresión, para absorber tanto la inercia de la frenada como el peso del conjunto. Eso sí, la conducción del usuario de esa moto no será muy extrema, puesto que es evidente que es una moto de conducción más pausada.

Cuando apuramos más el motor, éste sigue respondiendo con un comportamiento muy lineal, potente y suave. El medio régimen es su hábitat más común y en dónde se encuentra más suelto, con más vida, dejando que el piloto se desahogue con el puño de gas. Tenemos un buen control gracias a toda la ergonomía general de la moto, con lo que subir de vueltas el motor no es tarea difícil. Eso sí, en el momento de las frenadas bruscas la retención del V4 es fuerte y tienes que estar preparado. Es más, cuando le coges el pulso, te das cuenta que el freno cada vez lo usas menos y es el motor el que te detiene.

En fin, una moto que funciona muy bien en todo tipo de situaciones, una moto que podríamos usarla para una travesía larga, una salida de domingo con lo amigos, salir a pasear e incluso ir a buscar el pan. Seguramente, en un ámbito más off-road, no debería dar ningún problema, siempre conociendo que la base es de carretera y que hay componentes que no están preparados para tal uso (colectores de escape al descubierto, peso un tanto excesivo, etc). Es como un Porsche Cayenne: “parece” un 4×4 pero su uso se centra más en la carretera y esporádicas salidas por el campo. Y rectificarme los expertos en cuatro ruedas si me equivoco.

Para todos aquellos que tengan la sangre tranquila y que a la vez tengan algunos ramalazos de diversión en una carretera revirada, para los que deseen hacer viajes de larga duración saltando de país en país o para aquellos que prefieran una moto para todo el año y para casi cualquier situación, esta puede ser una buena opción. En resumen, una moto camaleónica.

El viernes tendréis el resumen y análisis final junto con las características técnicas de esta nueva Honda Crossrunner.

Fotos | Honda
En Motorpasión Moto | Honda Crossrunner: La prueba, Honda Crossrunner: Un concepto muy válido

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