Este cachivache con motor de Suzuki Hayabusa quiere un récord: ser el vehículo terrestre más rápido de la historia

Los récords están para romperlos. Si bien puede sonar a una frase excesivamente optimista, es lo que está buscando el equipo Ack Attack. Batir un récord no siempre es fácil, pero aún menos cuando hablamos de superar la velocidad máxima en tierra en un vehículo de doa , que a día de hoy son 605,698 km/h, casi nada.

Los chicos de Ack Attack están preparando el próximo asalto al ring para romper el récord mundial de velocidad máxima que estableció el equipo de Mike Akatiff en marzo del 2010. Puede que 14 años después y con la ayuda de una Suzuki Hayabusa consigan el mérito. Al menos es lo que se han propuesto, y ya tiene fecha y lugar.

Guy Martin ya lo intentó con otra Suzuki Hayabusa de 830 CV

En el libro de los récords las motos siempre tienen su apartado reservado porque son capaces de lo inimaginable. Y si hay un lugar especial para romperlos ese es el autódromo de Bonneville, en Utah. Muchas son las motos que se han aprovechado de las condiciones de la zona para romper el récord de velocidad, impulsados por el viento. En 1975, Don Vesco se convirtió en el primer piloto en establecer el récord a más de 480 km/h con una Yamaha.

A partir de 2006 la cosa se puso seria. El TOP 1 Act Attack que hoy en día sigue siendo una leyenda viviente se propuso romper todos los libros, literalmente. Entre 2006 y 2010 lo consiguieron hasta en cinco ocasiones, hasta que la marca actual fecha de 2010: 376,363 mph (605,698 km / h), establecida por el Ack Attack.

El mismo equipo regentado por el magnate lo intentó en varias ocasiones más. Una de las últimas en 2017, cuando Mike Akatiff llevó el Ack Attack a las salinas más grandes del mundo en Bolivia: querían romper la barrera de los 400 mph. Fallaron, pero han estado planeado su regreso desde entonces.

Han recargado pilas, y varios años después quieren volver a intentarlo. El equipo es el mismo: el TOP 1 Act Attack dirigido por el mismísimo Mike Akatiff, y ya han puesto fecha y lugar para volver a intentarlo: del 16 al 21 de agosto de 2023.

Esta será el año en el que lo vuelvan a intentar en el Salar de Uyuni, en Bolivia. Una superficie salada de nada más y nada menos que 10.000 metros cuadrados. A 3.600 metros de altitud, 24 kilómetros y 33 metros de ancho volverán a dar gas para superar los 605 km/h. Allí estarán presentes funcionarios de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) junto con jueces del Guinness World Record.

¿Y qué pintan las motos en todo esto? Pues mucho, porque nuestro vehículo favorito será el encargado de propulsar otro posible récord mundial. El motor es el de una Suzuki Hayabusa de 1.299 cc, completamente modificada con turbocompresores que es capaz de rendir la friolera de 1.000 CV de potencia. Ni siquiera tiene arranque eléctrico para ahorrar peso, sino un motor de arranque externo.

De hecho, la Hayabusa es una fuera de serie en esto de la velocidad punta. Ya hemos podido ver a Guy Martin pulverizando sus propios récords con una Hayabusa de 830 CV también con turbocompresor. Fue en 2019 cuando el popular piloto road races (y varias profesiones más) mejoró su récord anterior al registrar una velocidad máxima de 270.965 mph, 436 km/h.

"Estamos encantados de volver al Salar después de 2017. Esperamos condiciones ideales. Nadie ha superado nunca la barrera de las 400 mph sobre dos ruedas y estamos ansiosos por hacer historia en Bolivia", explicó el magnate y jefe del equipo.

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