Manual de cómo entender el neumático de tu moto por capas. Nadie te lo había explicado, pero te puede salvar de un accidente

Tus neumáticos te avisan antes de fallar: el problema es que casi nadie sabe escucharlos

John Fernández

Los neumáticos de moto parecen algo simplísimo. Son los que nos salvan la vida encima de la moto, los que nos dan agarre, fuerza, capacidad de tumbar más o menos... Pero hay que cuidarlos, y entenderlos. Detrás de ellos hay una preciosa ingeniería que, en cierto modo, puede llegar a ser algo compleja, y hace que muchos se desentiendan de su arquitectura, cuidados y maneras en las que nos lleva a conducir una moto de una manera u otra.

Si nunca los has entendido, en verdad es que nadie te lo ha sabido explicar bien. Porque entenderlos ayuda a sobrevivir, y no solo se gastan, cuando se quedan sin surcos, empiezan a avisarte por muy válidos que parezcan. Vamos a entenderlos.

Cómo funciona un neumático por dentro y por qué pierde agarre antes de quedarse liso 

Neumático de moto, vale. Lo rompemos a la mitad. De repente, vemos la imagen que hay a continuación y pasaremos a entender muchas cosas:

Por dentro, un neumático es una estructura bastante complicada. La base es la carcasa, que está formada por capas de fibras textiles que envuelven el neumático y le dan forma. Esa carcasa es la que soporta la presión del aire y evita que el neumático se deforme como un globo. Ahí es donde entra en juego el aire, pues además de ayudar a rodar, tiene una función de muelle que ayuda a la goma a a adaptarse al asfalto.

Sobre esa carcasa está la banda de rodadura, lo de fuera, lo que toca el suelo. Y aquí viene la parte importante: esa goma no está pensada SOLO para agarrar, sino también para deformarse. Por lo que para definir qué es un buen neumático o no, no medimos lo duro o blando que es, sino lo capaz que es de copiar el asfalto. ¿Qué entendemos por copiar? Pues básicamente adaptarse a baches, rugosidades, juntas, imperfecciones… Incluso cuando no las vemos.

En esa banda de rodadura hay surcos. Parece que están por ahí algo meramente estético, pero tienen dos funciones. Una: el agua, para evacuarla si llueve. Y dos: para modificar el grosor de la goma en la banda de rodadura y crear zonas mucho más flexibles. Esos 'dibujos' se pliegan ligeramente al apoyar, y hacen que la goma 'muerda' (se asiente) sobre el asfalto incluso cuando no es perfecto.

Claro, cuando el neumático es nuevo, la flexibilidad hace que la goma absorba mucho mejor los golpes y mantenga un contacto permanente con el suelo. Por eso siempre es más estable, predecible y cómoda.

El problema viene cuando los surcos se van borrando a medida que hacemos kilómetros (e influyen los acelerones, que los desgastan más, lo fuerte que vayamos, etc). A medida que el dibujo de la goma se hace más plano, la banda de rodadura pierde esa capacidad de deformarse y absorber mejor. La goma es más rígida donde más debería trabajar y en lugar de adaptarse, empieza a rebotar. Evidentemente, eso es menos contacto y agarre aunque todavía esté bien.

Ese desgaste va avanzando más, y más, y más... Hasta que la capa de goma que separa el asfalto de la carcasa se vuelve tan fina que no hay material suficiente como para absorber pequeños impactos y todo el trabajo recae en la carcasa: empiezan las vibraciones y el poco agarre... Entonces empieza a patinar. Es una sensación de inseguridad terrible; hay quienes incluso los llevan en el alambre.

Es justo por ese motivo que existen unas pequeñas líneas pintadas en ciertas partes del neumático: el testigo de desgaste. Están dentro de los surcos en forma de resalto o pintada y, cuando la banda de rodadura llega a ese punto, significa que no puedes apurarlo más, el propio neumático te avisa de que ahí, el dibujo ya no está haciendo su trabajo y no agarra como debería.

Y si pensabas que el desgaste es solo cuestión de kilómetros, estás equivocado. El caucho envejece por muchos motivos como el ozono, cambios de temperatura bruscos, el tiempo... Y eso sin llegar a rodar la goma. Porque esa es otra: puede parecer que una goma está perfecta por fuera, y sin embargo, ha perdido buena parte de su capacidad de flexionar y absorber. 

Imágenes | Dunlop, captura, Motorpasión Moto

En Motorpasión Moto | Probamos el RIDE 6: por fin un juego de motos que se siente real, pero al que le ha faltado un paso para ser el Forza Horizon para moteros

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com

VER 0 Comentario