China deja de perseguir a las japonesas: ahora lanza motos que obligan a replantear el equilibrio de poder
Hay algo que está pasando con demasiada asiduidad en la industria de la moto, y que ya no se puede ignorar: China ya no está jugando a copiar, sino que está empezando a marcar el paso y pauta a seguir.
Zhang Xue y su 820RR es el último ejemplar en demostrarlo. Es una deportiva tricilíndrica de 819 cc que viene a poner contras las cuerdas a la Yamaha R9. Por cifras y tecnología es la alternativa, y hasta la sustituta. Por historia no tanto. Pero, en 2026, ¿eso le importa tanto a la nueva generación de motoristas?
Una deportiva china que ya juega en liga de las grandes... Pero siendo una supersport
Sobre el papel, la receta china es justamente la de la R9 u otras tantas supersport de 2026: motor tricilíndrico, carácter deportivo y cifras muy serias como para no ser tenida en cuenta.
Zang Xhue, que es la marca creada por el fundador de KOVE tras irse de la misma tras sucesivas desaveniencias con la junta directiva, va a por todas, y en tiempo récord. No hace un año que ha llegado al mercado y ya tiene preparado un asalto masivo con hasta una decena de motos trail, naked y SS. Todo lo que tardó en lanzar KOVE a la fama no ha sido ni un cuarto de lo que ha demorado en hacerlo con su marca nueva.
Nada que reprochar en diseño, que está exóticamente basado en las Kawasaki Ninja. Lo esconden los primeros prototipos color verde lima, y unas líneas y hasta faro muy similares a los de las Ninja.
Pero no (solo) está ahí todo lo provocativo. La 820RR monta un bloque de 819 cc, refrigeración líquida y capaz de entregar unos 135 CV en su versión de lanzamiento. De lanzamiento porque habrá otra más radical que supera los 150 CV. El par se queda en unos 85 Nm, pero compensa con cómo sube de vueltas hasta las 15.250 rpm.
Hablamos incluso de cifras de superbike, porque aunque parezca un dato totalmente aleatorio, no lo es: declara un 0 a 100 km/h en 2,81 segundos y una velocidad punta limitada a 299 km/h. Números que, directamente, la colocan en terreno de superbike, aunque su liga es otra, ¿verdad, Yamaha?
La innovación llega hasta el punto de que esta RR viene con una válvula de escape que se abre automáticamente a 6.500 vueltas para potenciar el sonido.
La lista de argumentos continúa con un chasis doble viga de aluminio; basculante también en aluminio; horquilla invertida regulable; un amortiguador trasero con bieletas y hasta un amortiguador de dirección de serie. Para la frenada, pinzas radiales de cuatro pistones con discos de 320 mm, y gomas semi-slick en 120/70 y 190/55. Sí, calza un 190 detrás y no un 180.
Pero espera, espera... IMU de seis ejes; ABS en curva Bosch; control de tracción ajustable; cambio semiautomático Quickshifter bidireccional y cinco modos de conducción (Road, Rain, Sport y otros dos extra, personalizable). Todo eso completa el equipamiento... De serie.
Y ahora llega el punto caliente. No son motos para cualquiera, hasta el punto de que la propia marca ha decidido limitar su venta: solo podrán comprar la 820RR motoristas con al menos un año de experiencia. Incluso obliga a verificar el permiso de conducir, y sanciona a los concesionarios que no cumplan.
Imágenes | Zang Xhue
En Motorpasión Moto | Casi todas las motos del mundo usan el mismo tipo de chasis. Fue idea de un ingeniero español al que tomaron por loco
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