El despechado Zarco y las vergüenzas de Rossi y Viñales: Jerez confirma la crisis en Yamaha

Las carreras son así, suele decirse. Ayer Johann Zarco volvió a subir al podio acabando en una magnífica segunda posición. El galo acumula dos en lo que llevamos de temporada 2018 en el Campeonato del Mundo de MotoGP y ocupa la segunda posición en la clasificación general.

En la carrera de ayer tuvimos una gran anomalía con el strike de Lorenzo, Dovizioso y Pedrosa mientras luchaban por el podio tras la estela del nuevamente imparable Márquez. Colateralmente Zarco pasó de la quinta a la segunda posición, pero la caída múltiple fue igual para todos y no hizo más que mitigar una carrera desastrosa para el equipo oficial de Yamaha al que el piloto del Tech3 volvió a sacar los colores.

El desastre de Iwata, sin solución a la vista

Una vez más Zarco volvió a brillar en los entrenamientos consiguiendo la tercera posición, una nueva primera línea en su haber. En carrera las cosas no se le dieron especialmente bien, pero logró destacarse del pelotón rodando en una sólida quinta posición por detrás de los tres pilotos que se disputaban las posiciones de podio.

La debacle de la vuelta 18 dejó el podio en bandeja para Zarco. El propio piloto no se lo creía y tras la carrera aseguraba que "a veces necesito algo de suerte y hoy ha ido bien. No me podía creer que los tres que iban delante mío se cayeran al mismo tiempo, pero traté de mantener la calma y gestionar la ventaja que tenía para llevarme a casa 20 puntos".

Es irónico que Zarco sea el mejor piloto de Yamaha mientras que la firma de Iwata ha dado la espalda al francés

Pero la alegría de Zarco tiene una doble vertiente. A estas alturas es muy difícil justificar lo que está ocurriendo en Yamaha. Los números hablan por sí solos y basta con remitirse a las tablas de resultados oficiales para darse cuenta de que algo no está bien en el seno del equipo Movistar Yamaha MotoGP.

En las últimas 22 carreras Zarco ha sido siete veces mejor que las dos Yamaha oficiales al mismo tiempo y otras cinco ocasiones mejor que uno de los dos integrantes del equipo de la fábrica de Iwata. A esto hay que sumar las siete Q2 en las que Zarco se ha postulado como la mejor YZR-M1 de la parrilla.

Yamaha está sufriendo una crisis interna de la que no son capaces de salir. El año pasado la M1 oficial, aquella con especificaciones 2017 que no había manera de hacer funcionar, pudo tener mucho que ver en que Zarco acabase la temporada en sexta posición como mejor rookie del año y mejor piloto privado a sólo 32 puntos de Valentino Rossi.

En 2018 la situación es aún peor si cabe porque la tortilla se ha dado la vuelta. Yamaha cerró la puerta en las narices del francés al negar la posibilidad al equipo Monster Yamaha Tech3 de una tercera moto oficial para Zarco con la que ayudar a la fábrica a desarrollar la M1 en el camino correcto. La realidad es que no querían otro gallo en su corral que pudiera batir a los oficiales con la misma moto y ahora esa maniobra de estrategia se les ha vuelto en su contra.

Maverick Viñales: "No podemos estar contentos"

Zarco está batiendo a sus teóricos superiores con una moto a todas luces inferior. El galo no sólo está haciendo funcionar la desterrada M1 de 2017 de la que tanto renegaron Rossi y Viñales, sino que además en estas cuatro carreras de 2018 ha sido el piloto de Yamaha que más veces ha estado en el podio y que mejores entrenamientos has realizado. Pero no acaba aquí la crisis de Yamaha.

Es absolutamente inconcebible que un equipo oficial de la talla de Yamaha, con toda su tradición en competición, con todo su poderío económico y con dos de los cinco mejores pilotos de la parrilla sobre el papel se limite a pelear en Jerez por la quinta y la séptima posición.

Ni Rossi ni Viñales saben cómo atajar su falta de rendimiento. La puesta a punto de la M1 ni está ni se la espera.

Perdón, la octava y la décima posición si obviamos la caída múltiple. O la décima y décimosegunda si hacemos lo mismo con las caídas de Crutchlow y Rins. Valentino perdió la pugna contra Iannone, Petrucci y casi contra Miller. Viñales se batió contra Bautista y llegó incluso a rodar por detrás de Morbidelli.

Massimo Meregalli apuntaba al calor del domingo como la principal causa de la bajada de rendimiento, pero sus pilotos clasificaron décimo y undécimo el sábado. Valentino Rossi calificaba su quinta posición como "bastante buena para el ritmo que teníamos. Por desgracia este es nuestro potencial ahora mismo".

Por su parte, Viñales comentaba que fue incapaz de deshacerse de Bautista y Morbidelli en los primeros compases pero a medida que fue avanzando la prueba encontró más grip y pudo batirles. "No podemos estar contentos con la séptima posición", se lamentaba. "Estamos intentando encontrar el setting apropiado y no estamos lejos, pero no sé si lo que hemos cambiado es un paso adelante". Palos de ciego lo llaman.

Por suerte para ambos pilotos oficiales, ambos no están lejos en la general gracias al convulso comienzo de temporada de todos los pilotos. Viñales va tercero a 20 puntos de Márquez y Rossi está sexto a sólo 10 por detrás. En cualquier caso, por delante de ambos sigue estando Zarco, un piloto al que Yamaha ha despechado, que el año que viene será piloto oficial de KTM y que este 2018 se encargará de seguir sacando los colores a quien se ponga por delante, por muchos galones con forma de diapasón que lleve.

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