MotoGP 26 mejora la conducción poniendo el foco en el movimiento del piloto y el control real de la moto
MotoGP vuelve otro año más con su habitual saga de videojuegos, a lo FIFA y otros tantos juegos: nueva temporada, nuevo juego. Y este año viene con bastantes mejoras, que honestamente, se agradecen. Se nota que ha subido el nivel.
Es lo que hemos estado probando estos días con MotoGP 26. Y ya te adelanto algo: no es una revolución total, pero sí es ese tipo de evolución que se nota en cuanto das dos vueltas.
Más realismo en el pilotaje, más opciones para todos los niveles y una evolución
Nada más arrancar el juego, primera en pista y notas que algo no es igual: la posición del piloto. Puede parecer un detalle insignificante, pero cómo cambia el juego; una barbaridad. MotoGP 26 pone mucho más peso en cómo se coloca el piloto, y ya no vale con frenar fuerte y girar: ahora influye cómo cargas el cuerpo, cómo entras en curva o cómo estabilizas la moto en aceleración.
Eso, en cierto modo, lo acerca un poquito más al género de simulación. Y no es que sea injugable, ni mucho menos. Probablemente esa sea una de las nuevas claves del juego: puedes hacerlo tan fácil o tan exigente como quieras. Si vienes de cero, hay ayudas de sobra para no acabar por los suelos en cada curva. Pero si decides quitarlas… prepárate (aunque a esto ya nos venían acostumbrado desde hace años).
En este sentido, podemos hablar de dos juegos, dos bandas. Por un lado tienes un modo accesible, pensado para enchufar el mando y correr sin complicarte la vida. Por el otro, en cuanto metes la configuración más avanzada, el juego cambia radicalmente de cara y a entender cuán complicado es montar en moto realmente (además, tocas electrónica, tracción, frenada...). Lo bueno es que puedes elegir un extremo u otro, o quedarte en el medio.
A nivel visual también hay un paso adelante. El nivel de detalle sigue siendo excelente, quizá hasta más colorido.
Luego está lo que más engancha: el modo trayectoria, que sigue siendo el corazón del juego y que te permite, como siempre, empezar en lo más abajo e ir escalando categorías o plantarte directamente en lo más alto.
Lo mejor de todo es que puedes cambiar tu propia historia: desde cambiar equipos, tomas decisiones, jugar con calendarios más cortos, más largos... incluso coger a un piloto real y cambiar completamente su carrera. En este sentido sí que se nota la innovación para que no sea un juego tan lineal, que sea siempre lo mismo.
Lanza a favor: hay pequeños añadidos que, sin ser clave, ayudan a que todo tenga más recorrido, desde recompensas hasta detalles de progresión que hacen que siempre tengas algo que desbloquear.
Por otra parte, el juego no se limita al campeonato oficial, sino que nos 'deja' probar otras disciplinas, otros tipos de motos y pruebas diferentes que sirven para desconectar del calendario y probar algo distinto. Sin ser el núcleo del juego, aportan cierta variedad y se agradece, la verdad.
Un punto negativo está en la IA, que tiene momentos raros. Sin ser demasiado intrusiva ni molesta, hay sesiones donde debería comportarse de forma más realista. No es algo que rompa la experiencia, pero sí te saca de ella.
Después de varias horas, y muchas carreras, la sensación es la de mejora contenida. Cada saga de MotoGP va puliendo cosas y avanzando hasta el punto de que el 26 es el más completo de la saga hasta ahora: más profundo en conducción, más flexible en opciones y con suficiente contenido como para tenerte enganchado mucho tiempo.
En Motorpasión Moto | "KTM es la prioridad". El Tech3 enfría la opción de cambiarse a Honda en MotoGP, y la decisión es inminente
Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com
VER 0 Comentario