Lamborghini intentó entrar en el mundo de las motos en los 80 con una deportiva radical que mezclaba lujo, tecnología y un precio desorbitado
Hubo un momento en la historia, concretamente en los años '80, en el que Lamborghini no tenía muy clara su dirección. Los italianos ya fabricaban y triunfaban con superdeportivos, pero bajo el control de Patrick Mimran, también probaban suerte y echaban la lotería a otros inventos.
Esos inventos iban desde motores marinos, prototipos imposibles… Y hasta la protagonista que nos ocupa hoy: una moto. Así nació, y casi instantáneamente murió, la Lamborghini Design 90.
Una superbike con ADN Lamborghini que quiso ser única… Pero nació fuera de lugar
Porque la premisa inicial era bastante acertada, al menos sobre el papel: si Lamborghini ya sabía hacer coches radicales, ¿por qué no iban a trasladar esa filosofía a una moto? Sonaba bien, pero el resultado no terminó de cuajar ni por concepto, ni por precio, ni por identidad.
Y se podría resumir muy bien el por qué en una frase: era una Lamborghini fabricada en Francia y con corazón Kawasaki muy cara (para la época).
Lejos de desarrollarse en Italia, la Design 90 tomó forma en Francia, de la mano de un especialista, porque no la hicieron los italianos, sino que la encargaron a Boxer Bikes, aunque bajo la supervisión del ingeniero Claude Fior, un nombre conocido por sus soluciones, digamos, poco convencionales en competición.
A pesar de todo ello, la moto no se quedaba corta. En esos tiempos montaba una auténtica bestia: era un motor de origen de una Kawasaki GPZ900R Ninja, un cuatro cilindros que por entonces rondaba los 115 CV. Por el resto, venía bastante bien equipada con un conjunto relativamente ligero: frenos Brembo, llantas Gotti, escape Devil y suspensiones con soluciones avanzadas, incluso con sistemas ajustables cuando eso todavía no era lo habitual.
El chasis era un doble cuna que, junto con el uso de aluminio en varios elementos, dejaba una moto a la altura de las mejores deportivas del mundo hasta el momento. Al menos sobre el papel…
Todo esto no era complicado, pues era ensamblar, lo más difícil si acaso, el motor, que era de Kawasaki. Donde quisieron marcar la diferencia de verdad fue en el diseño; la Design 90 apostó por un carenado integral de fibra de vidrio, cerrado, siguiendo la tendencia de las motos ochenteras tapadas a lo Ducati Paso o Bimota DB1.
El resultado fue una moto tan, tan peculiar, con líneas tan angulosas y branquias inspiradas en coches como el Countach que el diseño no acabó por entrarle por el ojo a nadie. Era tan llamativo que era excesivo y poco atemporal.
Si a ese inconveniente le sumamos un precio excesivo, pues fue la gota que colmó el vaso: hablamos de unos 8.000 euros hace 26 años, que, ajustados a la inflación actual, serían unos 16.000. Pero claro, en un mercado donde Bimota ya ofrecía motos exóticas y bien posicionadas, Lamborghini llegaba tarde… Y demasiado cara.
¿Qué acabó pasando? Pues que las esperanzadoras previsiones iniciales no se cumplieron. Apenas se fabricaron unas pocas unidades (las cifras varían según la fuente, pero en cualquier caso fueron muy limitadas) antes de que el proyecto se cancelara tras la venta de Lamborghini a Chrysler a finales de los '80.
Hoy, la escasez de estas motos ha convertido a la moto en una auténtica pieza para coleccionistas. De hecho, algunas unidades han salido a la venta en los últimos años y han llegado a precios de hasta 50.000 euros.
En el fondo, es un perfecto ejemplo de lo que ocurre cuando una marca intenta trasladar su ya exitoso ADN a otros segmentos sin llegar a adaptarse del todo: tenía motor, componentes y ambición… Pero en el mundo de la moto hace falta una cosa más: sentido en el mercado.
Imágenes | Lamborghini
En Motorpasión Moto | Honda nos acaba de tirar un dardo al corazón. La moto con la que nuestros padres y abuelos empezaron a ser moteros ha revivido
Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com
VER 0 Comentario