Siete consejos prácticos para entrar con tu moto en circuito por primera vez: aprendiendo sin agobios

Alguna vez hemos hablado ya de lo beneficioso que es entrar en circuito. No es un mundo reservado a quemados, sino para todo aquel motorista que quiera mejorar sus habilidades de cara a una conducción segura, porque conocer que tus límites y los de tu moto (independientemente de la moto que tengas) están mucho más lejos de los que realmente crees es positivo de cara a la carretera.

Ahora bien, no todo el mundo ha entrado en circuito y para todos hay, hubo o habrá una primera vez, así que vamos a repasar un poco los cimientos de un motorista que llega a rodar por primera vez en un circuito cerrado al tráfico.

Usar la equipación apropiada

Uno de los requisitos fundamentales cada vez que nos subimos a la moto es ir debidamente protegidos, pero la equipación de calle no suele ser la apropiada de cara a una entrada en pista. Un traje de cordura aunque esté bien protegido no es apto para rodar en pista puesto que en caso de caída no soporta tan bien la abrasión como el cuero.

La equipación para rodar en circuito debe estar compuesta por un mono de piel con protecciones (al menos en hombros, codos y rodillas), botas altas, casco integral, guantes largos de piel y una buena espaldera es lo mínimo que debemos ponernos para entrar en circuito.

Aparte podemos añadir un sotomono técnico para mejorar la comodidad térmica y la operación de entrar y salir del mono, y por supuesto que todas las prendas deben ser homologadas para el uso al que van a ser destinadas. Al fin y al cabo se trata de nuestra integridad física y con eso no se juega.

Preparar la moto para la incursión en circuito

Al igual que revisamos nuestra montura antes de salir de ruta o emprender un viaje, también tenemos que hacer algunos chequeos previos y/o ajustes de cara a un día de circuito. Vamos a obligar a la moto a funcionar durante horas con una exigencia superior a la habitual, así que tiene que estar en un estado de revista óptimo.

Lo ideal es que aparte de que los líquidos estén a nivel, su estado sea el mejor posible. Si el aceite acumula muchos kilómetros es recomendable incluso cambiarlo junto con el filtro de aceite. La cadena convenientemente tensada y engrasada es otro punto clave, al igual que comprobar el estado de los frenos y repasar el apriete de todos los tornillos para no perder ninguna pieza y garantizar la seguridad tanto nuestra como del resto de participantes.

Por otro lado también habrá que retirar aquellas piezas innecesarias dentro de lo posible como los retrovisores, intermitentes o matrícula/portamatrícula. Ya de paso podremos hacer uso de la cinta americana para cubrir los faros y que, en caso de caída, los cristales no queden dispersados por el asfalto.

Una pequeña caja de herramientas con lo necesario para hacer frente a los imprevistos es altamente recomendable. Una modesta multiherramienta, unas cuantas Allen, cinta americana, bridas y un alicate nos salvarán de muchos imprevistos.

Neumáticos de calle sí, pero en buen estado

Para alguien que se apunta por primera vez a unas tandas o un curso en circuito es lógico pensar que lo va a hacer con sus neumáticos de calle habituales, pero sí hay algunas consideraciones a tener en cuenta.

La presión de los neumáticos en circuito debe bajarse hasta el rango recomendado por el fabricante (y acordarse de volver a subir las presiones antes de salir a carretera). También deberemos fijarnos en que el neumático tiene que estar dentro de los márgenes de desgaste, con un desgaste regular y con la fecha de fabricación sin caducar.

Si no es así, quizá sea el momento de cambiar de gomas, pues si tenemos un neumático con la zona central plana falseará nuestras sensaciones en pista y no dará la confianza suficiente como para aprender con seguridad.

¿Slicks sí o no?

Esta es la discusión eterna y la respuesta no es tan sencilla como podría parecer. Sobre el papel lo suyo es utilizar en circuito neumáticos de circuito, es decir, slicks sin dibujo no homologados para la calle, pero para un primerizo no es ni mucho menos la mejor opción.

Los slicks necesitan trabajar a temperaturas muy altas para conseguir lucir sus ventajas en cuanto a agarre. Por debajo de su ventana óptima se pueden convertir en una pesadilla y por eso necesitan siempre el uso de calentadores en el box y, además, un nivel de pilotaje suficientemente elevado para no dejar que caiga su temperatura. Así que no, la respuesta es que para alguien nuevo en circuito lo mejor no es utilizar slicks.

Ahora bien, el uso de calentadores no es exclusivo para los slicks, se pueden utilizar también en neumáticos de calle y son recomendables bajo temperaturas muy frías, aunque un neumático de calle consigue funcionar mejor en situaciones adversas al alcanzar antes su ventana de temperatura óptima.

Tener la mentalidad idónea

No, ir a rodar en circuito no quiere decir ir a tocar rodilla o ir a toda leche desde el primer momento. Hay que ser consciente de que los primeros pasos en circuito son lentos, y no es nada malo, es que deben ser así.

En primer lugar, alguien que entra por primera vez en pista debe tomarse las cosas con calma y aprenderse el circuito. Una vez con la pista asimilada (que parece una tontería pero no lo es) es hora de empezar a pensar en ir cada vez un poco más rápido, pero sin saltarse pasos intermedios. No es cuestión de ir rápido por ir rápido, hay que centrarse en cómo sentimos la moto y los neumáticos a medida que aceleramos el paso. Ir cada vez más rápido sale de manera natural si no forzamos, así que hay que evitar ser ansiosos y armarnos de paciencia.

Huye de los malos consejeros

Desconocemos el motivo, pero por algún extraño proceso mental el ser humano tiende a sentir la necesidad de dar lecciones al resto de seres humanos aunque esté equivocado. En circuito donde la testosterona y la adrenalina se disparan a partes iguales es bastante común ver masterclasses particulares de participantes que enseñan a otros las claves para ir rápido, tocar rodilla o ser más aerodinámicos.

Pueden tener toda la buena intención del mundo, pero lo más habitual es que los noveles en pista acaben con la cabeza como un bombo o preocupándose más por la foto de postureo de turno intentando tocar el asfalto con la rodilla (o con el codo) en lugar de centrarse en aprender de la experiencia conociéndose a sí mismos, a la moto y a sus neumáticos.

Al fin y al cabo de eso se trata, de aprender, no de convertirnos en un Marc Márquez de la noche a la mañana. Rodar en circuito es muy satisfactorio si se minimizan las preocupaciones y precisamente por eso hay que olvidarse del cronometraje. Desterrado por completo.

Comer e hidratarse apropiadamente

Parece una obviedad, pero no lo es. Comer e hidratarse como se debe durante un día de circuito es muy, muy importante. Olvídate de las comilonas y los atracones con los amigos, pues están totalmente desaconsejados.

Frutos secos, barritas energéticas, algo de pasta y fruta serán lo más apropiado a la hora de enfrentarse a un día en circuito. La ingesta es mejor repartirla a lo largo de todo el día para tener una actividad metabólica constante y un aporte de nutrientes homogéneo a lo largo de todo el día.

En cuanto a la bebida, más de lo mismo. Beber agua o bebidas isotónicas durante la jornada aunque sea a poquitos es más que suficiente. Los refrescos carbonatados sólo conseguirán hacernos sentir incómodos sobre la moto. Sobra decir que cualquier bebida alcohólica está totalmente prohibida.

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