Honda CB1100, prueba (conducción en autopista y pasajero)

En una parte del recorrido que hicimos por los alrededores de Valencia a lomos de la Honda CB1100 incluía, lógicamente, un tramo de autopista para que pudiésemos ver su comportamiento a alta velocidad y de larga duración. Como comentamos ayer, su postura frente al viento no es la más aerodinámica pero tampoco circulas con los brazos abiertos como si de un velero se tratase por lo que a velocidades legales se puede rodar sin problemas durante largo tiempo.

Honda CB1100, apta también para largos viajes

Tanto el espacio como el mullido del asiento hace que la vida a bordo sea muy cómoda y la postura general, muy relajada, permite que puedas hacer un montón de kilómetros sobre ella disfrutando completamente tanto de la Honda CB1100 como del paisaje.

A pesar de tener cinco velocidades, a 120 km/h el motor no transmite ningún tipo de vibración ni en los pies ni en las manos. Los tetracilíndricos tienen la particularidad de no vibrar salvo en un estrecho margen de revoluciones y como te coincida exactamente en él, no echaras de menos un bicilíndrico. Sin embargo, el propulsor de la Honda CB1100 salvo en momentos concretos de aceleración para realizar adelantamientos, nunca lo llegarás a notar.

El aplomo general de la moto es bueno aunque demos curvones amplios de autopista a velocidad elevada. Si te coincide un tramo un poco rizado, puede que sufras algunos movimientos en el tren trasero dada la particularidad de su suspensión, pero no deja de ser eso: simples movimientos que no restan en ningún momento la confianza.

De nuevo los frenos destacan por su gran tacto y mordiente. Podemos circular tranquilos porque en caso de emergencia, gracias al C-ABS y su potencia nos detendremos en menos tiempo del que habríamos imaginado.

De serie cuenta con anclajes para bolsas laterales en la parte trasera por lo que si necesitamos llevar ropa para pasar unos días de vacaciones, podremos hacerlo sin ningún problema. La posibilidad de aumentar la precarga en ambos trenes evitará que el tarado blando de las suspensiones sea un hándicap a la hora de circular con mucho peso sobre ella.

Honda CB1100, vámonos juntos donde quieras

Nos podremos ir, tanto junto a ella nosotros solos como con nuestro pasajero en la parte posterior con toda comodidad. Durante el día de pruebas, no conté con mi pasajero al uso pero eso no evitó que le pudiese echar un vistazo al asiento de detrás e imaginarme como va.

Como desde el puesto de conducción no noté ninguna vibración, lógicamente al pasajero no le llegará ninguna. Es por ello que a pesar de que las estriberas del conductor cuentan con gomas, no están presentes en las traseras.

No hay asas al uso, algo que lo delata la tira sobre el asiento para permitir la homologación para uso a dúo. Sin embargo, la barra para anclaje del equipaje nos puede servir de asas a poco que tengamos los brazos un poco largos.

Anque y dado la respuesta muy lineal y progresiva del motor unido al asiento plano y de buen mullido hacen que tampoco sea completamente necesario ir agarrado más allá de quizás poner el brazo alrededor de la cintura del piloto.

Como hemos visto hasta ahora, la Honda CB1100 es un producto de aspecto clásico pero perfectamente utilizable en el día a día. Evitaremos con ello los problemas que presentan las motos con muchos años que requieren un mantenimiento más exhaustivo.

Mañana os traeremos la cuarta y última entrega de la prueba en la que veremos las conclusiones finales que hemos podido sacar así como una amplia galería de fotos.

Continuará…

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