Ni ruedas ni neumáticos: un balón de pilates. El truco de esta extraña moto es que se mantiene sola en pie

Portada Mop 1788262576615

El prototipo se equilibra automáticamente, gira sobre sí mismo y apunta a nuevas soluciones de movilidad, aunque todavía está lejos de un uso real en carretera

John Fernández

La rueda se inventó en el siglo 3.500 aC. Y en pleno 2026, se sigue intentando perfeccionar. Pues ha venido un ingeniero británico para probar algo completamente distinto... Y raro, muy raro.

James Bruton, un conocido ingeniero que experimenta con proyectos de robótica y vehículos experimentales, ha construido una moto que, atención, prescinde de las ruedas de siempre... para reemplazarlas por grandes esferas de pilates capaces de moverse en cualquier dirección. Y funciona.

No es la primera versión, ni será la última

A simple vista parece uno de esos inventos imposibles que solo funcionan en vídeos de internet, pero detrás del proyecto hay una idea muy concreta: eliminar algunas de las limitaciones que tienen actualmente las motos y explorar otras formas, raras, eso sí, de movilidad.

El resultado es lo que podemos ver en imagen: una especie de vehículo que avanza, retrocede, se desplaza lateralmente y hasta gira sobre su propio eje sin necesidad de realizar maniobras demasiado complicadas.

¿Cuál es la clave? Pues salta a la vista: las esferas que sustituyen a las ruedas. En lugar de rodar como un neumático tradicional, cada una está controlada por varios mecanismos eléctricos que aplican fuerza desde diferentes ángulos para generar movimiento. Es tan complejo como versátil.

Luego también tiene un sistema de autoequilibrado, a lo Segway. En este sentido, es la electrónica la que se encarga de mantener la estabilidad constantemente, por lo que el conductor no necesita apoyar los pies en el suelo cuando se detiene, sino que la propia moto corrige las inclinaciones y mantiene el equilibrio de forma automática.

No es que sea un experimento rápido, ni la primera versión: tras varios desarrollos posteriores, el ingeniero llegó incluso a construir una variante aún más extrema equipada con una única esfera, una especie de mezcla entre moto, monociclo y robot.

Naturalmente tiene unos cuantos problemas... o inconvenientes. El más evidente es que la conducción es poco intuitiva, mantenerse recto es casi imposible y la complejidad mecánica, por broma que parezca, es bastante más complicada que la de una moto al uso.

Bueno, al menos el experimento sirve para mostrar que todavía existen formas radicalmente distintas de entender la movilidad. De hecho, la idea de ruedas omnidireccionales lleva tiempo despertando interés en sectores como la logística, la robótica o los vehículos autónomos.

Imágenes | Captura 

En Motorpasión Moto | Pedro Acosta se reafirma: "Marc Márquez está al final de su carrera. Corre en MotoGP desde que yo tenía 9 años"

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com

VER 0 Comentario