Kit completo de protecciones y topes ante caída, ¿funcionan realmente?

Hace un tiempo, cuando te comprabas una de esas motos italianas de precioso rojo Ferrari tu mayor miedo era sufrir una caída. La resistencia que ofrecía el color de sus carenados al rozamiento con el asfalto era más o menos el mismo que ofrece el chocolate ante el sol de agosto. Pero llegaron los protecciones o topes anticaída. Benditas piezas ancladas al chasis de nuestras motos con la difícil misión de cuidar de nuestros carenados ante el temido arrastrón.

Desde el comienzo esta pequeña industria creció rápidamente gracias al visto bueno de la clientela. Sin embargo, muchos desconfiaron pensando que esas protecciones podían ser realmente contraproducentes: podrían hacer efecto palanca y levantar la moto ante un simple arrastrón – con lo que ello supone –, podrían estar centrando la fuerza del golpe en un único punto del chasis, y un largo etcétera que en la mayoría de los casos era casi imposible probar. Hasta ahora.

Proyecto tortazo

Porque en el número de febrero de la revista SuperBike en su versión británica han tenido el valor de sufrir una caída a unos 60km/h para comprobarlo.

R&G es una compañía que se dedica a la producción de estas piezas desde hace 13 años y tienen en su haber un catálogo muy completo con el que cuidar de nuestra moto. Trabajan principalmente en Reino Unido y el norte de Europa, donde la calidad siempre se tiene en cuenta, aunque llegan ya a 40 países.

Ellos fueron los organizadores de todo el tinglado. La idea era alquilar unos minutos en el circuito más cercano, montar todo el kit de protecciones en una moto y con la misma dirigirse a una de las curvas, tumbar y clavar el freno delantero para perder agarre y caer.

El primer problema lo encontraron en los propios circuitos, pues por mucho empeño que pusieran a ninguna compañía de seguros le gustaba la idea. No obstante encontraron una pista de un pequeño aeropuerto en la que poder montar el circo.

El Resultado

A Chros Northover no le terminaba de convencer eso de caerse queriendo, ni la forma que había pensado caer. ¿Y sí caía con la moto demasiado recta y golpeaba demasiado fuerte en el asfalto? ¿y si alguna extremidad quedaba entre moto y asfalto? Por suerte para él pronto llegó el consejo profesional: lo mejor es clavar freno trasero y girar fuerte y rápido.

La Honda CBR900RR voluntaria contaría con los topes o protectores laterales de nylon, diabolos en el eje delantero y basculante, anillos protectores en los bordes del escape, contrapesos en el semi-manillar y protector de motor – obligatoria para ciertos campeonatos para evitar las fugas de aceite –. Es decir unos 300 euros según la propia web que pueden librarte de una factura un cero más grande.

Al turrón:

El protector lateral de nylon no ha hecho efecto palanca ni dañado en absoluto el chasis. De hecho el propio material ha cedido ante el peso de la superbike amortiguando el golpe y haciendo que el impacto sea mucho más suave. Esa suavidad seguro que ha ayudado al protector de la tapa de embrague, una de las piezas que más riesgo corre en este tipo de caídas. En el escape no vemos tan buen resultado pues a pesar de el anillo la base del silencioso se ha limado.

Las aseguradoras apoyan estos productos

Una de las cosas que más me ha llamado la atención de los productos de esta marca en concreto – aunque bien podría cualquier otra, conste – es el descuento que suponen en tu póliza del seguro. R&G demostró a eBike, una compañía más de seguros, que sus productos no dañaban los chasis de las motos que los llevaban sino que además los protegía. Sabiendo que podían ahorrar un buen pellizco eBike ofrece descuentos a aquellos clientes que monte estos protectores en su motos.

Foto vía | Brackenbury Vídeo | Youtube Más información | R&G Racing

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