Vendió una moto robada en internet sin saber que el comprador era su propietario y acabó detenido en la cita
Hay robos y robos. Están los que se olvidan rápido, y otros que acaban convertidos en historia...
El de hoy entra directamente en la segunda categoría por un motivo muy simple: pocas veces se ha visto una torpeza tan grande a la hora de intentar sacar dinero de una moto robada.
Quiso sacar dinero rápido con una moto robada y cayó en la tram
Todo empieza a principios de febrero, cuando un vecino de Mataró denuncia la desaparición de su moto. Hasta aquí, nada fuera de lo habitual y un patrón bastante habitual (por desgracia): robo, denuncia y, en el mejor de los casos, resignación. Pero el propietario decidió hacer algo más: rastrear internet en busca de su moto, como ya hacen muchos afectados.
Lo que uno no espera nunca es que el ladrón sea tan torpe de publicitarla a la venta. Bueno, pues sí, la encontró: era su misma moto, anunciada en una plataforma de compraventa. El ladrón no hizo grandes esfuerzos por ocultarla, ni siquiera cambiarla físicamente con algún detalle, y desde luego, sin prever el escenario más obvio: que el dueño la estuviera buscando.
Así las cosas, y lejos de precipitarse, el propietario avisó a los Mossos d'Esquadra. A partir de ahí se organizó una operación sencilla pero eficaz: hacerse pasar por compradores interesados y cerrar una cita con el vendedor.
El plan no tenía demasiado misterio, y el vendedor no pareció sospechar nada, así que le dio por aceptar la venta de la moto robada, y cayó en la 'trampa'.
Allí se presentaron agentes uniformados y de paisano. Los segundos iniciaron contacto con él, y bastaron unas pocas preguntas para que las contradicciones empezaran a aparecer. Sin una versión coherente ni forma de justificar la procedencia de la moto, el hombre, de 37 años, acabó detenido en el acto como presunto autor del robo de la forma más tonta y simple posible.
Es uno de los pocos casos que acaban con final feliz, porque usualmente el ladrón no es tan despistado como para robar una moto y luego ponerla tal cual en internet. La mayoría de ellas salen del país por piezas para ser vendidas y montadas en otras partes del mundo.
A veces también hay que tener la iniciativa propia de seguir buscando hasta encontrar, porque en este caso fue el propietario el que consiguió localizarla, y no la policía (que también podría haber rastreado internet como parte de su labor investigativa).
Imágenes | Mossos
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