Prueba de la Kymco Grand Dink 125 (1/3)

La Kymco Grand Dink está considerada por muchos como el “patito feo” de las maxi scooter. Lo cierto es que su estética no es precisamente algo que enamore a primera vista, pero la moto taiwanesa tiene muchos otros aspectos que la hacen situarse como una de las favoritas si buscamos una maxi scooter que combine buenas prestaciones con un precio asequible. En moto22 la hemos probado durante una semana, para contaros todos los detalles de una de las scooter con más ventas en España.

Cuando cogí la Grand Dink 125 lo primero que vi es que el cuentakilómetros total marcaba menos de 40, por tanto casi la iba a estrenar y no podría rodar “a fondo” con ella. Esto supuso un pequeño problema nada más salir de Alcorcón, ya que tenía que ir hasta el centro de Madrid por la Carretera de Extremadura, una autovía dónde el tráfico no es precisamente lento ni escaso. Pero bueno, estas cosas pasan así que me puse en marcha y subido en la Grand Dink me dirigí hacia Madrid por dicha autovía, vigilando siempre que el marcador de las revoluciones no superase las cuanto o cinco mil revoluciones por minuto, con lo que la velocidad máxima se reducía a unos 80 kilómetros por hora. A esta velocidad los camiones me pasaban por todos lados, y yo me sentía como una aguja en un pajar montado en la Grand Dink. Lo cierto es que el mal trago se acabó pronto, ya que en nada estaba ya en la Plaza de España de Madrid, en el ansiado tráfico urbano que es dónde realmente la Kymco se mueve como pez en el agua.

El trayecto por autovía me sirvió básicamente para dos cosas. La primera fue comprobar como la forma del ancho frontal y el cristal delantero de grandes dimensiones nos protegen muy bien del viento, algo que se agradece en esas épocas de frío cada vez menos habituales en España. Lo segundo que pude comprobar es que la postura de conducción es muy cómoda para rodar por carretera. El manillar está situado en una posición bastante alta, y el asiento dividido en dos partes es cómodo tanto por su mullido interior como por la forma del pequeño respaldo. Además disponemos de mucho espacio para los pies, con una superficie completamente plana dónde encontrar la postura ideal de conducción no es un problema.

Ya en el tráfico urbano y sin la incomodidad de ir pendiente de por dónde te va a pasar el siguiente camión, tuve oportunidad de fijarme más en detalle en el cuadro de mandos de la Grand Dink. En el encontramos información de la velocidad en kilómetros y millas por hora, cuentarrevoluciones, indicador del nivel de gasolina e indicador de la temperatura del agua, además claro de las luces de los intermitentes y las luces largas.

Continuará…

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