La mejor publicidad de la historia de las motos fue gratis: la hicieron una mujer de 26 años y su madre de 52 recorriendo EE.UU en una vieja Harley

Portada Mop 1787034323005

Una estenógrafa de Wall Street recorrió más de 14.000 kilómetros en 1915 cuando muchas carreteras eran poco más que caminos de tierra

John Fernández

Cruzar Estados Unidos hoy puede ser un reto relativamente fácil y sencillo con todos los medios que hay: motos cómodas, gasolineras, hoteles... Pero hace más de un siglo, 111 años en concreto, la historia es muy diferente.

Esta es la historia de una joven que, con 26 años, se compró una Harley-Davidson, montó a su madre en un sidecar y recorrió 14.500 km cuando casi no había carreteras. Fue una de las mejores publicidades de la marca, sin quererlo ni beberlo.

La aventura que Harley-Davidson convirtió en leyenda

Su nombre es Effie Hotchkiss, que por aquellas fechas, en 1915, tenía 26 años. Esta estenógrafa de Wall Street decidió recorrer todo Estados Unidos, y decidió hacerlo con su madre, Avis, una viuda de 52 años.

Así que la chica compró una Harley-Davidson Model 11F con la herencia que le dejó su padre, acopló un sidecar y emprendió junto a ella el viaje desde Brooklyn hasta San Francisco para visitar la Exposición Internacional Panamá-Pacífico.

Hoy sería una ruta relativamente sencilla de miles de kilómetros, pero entonces era una auténtica expedición porque, literalmente, no había ni carreteras, ni mucho menos autopistas interestatales y gran parte del recorrido transcurría por caminos de tierra y barro, prácticamente sin señalización y donde encontrar gasolina o asistencia mecánica era todo un poema.

Effie, que había adquirido la moto con una herencia de su padre, aprendió a conducirla y repararla prácticamente por su cuenta. Salieron de Brooklyn el 2 de mayo de 1915. Durante el viaje se encargó personalmente de solucionar averías, mantener la Harley en marcha y sacar el conjunto de los tramos más complicados.

Tras llegar a San Francisco y visitar la exposición, ambas emprendieron el camino de vuelta. Cuando regresaron a Brooklyn, en octubre de 1915, habían recorrido cerca de 9.000 millas (unos 14.500 kilómetros) sobre la misma Harley. En la moto llevaron herramientas, repuestos, ropa, utensilios de cocina e incluso una tienda de campaña.

Curiosamente, iban acampando donde pillaban; algunas noches acampaban al aire libre y otras encontraban refugio en granjas o terrenos cedidos por vecinos sorprendidos al ver llegar a dos mujeres viajando solas en moto. Hasta se convirtieron en una atracción en algunos pueblos, donde hace más de 100 años era poco habitual ver a dos mujeres en moto hasta el punto de que los periódicos locales comenzaron a seguir su aventura.

Durante el trayecto siguieron recogiendo recuerdos y postales que enviaban por correo a Brooklyn para no sobrecargar la moto. También aprovecharon para hacer turismo y conocer lugares alejados de las grandes ciudades.

La hazaña llegó hasta la marca, que utilizó la historia durante años como ejemplo de lo que sus motos eran capaces de hacer; era la demostración perfecta de la fiabilidad de aquellas primeras motos. Sin embargo, el verdadero legado de la aventura va mucho más allá de la publicidad. Avis no fue una pasajera resignada que se limitó a aguantar en el sidecar. Participó activamente en la expedición y compartió con su hija una experiencia que hoy sigue resultando difícil de imaginar.

Imágenes | Archivo

En Motorpasión Moto | Carlos Cantero, guardia civil de Tráfico: "Es materialmente imposible" cumplir con la última orden de la DGT¡

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com

VER 0 Comentario