China se ha aburrido de comerse a Europa y Japón. Su última víctima es Rusia, y van a por lo más sagrado para ellos: los sidecar

China entra en el nicho de los sidecars con una propuesta más moderna, automática y pensada para el uso real fuera del asfalto

John Fernández

China ya no solo quiere competir en volumen o en motos mainstream, para todos. Ahora apunta directamente a uno de los nichos más raros, y curiosamente, dominados por los rusos, del mercado: los sidecars.

Si alguien quería en 2026 una moto con sidecar de fábrica, la respuesta era prácticamente única: Ural. Rusos, en otras palabras. Durante años, la marca ha vivido casi sin rivales reales en este segmento, con motos robustas, estética clásica y, sobre todo, versiones que incluso tienen tracción a dos ruedas pensadas para salir del asfalto.

El problema es que ese monopolio empieza a tambalearse

Lifeng, a través de Regal Raptor, ha registrado una patente que no deja lugar a dudas: están desarrollando un sidecar diseñado desde cero para competir directamente con Ural.

Digamos que ahora, entonces, la pelea es China vs Rusia: mismo concepto, pero enfoque moderno. Y es que la base es la Regal Raptor DD1000, pero lo importante está en lo que han añadido alrededor.

Ojo, que el sistema replica la filosofía clásica de Ural: con tracción a dos ruedas. Es decir, no solo empuja la rueda trasera de la moto, también la del sidecar. Esto se consigue mediante un eje que conecta la transmisión principal con la rueda del carrito, algo clave para salir de barro, nieve o terrenos complicados.

Hasta aquí, todo suena familiar. Pero China introduce su propio giro… Como ya nos tiene acostumbrados. Según las patentes de fabricación, el motor no es el típico bóxer ni una mecánica clásica: es un V-twin de 963 cc suministrado por CFMOTO, derivado directamente de sus ATV y UTV. Y eso cambia bastante el carácter del conjunto.

Porque además llega con transmisión automática CVT, incluyendo marcha atrás, rango corto y largo, e incluso posición park. Vamos, más cercano a un vehículo utilitario que a una moto tradicional.Y eso, en un sidecar, tiene todo el sentido del mundo.

Aquí es donde se entiende el enfoque chino: mientras Ural juega mucho con la nostalgia, Lifeng parece apostar por la funcionalidad pura. El dato del depósito lo deja claro: unos 38 litros. Es una barbaridad si lo comparas con los 12–20 litros habituales de una moto normal, pero en un vehículo pensado para viajar lejos, cargar peso y meterse en terrenos complicados, encaja perfectamente.

Además, esos 71 CV no buscan cifras espectaculares, sino suficiente empuje para mover un conjunto pesado con solvencia.

El sidecar es un nicho dentro de otro nicho… Además, muy concreto, y eso limita mucho su expansión, especialmente en mercados como el estadounidense o europeo, donde además entran en juego aranceles y homologaciones.

Pero eso no significa que no sea importante, porque si Lifeng consigue sacar esto adelante, estaría haciendo algo que China lleva años perfeccionando: entrar en un segmento dominado por una marca histórica y ofrecer una alternativa más moderna, probablemente más barata y con una base tecnológica distinta. Y en este caso, el objetivo es claro: Ural.

Hay otro factor interesante: Ural ya ha empezado a mover ficha con nuevos modelos y cambios de producción, lo que indica que incluso ellos son conscientes de que su dominio no es intocable.

Ahí es donde propuestas como esta pueden encontrar  su hueco, no porque vayan a vender miles de unidades, sino porque pueden redefinir lo que esperamos de un sidecar en pleno 2026: menos romanticismo soviético y más enfoque práctico, tecnológico y global… China ya ha conquistado muchos segmentos de la moto, pero justo este era uno de los pocos que quedaban intactos y ahora, también está en su radar.

Imágenes | CFMoto

En Motorpasión Moto | Probamos el Aprilia SR GT 400: ahora es un scooter menos deportivo y más crossover, y cuesta menos de 7.000 euros

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasionmoto.com

VER 0 Comentario