Diez razones para un futuro eléctrico

Las motos eléctricas son lentas, caras, tienen poca autonomía y no las puedes recargar cuando se agota la "sopa", las motos eléctricas no hacen "broomm broomm" y tienen pinta de bicicletas vitaminadas. Todo esto es lo que nos viene a la cabeza en cuanto pensamos en una moto eléctrica. incluso he de reconocer que a mi también me han venido estas ideas a la cabeza hasta que probé la Vectrix VX-1. Aunque mi opinión cambió sobre este tipo de propulsión, todavía quedan ciertas reservas que vamos a ver si las podemos poner en claro con estas diez razones para un futuro eléctrico.

Por supuesto que algunas ideas ahora pueden parecer peregrinas y algunos datos son difíciles de comprobar, pero cada vez suenan con más fuerza esto de las motos eléctricas para todos.

1.- Atraen gente nueva a las motos

Según los datos que manejan en Hell for Leather en los últimos años el incremento de ventas de motos que ha habido está respaldado por compradores en la franja de los 30-40 años y no es la primera moto que compran. Esto significa que las motos convencionales no atraen a la gente más joven, ya que las ven peligrosas, sucias y complicadas.

Esta imagen se puede mejorar gracias a las motos eléctricas, que no parecen tan peligrosas como una ZX-10, ni tan sucia como una Trail o complicada como una súper tourer. Quizá sea porque todavía no hay súper tourer eléctricas en el mercado. Un punto a favor de este cambio de imagen es que las motos eléctricas se están empezando a vender en grandes superficies, con lo que se abandona la imagen de los concesionarios más o menos agresivos a la hora de conectar con los posibles compradores.

2.- No tienen problemas de ruido

Esto ya lo hemos visto en el articulo que nos trajo Pau Vidal sobre las Quantya, que permitían tener un circuito de moto cross justo al lado de unos chalets sin mayor problema. En el caso de situarnos en una ciudad también mejoran el ambiente, bajando el ruido de cualquier calle mejora el nivel de vida de los vecinos. ¿Os imagináis una Gran Vía o la Diagonal con vehículos en completo silencio?

A estas alturas esto suena utópico, pero también lo era llevar un teléfono en el bolsillo con cobertura en todo el mundo hace diez años, y ahora los hay. En un mundo cada vez mas preocupado por el medio ambiente y las emisiones de gases de efecto invernadero la propulsión eléctrica puede ser la solución.

3.- Su tecnología puede cambiar el mundo

Si os fijáis en las motos de hace 50 años, no son tan diferentes de las actuales en lo que a su concepción se refiere. Ahora con la tecnología de las motos eléctricas podemos dar un salto cualitativo en el diseño. De hecho la red está plagada de imágenes de prototipos en los que los diseñadores son capaces de mostrar motos muy revolucionarias imposibles hasta ahora.

Además una moto es bastante más barata de producir que un coche, con lo que deberían liderar esta renovación del transporte. Un Tesla Roadster ronda los 40.000 euros, mientras que una moto eléctrica está mucho más cercana al precio de una moto convencional.

4.- Mejoran nuestra imagen

¿Cual es la primera imagen que te viene a la mente cuando piensas en un motero? Un tipo más o menos rudo, con ropas de cuero y que mira malhumoradamente a los “enlatados” cuando lo pasan. Nunca pensamos en el usuario que va a trabajar en su moto, o que se mueve por la ciudad en Scooter para hacer gestiones. Esto podría dejar de ser un estereotipo gracias a las motos eléctricas ya que los mismos fabricantes se están encargando de asociar su imagen a los conceptos más ecológicos.

No hacen ruido, no emiten gases, no utilizan combustibles “sucios” solo con estos argumentos se podría acabar con el estigma que nos han colgado las propias autoridades y que se encargan año tras año de rodearnos con leyes más restrictivas e incluso perseguirnos como si fuéramos delincuentes por el mero hecho de conducir una moto.

5.- Nos ofrecen mejores prestaciones

Entramos en terrenos delicados, pero los datos son claros y no ofrecen la más mínima duda. Un motor de explosión de alto rendimiento consigue un 35% de eficiencia energética. Esto significa que del 100% de la energía que entra (en forma de combustible que entra) solo es capaz de transformar en energía motriz esa pequeña cantidad. Sin embargo un motor eléctrico es capaz de alcanzar rendimientos del 75% además son capaces de hacerlo de forma lineal sin los conocidos “baches” de carburación ni nada parecido.

El problema de momento no son los propios motores si no las baterías en las que se almacena la energía, ya que todavía no son capaces de ofrecer descargas de la potencia necesaria para que la conducción de un vehículo eléctrico se asemeje a la de otro vehículo con motor de combustión interna. Pero como ya hemos comentado al principio de este articulo, esto solo es cuestión de tiempo, porque si en 10 años hemos conseguido que los teléfonos móviles puedan estar encendidos durante días ¿Quien nos dice que no conseguiremos baterías eficientes para nuestros vehículos en otros 10 años?

6.- Cambiarán la industria de la automoción

Con una cambio tan sencillo como vender este tipo de motos en la red, eliminando los concesionarios y los intermediarios, las compañías involucradas en la fabricación de motos eléctricas pueden haber iniciado el cambio de la industria de la automoción. Otros han iniciado sus ventas amparados en cadenas de grandes almacenes, en las que lo mismo puedes comprar una moto, un litro de leche o una televisión. De esta manera, se reducen bastante los costos, ya que no hay que mantener una red de concesionarios por todo el mundo, ni contar con una plantilla amplia vinculada a la empresa.

De esta manera se “replica” el modo de empresa que utilizan las compañías telefónicas (por poner un ejemplo) algo completamente impensable en el mundo de la automoción. Así el usuario final recibiría una caja con su nueva moto a la que solo tendría que conectarle el manillar o alguna que otra pieza difícil de empaquetar.

7.- Acercan la moto a la gente

Pero no solo a los usuarios, si no a los espectadores, ya que una moto que no hace ruido suele se mucho más “amigable” que otra que se te acerca rugiendo, aunque ambas lo hagan a la misma velocidad final. Aquí estamos jugando con lo que se podría llamar el “cariño” que tienen los políticos y los medios de comunicación por este tipo de vehículos, algo completamente inverso al sentimiento que tienen por las actuales motocicletas.

Este acercamiento podría tener beneficios tales como que se pudiese volver a practicar el Off-Road sin mayores problemas. No solo por que sean vehículos ecológicos, si no porque los más preocupados por el tema ni siquiera llegarían a oír que se acerca una moto.

8.- Fáciles de mantener y duras

¿Que podemos decir de un vehículo en el que se han eliminado casi todas las piezas móviles? Pues que su sencillez mecánica los hace fáciles de mantener y mecánicamente muy resistentes. Aunque suene a perogrullo, un mecanismo con pocas piezas siempre es más fiable que otro con muchas, y un motor de combustión interna tiene muchísimas piezas moviéndose acompasadas. En la parte contraria la gestión de un motor eléctrico está encargada a mecanismos electrónicos que también pueden estropearse, pero aquí, con cambiar una de esas tarjetas electrónicas basta. Se acabaron los mecánicos con monos pringados de grasa toqueteando nuestras motos.

9.- Permiten evolucionar la línea

Aunque todavía estamos en un primer estadio de la evolución de las motos eléctricas, lo que las obliga a instalar enormes baterías, en cuanto estas evolucionen un poco más los diseñadores tendrán manga ancha para presentarnos motos reducidas a lo esencial. Ya no tendrán que preocuparse por “esconder” un enorme motor de explosión dentro del carenado, ni la caja de cambio, ni la transmisión ni casi ninguno de los elementos que ahora configuran una moto. De esta manera podrán concentrarse en conseguir mayor comodidad del piloto. ¿Os imagináis una moto con las prestaciones de una 1000 y el peso de una 125? Eso si que sería una auténtica moto deportiva.

10.- Tampoco suenan tan mal, solo hay que acostumbrarse

Los mas integristas seguro que ponen por delante la sensación que produce oír un motor de alto rendimiento pasando cerca, pero recordemos que a la mayoría de la gente ese ruido les resulta muy desagradable y que poco a poco todas las categorías que involucran motores de explosión ha tenido que ir domesticando sus emisiones. Solo hay que echar un vistazo a la historia de los GP y ver el escándalo de las primera motos y lo que han tenido que ir bajando hasta llegar a las actuales. Esto es solo una cuestión de costumbre y comodidad tanto para los pilotos como para los espectadores. Por poner un ejemplo, el circuito del Jarama no tendría las restricciones que actualmente tiene si en él se celebrasen competiciones que no generan ruido.

Ahora los más fundamentalistas podéis empezar a decirme de todo, pero sabéis que en el fondo esto de las motos eléctricas es el futuro, y en breve será lo que veamos tanto por las calles como en las competiciones más disputadas del mundo. Si algo tan anclado en la tradición como es el TT de la Isla de Man ha sido capaz de incluir una carrera eléctrica en su programa de competiciones es la primera señal inequívoca de que esto es el futuro y no está tan lejos.

Vía | Hell For Leather

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