No era broma. Yamaha Niken: las dos espadas llegan a la producción

Si en el pasado Salón de Tokio hace sólo unos días en Yamaha nos desvelaban su nueva aventura de tres ruedas, la Niken, ahora en el EICMA han quitado las lonas que todavía cubrían la mayor parte de la información referente a este modelo que se ha convertido en la primera motocicleta inclinable de tres ruedas.

Como si de un samurái con dos espadas se tratase –precisamente de ahí viene la palabra Niken cuyo significado en japonés es dos espadas- el que hasta ahora no había pasado de ser un prototipo ha sido anunciado como un modelo de producción convirtiéndose así en una de las apuestas más arriesgadas de Yamaha.

Una guerrera con dos ruedas delanteras como arma

Por si hay algún o alguna rezagad@ que todavía no ha oído hablar de la Niken, la clave de esta moto es que se trata de un modelo deportivo con dos ruedas delanteras independientes. Hasta ahí todo bien, pero más de uno se preguntará qué es lo que diferencia a la Niken de otros modelos ya conocidos con esa configuración de ruedas tales como el Quadro o el Piaggio MP3.

Pues bien, la sutil diferencia es el concepto motocicleta, no scooter. La Niken es una moto convencional en todos los sentidos excepto en su tren delantero. Olvídate de un motor progresivo con variador y correas al estilo maxiscooter en el que únicamente tienes que preocuparte de acelerar y frenar teniendo los pies a resguardo bajo su frontal.

Si quieres conducir la Niken, tendrás que ocuparte también de cambiar las marchas, de usar el embrague y de controlar el freno trasero con el pie derecho. Eso sí, lo harás con una gran cara de felicidad bajo el casco, ya que el motor que equipa es el CP3 de 847c.c. que comparte con modelos como la MT-09 o la Tracer 900 pero con algunos pequeños cambios, como su gestión de la inyección optimizada pensando en su uso por carreteras reviradas.

El propulsor, basado en la tecnología crossplane, tiene un cigüeñal rediseñado y cuenta con una gestión electrónica propia de cualquier moto deportiva de su categoría. Además de contar con control de crucero y con dos nveles de control de tracción, la Niken equipa de serie el cambio Quick Shift y un embrague asistido anti-rebote que nos ayudarán a exprimir al máximo su motor cuando queramos divertirnos.

Pero pasemos a lo que realmente marca la diferencia, el tren delantero. Por si llevar dos ruedas adelante no era lo suficientemente rompedor, en Yamaha han decidido que también está bien poner dos barras invertidas en cada una de las ruedas. De esta manera, cuatro barras telescópicas regulables en extensión y compresión se encargan de mantener la estabilidad del tren delantero en todo momento. El amortiguador trasero es igualmente ajustable por completo.

Ese es el ADN del Niken, su estabilidad proporcionada por sus dos ruedas delanteras de 15 pulgadas que permiten un apoyo extra sin perder aplomo ni agilidad en carreteras reviradas. Dicho de otra manera, un extra de seguridad sin renunciar a la diversión y a la adrenalina. 54 grados de inclinación gracias a un sistema de doble eje Ackermann combinado con un cantiléver en la parte exterior.

En consonancia, en Yamaha han desarrollado un bastidor de concepto híbrido diseñado especialmente para mantener la estabilidad en rectas sin perder ese carácter deportivo en tramos más revirados. La combinación es toda una obra de ingeniería, con la pipa de la dirección fabricada en acero fundido, el chasis multitubular de acero y el basculante de aluminio.

Para conseguir una buena dinámica en curva, los ingenieros de Yamaha han desplazado más masa de lo normal hacia el tren trasero, que a su vez ha sido separado lo máximo posible. De esta manera, el reparto de masas es muy cercano al 50/50 en lugar de los repartos normales donde el tren delantero se lleva mayor parte de carga.

El apartado de los frenos no se queda atrás en cuanto a las prestaciones deportivas. En cada una de las ruedas delanteras va instalado un disco de freno de 298 milímetros de diámetro que proporcionan una frenada más que suficiente combinándolos con el disco de 282 mm trasero. Sin lugar a duda, la doble rueda delantera aporta una estabilidad en frenada y un agarre aumentado.

Si nos detenemos en el aspecto del Niken, sólo podemos decir una palabra: espectacular. Si combinamos el toque del doble tren delantero con la estética casi futurista ultradeportiva de sus carenados, el Niken no puede dejarnos indiferentes de ninguna de las maneras. Ese contraste entre frontal amplio y colín reducido está muy bien equilibrado y es llamativo a la par que arriesgado.

La doble óptica delantera de LED sumada a los retrovisores derivados de la R1 le dan ese toque deportivo y agresivo que nos ofrece toda una declaración de intenciones a la hora de adivinar el carácter de la Niken. Cabe destacar el gran contraste que aporta el frontal con el resto de la moto, que es claramente de tipo naked. Desde luego, tenemos una moto hecha con el concepto “cocina de fusión”.

Como panel de instrumentos, la Niken equipa una pantalla LCD con fondo negro que proporcionará al conductor toda la información necesaria cuando esté en marcha. Otro toque distintivo que pretende posicionar a la última apuesta de Yamaha como la más rompedora del mercado. ¿Lo peor del tema? Que hasta la segunda mitad del año 2018 no podremos disfrutarla en Europa y que todavía no sabemos el precio que tendrá.

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