BMW R1200 GS, prueba (conducción en ciudad y carretera)

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BMW R1200 GS

Continuamos analizando la novísima y esperada BMW R1200 GS, y el enclave que nos rodea es inmejorable. Con la hospitalidad del invierno almeriense nos disponemos a salir a rodar por unos paisajes que la sientan a las mil maravillas a esta alemana. Una mañana soleada, ligeramente húmeda por la proximidad del mar, nos espera pero aunque fuera una pesadilla climatológica las ganas de probar este modelo tan emblemático nos harían salir a la carretera.

BMW R1200 GS: no hay nada como estar fuera de casa

BMW R1200 GS

Hasta ahora, cada vez que veía por la carretera una BMW R1200 GS pensaba lo mismo “tiene que ser la leche ir ahí subido, ¿pero cómo me manejaría con ella en parado?”. Primera prueba de fuego superada, a las mil maravillas. Obviamente no es una moto pequeña, pero la ergonomía está estudiada milimétricamente y de hecho en éste modelo han reducido el ancho de toda la zona de debajo del asiento para que los que tenemos las patitas cortas lleguemos bien.

Me pareció increíble ver la envergadura de la moto sobre la plataforma en la presentación, ¡parecía gigantesca!. Y una vez junto a mi modelo la impresión era la misma, es casi tan alta como yo. Sorprendentemente al pasar la pierna por encima del asiento del copiloto para subir y plantarme en la posición del conductor llegaba bien al suelo con los dos pies. He montado en muchas deportivas en las que sólo acariciaba el suelo de puntillas. Pero si no te va bien, tranquilo, puedes colocar el asiento del piloto en cuatro posiciones diferentes y el del copiloto en dos, así que si no encuentras tu postura es porque tienes el trasero mal hecho.

BMW R1200 GS

Lo mejor de todo es que nada más ponerte a sus mandos la impresión es de tremenda y absoluta comodidad. Cada mando está situado donde debería estar y no tendremos que forzar la posición en ningún momento para alcanzar el manillar o sentarnos en una postura natural. En lo que a botoneras se refiere han sido rediseñadas, ahora los intermitentes por ejemplo se accionan desde un único botón en la piña izquierda, y el pulsador de pare/arranque pasa a ser de los normales en vez de ese extraño sistema de ruleta anterior.

El nuevo embrague de accionamiento hidráulico, que es el mando que según el entorno más usaremos, es de increíble tacto aterciopelado. La nueva configuración de su sistema hace que a parte de efectivo sea de un accionamiento realmente suave. También, aunque no te gastes los ahorros en instalar el navegador que hay entre la extensa lista de elementos opcionales, viene con su preinstalación (mando en el puño izquierdo y el soporte sobre el cuadro de instrumentos) así que muchos dirán aquello de from lost to the river.

Ya puedes dedicarte a toquetear por donde quieras que en ésta BMW R1200 GS todo da la impresión de ser blandito, todo funciona como envuelto en algodón de azúcar pero con sensación de solidez al mismo tiempo. Al sentarte y poner derecha la moto antes de arranchar, ella misma se te mete en la mente y te obliga a pensar que es robusta y dinámica. Entonces el juego empieza, porque ella ya ha desafiado tus instintos y sólo piensas en ver de lo que es capaz o, mejor dicho, de lo que sois capaces juntos.

BMW R1200 GS: captando tu atención

BMW R1200 GS

Creo que no es necesario que os cuente lo que significa la palabra muebleuve usada entre moteros, ¿verdad?. Pues aquí no vamos a utilizarla, y no por ser políticamente correctos, sino porque la BMW R1200 GS del 2013 rompe con ese estereotipo y se desmarca de los comportamientos sosos y aburridos que las asocian con motos de señor mayor.

Los primeros pasos en ciudad son más rápidos de lo que cabe esperar, y la familiaridad que transmite es increíble. Cuando rodé los primeros metros casi en parado me vino a la cabeza una de las primeras bicicletas que tuve de pequeño, una de aquellas BMX de principios de los ochenta heredada de mi hermano. No fue porque dinámicamente me recordase a aquella bicicleta roja, sino porque me sentía muy bien sobre ella, muy cómodo ya no físicamente, sino también psicológicamente.

Parecía que me había hecho ya largas rutas sobre la BMW R1200 GS antes de salir a carretera abierta, y eso se notaba en los pequeños pueblos que cruzamos. A base de intuitivos golpes de cadera la moto cambia de dirección con suma facilidad y las rotondas más que un tedio absoluto como pasa cuando vamos en coche se convierten en motivo de alegría y felicidad cuando las vemos asomarse en zonas urbanas.

Cuando llevas una moto y te diviertes a sus mando en entornos que, en principio, nadie puede divertirse la duda que te asalta es cómo será de divertida en terrenos propicios. Y no hay mejor forma de descubrirlo que probar qué tal va la GS en terrenos revirados. Además con el nuevo ESA es como tener varias motos en una pudiendo seleccionar entre rain, road, dynamic y enduro. Éstas preconfiguraciones se seleccionan de forma sencilla eligiendo el oporturno, soltando el acelerador y presionando el embrague.

BMW R1200 GS: he venido para desaparecer

BMW R1200 GS

Tras llegar por una sosa y aburrida carretera convencional a un pueblecito muy pintoresco de la sierra de Cabo de Gata hemos podido comprobar que la nueva BMW R1200 GS es tan intuitiva como precisa a partes iguales. La tracción es magnífica transmitiendo la potencia al suelo sin sobresaltos y el motor… ¡oh!, ¡qué motor!.

La antiquísima configuración bóxer ha pegado un cambio radical con la remodelación de cara al año 2013. Lo primero que te llama la atención es que el nuevo eje de transmisión elimina el cabeceo lateral por inercia con los golpes de gas. Los que hayáis tenido uno de éstos motores entre las piernas sabéis de qué hablo, pero para los que no lo sabéis os lo explico. Estando parado con la moto en posición vertical, si aceleras en vacío la inercia del cigüeñal hacía que la moto se escorase a la derecha. Pues eso ya ha desaparecido casi por completo, es algo de lo que ya no te das cuenta.

Y hablando de desaparecidos, las vibraciones del modelo saliente se han esfumado con los nuevos ejes de equilibrado. No es que los recubrimientos de goma mitiguen la percepción de las vibraciones, sino que ya no están ni en las puntas de los retrovisores.

BMW R1200 GS

En carreteras reviradas de lo único que te tienes que preocupar es de engranar la tercera velocidad y disfrutar. La elasticidad que ha ganado el motor no se puede definir con palabras en comparación con el antiguo y ahora empuja mucho, y con ganas de subir bien arriba de vueltas. El sonido ha cambiado y, además de para recordarte de que vas sobre una moto, te excita cuando sube alegre sin ganas de parar.

Con el modo dynamic seleccionado la moto se vuelve mucho más directa en las aperturas del acelerador y dura de suspensiones, todo se vuelve más inmediato y cuidado, porque podemos conseguir un ritmo muy rápido gracias a su ancho manillar y las nuevas ruedas en medidas más asfálticas con 120/70 R19 delante y 170/60 R17. Casi las medidas de una deportiva.

Ahora imaginaros que ésto, en vez de una prueba de una moto es un juego de aquellos en los que uniendo los puntos numerados descubrías un dibujo. Pues atando los cabos que me voy encontrando a bordo de la BMW R1200 GS lo que descubro es que es una moto que sí, obviamente pesa lo suyo, y en una carretera de curvas cerradas te cansa si no estás preparado físicamente, pero lo que piensas es en que nos vamos a tomar algo para recuperar fuerzas y volver a subir a la moto y hacer más kilómetros hasta ser uno mismo quien desaparezca. Irse lejos por carretera, o fuera de ella.

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