
El pasado fin de semana se celebró en la Institución Ferial Alicantina la primera edición del salón Sobre 2 Ruedas. La actividad estaba enfocada en la misma dirección que nos comentó Alexuny hace unas semanas sobre el salón celebrado en Sevilla. La idea no parece mala, ya que unificar en una misma superficie los concesionarios de diferentes marcas con la intención de atraer a más público y dinamizar algo más las maltrechas ventas parece funcionar. Pero cuando para entrar en este mega concesionario te cobran siete euros, vayas a comprar o no se te queda un poco cara de tonto. Con el tiempo he desarrollado una especial afición por asistir a estos eventos, pero no se si es más por el placer de ver las novedades sobre las que hemos estado hablando en el último año o por la atracción de ver las exposiciones paralelas sobre el mundo de la moto. En definitiva, y sea por la razón que sea, siempre acabo picando y voy cargado de cámara para poder fotografiar lo que me encuentro.
En este salón Sobre 2 Ruedas se había estado promocionando una exposición antológica denominada Rising Sun (Sol Naciente) sobre la trayectoria de las primeras motos deportivas japonesas, exposición que os detallaré en un futuro post. Y fue casi lo primero que me encontré al traspasar la puerta.







