
Ese maravilloso domingo soleado que estábamos viviendo en Alemania no era más que una tapadera. Poco después de terminar la carrera de Supersport el cielo comenzó a encapotarse y no tardó mucho en hacer presencia una fuerte lluvia que dejaba el asfalto completamente encharcado. Esto hacia que cualquier dato que hubieran recogido antes en carrera no sirviera ahora de nada. Y ante esta situación fue Tom Sykes quien salió a dar la cara, seguido de los atrevidos pilotos del Effembert Ducati. Además el 66 consigue la primera victoria de Kawasaki desde 2006.
En la vuelta de reconocimiento ya podíamos intuir como se daría la carrera pues veíamos, sobre todo, mucha precaución. Pero con el agua en la pista el abanico de opciones de posibles ganadores se abría hasta abarcar buena parte de la parrilla y muchos pilotos que en situaciones normales lo tienen realmente complicado podrían ahora dar la campanada.












